Tercera PM
Presenta:

Ante Beatriz Sánchez, Alfredo Moreno y Máximo Pacheco: Velasco expone sobre populismo en Washington D.C.

El exministro de Hacienda abrió este viernes el encuentro Políticas Públicas Chile, con una provocativa exposición que fue seguida de cerca por figuras como Beatriz Sánchez y Máximo Pacheco. El excandidato presidencial no escatimó críticas transversales y dejó dos mensajes: el riesgo de la devaluación que viven los expertos y la posibilidad de que Chile caiga en algún formato de populismo.


“Ustedes dirán: el señor Velasco se fue a Londres, nos viene a hablar de Trump, nos viene a hablar de Brexit”. Iban casi veinte minutos de exposición y Andrés Velasco volvía a arrancar risas del más de centenar de personas que estaban en el auditorio del segundo piso del edificio del Banco Interamericano del Desarrollo, en Washington D.C., a apenas unas cuadras de la Casa Blanca, presenciando el inicio del encuentro Políticas Públicas Chile, organizado por estudiantes de posgrado chilenos que viven en Estados Unidos.

Hasta ahí, el exministro de Hacienda y hoy decano de la escuela de Gobierno de la London School of Economics había transitado por definiciones de populismo a nivel global: habló de Perón y Getulio Vargas, mencionó que el fenómeno podría ser visto como “una exportación no tradicional de Latinoamérica”, y parafraseó a uno de los programas de TV emblemáticos del hoy presidente estadounidense Donald Trump para decir que era “apenas un aprendiz” de populista comparado con los dos primeros ejemplos.

En ese punto, incluso, sacó el clásico ejemplo de la muralla que Trump promete construir en la frontera con México. Aludió relajadamente a su pasado como candidato presidencial, bajo la atenta mirada de Beatriz Sánchez, otra de las figuras invitadas y que expondrá mañana sábado, la misma jornada en que intervendrá el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno. Allí, habló por ejemplo del desafío de entregar un mensaje claro en poco tiempo. “Si uno, como la Beatriz, como yo, y uno tiene quince segundos, en quince segundos uno no alcanza, ¿no es cierto, Bea?”, señaló Velasco. Y luego, mencionó el concepto de “construir la muralla”. “¡Por supuesto que eso sí cabe en quince segundos! Vaya que sí le ha servido como enfoque político”, afirmó.

Velasco estaba cómodo. Jugaba de local, con una audiencia principalmente de estudiantes chilenos vinculados a temas de políticas públicas. E inmediatamente antes de la mención de Trump y el Brexit, transitó por una definición técnica de populismo, indicando que tiene tres características principales: la negación de la complejidad, el antipluralismo y una versión torcida de la legitimidad política y la representación.

Populismo en Chile: desde Kast al FA

Pero fue en ese punto cuando Andrés Velasco giró para hablar de Chile, a partir de una pregunta de su presentación: si el ciclo populista mundial llegará a Chile. “La pregunta que yo haría es qué tanto populismo hay en Chile, y si lo hay, qué podemos hacer al respecto”.

La siguiente lámina presentaba el polémico tuit de la ministra de Educación, Marcela Cubillos -“no es nada personal, la conozco, me cae bien”, dijo-, en que señalaba que “les tocaba a padres y apoderados ser escuchados sobre el rumbo de la educación. No protestan, no van a la TV, no son invitados como “expertos” a exponer al Congreso ni a escribir en los diarios”, indicándola como un ejemplo del declive del rol de los expertos.

Allí, ante una audiencia que tenía también a los exministros Máximo Pacheco y Marcelo Mena, el presidente del Consejo para la Transparencia, Marcelo Drago, los economistas Eric Parrado y Claudio Agostini, la académica del PNUD Marcela Ríos y el presidente de la Asociación de AFPs, Fernando Larraín, Velasco dio una serie de ejemplos de lado y lado para mostrar lo que él califica como señales populistas: mencionó a José Antonio Kast, Camila Flores y su defensa del pinochetismo, la consigna de “los poderosos de siempre” con que la Nueva Mayoría promovió en 2014 la reforma tributaria de Bachelet y un paper de dos figuras vinculadas al Frente Amplio que llama a “extremar las posibilidades de cambio desde el Ejecutivo”.

