La historia del enfermero italiano que “le salvó la vida” al Papa Francisco y que ahora será su asistente personal de salud

Massimiliano Strappetti, a la izquierda, observa al Papa Francisco caminar en el salón Pablo VI con motivo de la audiencia general semanal en el Vaticano, el 3 de agosto de 2022. Foto: AP

Massimiliano Strappetti examinó al pontífice en febrero de 2021 cuando sufrió un primer episodio de estenosis diverticular del colon y, tras realizar varias pruebas, le aconsejó que se operara para evitar que su situación empeorara.




En una indicación de que a sus 85 años de edad acepta que necesitará más cuidados a medida que envejece, el Papa Francisco designó a un enfermero de los servicios sanitarios del Vaticano para que sea su “asistente médico personal”, el mismo que según el pontífice “le salvó la vida” en julio de 2021.

En un comunicado, el Vaticano identificó al asistente como Massimiliano Strappetti, coordinador del departamento de enfermería de la Dirección de Salud e Higiene del Vaticano y quien acompañó al Papa en su “peregrinación penitente” a Canadá el mes pasado.

Debido a los nuevos problemas de salud que registra, Francisco decidió crear oficialmente una nueva función, según explicaron a AFP fuentes vaticanas. El cargo de “asistente médico personal” no existía anteriormente en este papado, aunque Juan Pablo II, fallecido en 2005, tuvo varios cuidadores médicos en los últimos años de su vida. Francisco ya tiene un médico personal, es el doctor Roberto Bernabei, internista y especialista en geriatría en la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Roma. Lo designó en el cargo en febrero de 2021, tras el fallecimiento del anterior por coronavirus.

Massimiliano Strappetti, a la derecha, sigue al Papa Francisco mientras se reúne con jóvenes y ancianos en la plaza de la escuela primaria Nakasuk en Iqaluit, Canadá, el 29 de julio de 2022. Foto: AP

En agosto de 2021, el Papa indicó en una entrevista concedida a la radio española COPE que un enfermero le había “salvado la vida” durante la operación de colon a la cual había sido sometido el 4 de julio de 2021. “Me salvó la vida, un hombre de mucha experiencia. Es la segunda vez en la vida que un enfermero me salva la vida. La primera vez fue en el año 57″, dijo el pontífice refiriéndose a Strappetti, hoy de 53 años.

Según el diario La Repubblica, Strappetti examinó al Papa en febrero de 2021 cuando sufrió un primer episodio de estenosis diverticular del colon y, tras realizar varias pruebas, le aconsejó que se operara para evitar que su situación empeorara. El pontífice reconoció que la “intuición” de su entonces enfermero de confianza de la Guardia Médica del Vaticano fue decisiva para inducirlo a operarse en el Policlínico Gemelli de Roma.

La operación quirúrgica del Papa fue en la parte final del colon y consistió en “una hemicolectomía izquierda que duró unas tres horas”. La estenosis del colon es una afección en la que parte del intestino grueso se vuelve más estrecho de lo habitual. Puede ser peligroso si por su estrechez comienza a impedir el paso seguro de los alimentos, destaca el portal católico ACI Prensa.

El diario Corriere della Sera recuerda que el cirujano jefe fue el profesor Sergio Alfieri. El profesional decidió en el quirófano “rápidamente un cambio de técnica”, pasando de la laparoscopia, con pequeños agujeros, a la tradicional operación con el corte del estómago.

Massimiliano Strappetti, tercero desde la izquierda, junto al Papa Francisco durante la audiencia general semanal en el Vaticano, el 3 de agosto de 2022. Foto: AP

Tras la intervención, Strappetti permaneció siempre a su lado durante los 10 días que duró su hospitalización. También estuvo junto a Francisco cuando el pontífice apareció en un balcón del Policlínico Gemelli, el 11 de julio de 2021.

Strappetti llegó al Fondo Assistenza Sanitaria (FAS), el organismo que se encarga de prestar servicios médicos a los trabajadores y residentes del Vaticano, tras trabajar antes precisamente en el Gemelli, donde estaba empleado en el área de reanimación, y en la Universidad Católica de Roma. Como enfermero, Strappetti ya prestó asistencia en el Vaticano a Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Corriere della Sera destaca que Strappetti, un enfermero al que califica de “tímido” y “discreto”, es un “padre y marido afectuoso, descrito por quienes lo conocen como generoso y dedicado a los demás incluso fuera de su trabajo”. En ese sentido, el diario milanés señala también que Strappetti tiene un fuerte compromiso con el voluntariado católico, “que lo lleva a ocuparse de los últimos, tan queridos por el Papa Francisco, y que son llamados ‘barboni’”.

En la entrevista con COPE, el Papa Francisco afirma que la primera vez que un enfermero le salvó la vida fue en 1957. Se trata de una monja italiana que oponiéndose a los médicos cambió la medicación que le tenían que darle a Jorge Bergoglio, entonces un joven seminarista, para curarlo de la neumonía que sufría.

Massimiliano Strappetti, a la derecha, durante la internación del Papa Francisco en el Policlínico Gemelli. Foto: Vatican Media

En marzo de 2018, el Papa Francisco recordó a Sor Cornelia Caraglio, la religiosa enfermera que le salvó la vida cuando tenía 20 años, cuando se debatía entre la vida y la muerte. El pontífice rindió homenaje “a una enfermera que me ha salvado la vida. Era una enfermera monja: una religiosa italiana, dominica, que fue enviada a Grecia como profesora; era muy culta”. “Pero siempre trabajó como enfermera y después llegó a Argentina. Y cuando yo tenía 20 años y estaba a punto de morir, fue ella la que dijo a los doctores, incluso discutiendo con ellos: ‘no, esto no funciona, hay que darle más’”, relató el Papa.

En declaraciones a periodistas en el avión de regreso de un viaje a Canadá el sábado, el pontífice dijo que su avanzada edad y su dificultad para caminar han dado paso a una nueva fase más lenta de su papado. Francisco ha sufrido varios problemas de salud en el último año, sobre todo en los ligamentos de la rodilla derecha, lo que ha reducido su movilidad. Después de meses de tratamientos magnéticos y con láser, el Papa puede caminar breves distancias con un bastón o andador, aunque también usa una silla de ruedas.

Para aliviar los dolores recibe regularmente infiltraciones y se somete a sesiones de fisioterapia, según AFP. Tras su reciente viaje a Canadá, el Papa descartó la posibilidad de someterse a una cirugía ya que teme la anestesia. “No se juega con la anestesia y por eso se piensa que no es conveniente”, comentó. “Sufrí seis horas de anestesia y aun veo los rastros”, recordó.

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