José Antonio Neme no llega a Canal 13 y habla de su salida de Mega: "Me sentí maltratado. La forma en que fui notificado creo que no lo merecía"

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El periodista habla sobre su despido de la red privada, donde trabajó por seis años, siendo uno de sus rostros más representativos. Aunque no se quiso referir al tema, estuvo en negociaciones para llegar a Canal 13, las que hasta ahora no prosperaron.




Ha pasado una semana desde que José Antonio Neme fue despedido de Mega, el canal donde trabajó por seis años y desempeñó diversas labores: además de su rol como lector de noticias, el periodista asumió un importante papel como panelista del matinal Mucho gusto, fue rostro de la señal de cable Mega Plus y era conductor en radio Infinita, medio que también forma parte del grupo Bethia.

Todo eso quedó atrás el pasado 31 de enero, cuando él junto a otros profesionales, fueron desvinculados por "necesidades de la empresa".

En estos días, Neme ha podido reflexionar acerca de lo ocurrido, al mismo tiempo que ha recibido algunas ofertas de canales como TVN y Canal 13. Con este último, de hecho, tuvo un acercamiento concreto, pero en las últimas horas las negociaciones no prosperaron.

La oferta era para participar como concursante del programa Bailando por un sueño, el estelar que debutará en marzo y que tendrá a varios famosos en una competencia de baile representando a diversas fundaciones. También fue tanteado para hacer los comentarios sobre el Festival de Viña, tanto en el noticiario central como en el matinal Bienvenidos. Pero por ahora su desembarco en Canal 13 está descartado. Consultado por este tema, el periodista prefiere no emitir declaraciones. Sí lo hace sobre su partida del canal que consideró más que solo su lugar de trabajo.

¿Qué razones le dan al momento de su despido de Mega?

La razón es una desvinculación que tiene que ver con un contexto, donde salieron otra gran cantidad de trabajadores del canal, de distintas áreas, todos igualmente valiosos, profesionales. Después del primer impacto uno entiende que hubo una razón me imagino que financiera, pero tampoco el canal me entregó muchos detalles, ni a mí ni al resto respecto de qué números estamos específicamente hablando. Creo que es muy legítimo que una empresa haga ajustes en términos financieros, sobre todo en un contexto como el de ahora, pero igualmente legítimo es que le entregue a sus trabajadores desvinculados números precisos para que uno pueda entender en términos matemáticos por qué la empresa está en riesgo y tienen que tomar decisiones de ese nivel, y eso no existió, no he visto ningún balance del canal, solamente de buena fe creo la declaración que el canal hace de que están en un mal momento.

Aunque Mega es el canal número uno de la televisión abierta…

No conozco la situación del canal en profundidad a nivel financiero, lo que sí sé es que desde hace varios años Mega es el único canal que ha tenido cifras azules y que sus pérdidas han sido muy marginales respecto de otros canales, o sea uno puede anticipar que en la industria se construyó un relato que Mega como número uno tenía una posición ventajosa en términos económicos en relación a otros canales.

¿Se le dio otra explicación, más allá de esa razón económica y formal?

No, nadie me dio una explicación específica respecto de mí. Las conversaciones fueron breves y privadas, no voy a revelar el contenido, pero no tuve un trato especial respecto del resto de los trabajadores me imagino, me llegó la misma carta que a todos y está bien porque era un trabajador más.

¿Fue sorpresiva para usted esta decisión o de alguna manera se la esperaba?

En lo absoluto. Yo estaba en todas las plataformas del canal, estaba cien por ciento comprometido. Yo llegué al canal desde TVN cuando la marca Mega tenía un valor distinto al que tiene hoy día. Cuando yo llegué la verdad es que el público pasaba por Mega, no se quedaba en Mega. Y se hizo un gran trabajo desde la dirección ejecutiva por modificar esas situaciones, y hoy día Mega es un canal ganador. Y yo me sentía un poquito parte de eso: lo vi mejorar, vi esforzarse a todos, desde los ejecutivos hasta los trabajadores. Me sentía igual parte de una familia, y cuando te echan de tu casa es duro.

El periodista cuenta que hasta aquel viernes 31, su último día en Mega, estaban en pie todos sus proyectos, y que siempre mantuvo buena relación con las jefaturas que le tocó trabajar. "Con la producción ejecutiva del Mucho gusto tenía permanente contacto, con Pablo Alvarado. Siempre conversé con él, le entregaba temas, él me iba guiando. Lo mismo con la gerenta de contenidos, Patricia Bazán, tengo excelente relación. Con Patricio Hernández (Director ejecutivo) tenía una excelente relación también, siempre se portó muy bien conmigo. Entonces insisto, es como surrealista, no entiendo lo que pasó. Es como que en un día se dio vuelta todo, o lo que yo percibía no era real".

Y sigue: "Desde mi óptica, y me imagino que desde la mayoría del público, yo era un poco Mega, estaba asociado a Mega y cuidé además esa relación, estaba consciente de la responsabilidad que significaba representar al canal".

En esa misma línea, revela que estaba dispuesto a conversar una rebaja en su sueldo frente a la crisis. "Absolutamente, porque uno entiende que la industria es otra , que el contexto del país es otro, entonces dije bueno, va a llegar un momento en que vamos a tener que conversar sobre una rebaja de sueldo para que se ajuste a la realidad del país y la industria", dice, "pero nunca me dieron la posibilidad. Entonces la conclusión que uno saca es que no me querían ahí, nada más".

¿Qué viene ahora para usted?

Lo primero es recuperarse emocional y psicológicamente de un golpe que es duro, súper duro. Hay temas siempre financieros y hay personas donde la situación es mucho peor. Yo tengo mis ahorros, mi contrato tenía un acuerdo de salida que me dejaba un espacio de plata para poder reordenarme, pero no es el caso de todo el mundo, entonces no voy a hacerme la víctima. Pero sí es un golpe: yo tenía un proyecto, una rutina de años y me sentía parte de una familia, entonces hoy día me siento como un paria un poco para ellos, me sentí maltratado también. La forma en que fui notificado, después del noticiero, en un pasillo, eso creo que no lo merecía.

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