“El que piense que la ola populista pasará frente a Chile sin tocarnos está practicando la política del avestruz”, planteó el exministro, quien añadió una reflexión: el desafío de “cómo gobernar con el saber experto sin que el saber experto se tome todo”. Y agregó que había un elemento central que generaba desconfianza: “Los gabinetes son todos de Santiago, todos del barrio alto, en su mayoría estudiaron en dos colegios y en cuatro universidades”.

Reforma Tributaria y oposición: “Siempre es malo negarse a conversar”

Tras la charla, Velasco conversó con La Tercera PM para explayarse sobre su visión del escenario en Chile, cómo evalúa el debate que se ha dado en la oposición en temas como la reforma tributaria y lo que considera como el gran desafío que hoy tienen los expertos.

-Su presentación fue sobre populismo. A partir de la experiencia como ministro de Hacienda, ¿cree que el hecho de transformar la idea de legislar de la Reforma Tributaria en un punto tan central tiene algo de eso?
-Sí, creo que siempre es malo negarse a conversar. Me parece que el lugar de conversación es el Congreso, y eso no quita que el proyecto de ley tenga grandes deficiencias que tienen que corregirse. A mí me parece que evidentemente el tema tributario en Chile tiene carencias, y esas carencias hay que arreglarlas.

-¿Pero negarse a discutir es algo complejo para las democracias?
-Absolutamente. Además, en Chile tenemos un Parlamento que está bastante disminuido en sus funciones, y por lo tanto, cuando la discusión se saca del Parlamento y se lleva a otros lados, se le disminuye aún más, y eso no es bueno para la democracia.

-Me llamó la atención el comentario que hizo con respecto a la cantidad de parlamentarios, y a que le parecía lo más populista cuando se quejaban de eso.
-Total y completamente. Yo entiendo que el Parlamento está depreciado, en Chile y en todas partes, y entiendo que ésa es una manera de expresar un cierto descontento con los parlamentarios. Pero la discusión debe ser sobre cuál es el número de parlamentarios necesarios para hacer la pega del Congreso, para que las comisiones tengan las personas que necesitan, para que los proyectos de ley no se demoren cinco años en salir. No si se pagan diez sueldos más o menos.

-Otro de los puntos que abordó en su exposición es la devaluación de los expertos, donde mencionó ejemplos de todos lados. Da la impresión de que su diagnóstico es que eso ya no está pasando sólo en un sector o bloque político.
-Absolutamente. Partí esta charla recordando el episodio del debate en Inglaterra sobre el Brexit, en que un importante ministro, Michael Gove, quien podría ser primer ministro ahora, exasperado, dijo: “¡A Gran Bretaña lo tienen harto los expertos!”. Entonces, si eso no lo ven en Gran Bretaña, uno de los países más educados del mundo, que inventó la democracia parlamentaria, ¿qué queda para el resto? Ahora, esto tiene causas múltiples.

-¿Cómo cuáles?
-El populismo es una de ellas, pero también creo que la comunidad de los expertos y el mundo de las élites tiene un inmenso mea culpa que hacer, en parte por equivocaciones de políticos. El elefante en la habitación fue el no haber visto venir la crisis financiera. Primero, si los economistas, o los expertos, no ven venir fenómenos de esa magnitud, eso los deprecia un poco. Y segundo, tiene que ver con un mundo político, que obviamente es medio simbiótico con el mundo de los expertos, que se ha volcado hacia adentro, que se ha ensimismado, que habla en un lenguaje que la gente no entiende. Y no solamente hablo de los economistas, sino también de los parlamentarios.

Seguir leyendo