Smartwatches y apps: cómo la tecnología puede ayudar a hacer más y mejor ejercicio

Una década ha pasado desde que las principales empresas del mundo de la electrónica y telecomunicaciones se abrieron a la creación de aparatos inteligentes para la práctica deportiva en el día a día. Hoy su uso se ha masificado tanto, que es probable que en algunos años más sean tan comunes como los celulares.



Ya sea para usarlo solamente como reloj o para vincularlo con aplicaciones del celular, los smartwatches, o relojes inteligentes, están siendo parte del uso habitual, no solo de los fanáticos de la tecnología, sino que también de los deportistas.

“La tecnología de los relojes inteligente ha entrado con fuerzas en el ámbito deportivo, ya que lo podemos ver en usos personales, individuales, pero también para entrenamientos de equipos, para diseñar y probar estrategias de rendimientos colectivos”, explica Miguel Solís, director de la carrera de Ingeniería en Automatización y Robótica de la Universidad Andrés Bello.

Solís, doctor en ingeniería informática, recalca que “la gracia de estas nuevas tecnologías, lo que las hace tan populares, es que están diseñadas con una orientación muy amplia y flexible, para que la puedan utilizar tanto personas comunes como expertos del área”.

Los amantes del ejercicio, tanto profesionales como amateurs o practicantes casuales, abrieron un amplio mercado al que las empresas han buscado satisfacer, perfeccionando sus productos en estética y rendimiento, al punto que hoy casi parecen homologar a un entrenador personal en tu muñeca.

“La tecnología ha llegado para entregar información de valor a la práctica deportiva. Ya lo vimos en el Mundial con los sensores del balón o los GPS de los jugadores. Tecnología similar hay disponible para el día a día, que entrega gran cantidad de datos y la tarea es solo aprender a interpretarlos”, comenta Nicolás Aguilera, profesor de educación física y máster en rendimiento deportivo.

Aguilera ha sido parte -como preparador físico- de distintos equipos del fútbol profesional chileno, como Barnechea en Primera División o Deportes Colina, en Segunda División Profesional. Ahora tiene un centro de entrenamiento enfocado en nuevas tecnologías y metodologías para el entrenamiento de la fuerza; entonces, sabe bien lo que es vincularse deportivamente con profesionales y entusiastas o amateurs.

“Las necesidades sin duda son distintas, pero hoy los smartwatches entregan información tanto específico como general que aporta a cada necesidad. La gente en general sabe lo que son las calorías, el gasto energético, y ahora, teniendo más información disponible, muchas veces en tiempo real, la puede usar para mejorar su práctica o su rendimiento”, resume.

Una compañía para el día a día

Simona Castro (33) es gimnasta de alto rendimiento, desde 2001 es seleccionada nacional, y ostenta el récord de ser la primera chilena en clasificar a unos JJOO de gimnasia rítmica. Reconoce ser una asidua consumidora de este tipo de productos, al punto que es parte “del día a día”.

“Valoro mucho la existencia de este tipo de tecnología, porque te ayuda a hacer mejor ejercicio, y además, te llama la atención, te motiva cuando entras en etapas muy sedentarias, y eso es importantísimo para un país que tiene problemas de sedentarismo”, comenta Simona.

“Yo uso el Apple Watch. En general, lo uso mucho para calcular mi desgaste en el entrenamiento y para poder complementar a nivel nutritivo; así como también me sirve para realizar un seguimiento respecto a mi calidad de sueño. Esta última versión, lo entretenido que tiene, es que trae más funciones dirigidas hacia la mujer. Dentro de estas, está el seguimiento del ciclo menstrual, factor al que pocas veces se le da relevancia, pero que es de suma importancia y que influye en el rendimiento y la sensación de fatiga o fuerza durante el entrenamiento”, agrega la 3 veces participante de Juegos Olímpicos.

Por su parte, Felipe Mella (35), deportista amateur y profesor de distintas disciplinas, sostiene que “para alguien como yo, que está vinculado al deporte prácticamente de lunes a domingo, es una herramienta imprescindible. Me ayuda tanto para las clases de tenis, de running y para cuando me movilizo en bicicleta”.

“Solamente me lo saco para dormir, porque al ser este de gran tamaño, prefiero no utilizarlo, perdiendo todas las funcionalidades del sueño; sin embargo, para mi día a día deportivo es fundamental. Lo tengo hace 8 años y no he pensado en cambiarlo”, dice Mella, refiriéndose a su Fénix 3 HR, reloj de la marca Garmin, una de las empresas más buscadas en navegación GPS y tecnología.

Aparatos electrónicos cada vez más pequeños e inteligentes

“El boom que vemos hoy en el uso de aparatos tecnológicos para el día a día tiene orígenes diversos, pero complementarios. Por un lado, tienes el desarrollo electrónico cada vez más pequeño y robusto, y por el otro, el complemento para el uso inteligente”, detalla Miguel Solís, director de la carrera de Ingeniería en Automatización y Robótica de la Universidad Andrés Bello.

“¿Cómo vemos esto? En que el desarrollo de la electrónica permite generar circuitos cada vez más pequeños, que ocupan espacios que antes eran impensados. Esto permite incluir sensores que entregan una cantidad de datos increíbles, que al unirse con sistemas de inteligencia de uso dan origen a relojes que pueden ser cada vez más relevantes para la vida diaria”, agrega el experto de UNAB.

Solís aconseja que, “si estás pensando en comprar un reloj o bajar alguna aplicación de entrenamiento, te fijes bien en tus necesidades, porque hoy por hoy la oferta es amplia”.

Simona Castro tampoco duda en recomendar esta tecnología, particularmente si el usuario está interesado en comenzar a hacer deporte. “Una de las ventajas que he encontrado, por ejemplo, es que detecta cuando existen períodos de muy baja actividad física. Al detectarla, emite una alarma que incentiva a realizar alguna actividad física y así ayudar a prevenir futuras enfermedades relacionadas con el sedentarismo. Creo que si en general pudiésemos incluir dentro de nuestro día a día este tipo de rutina más activa como la que recomienda este tipo de reloj, creo que podría haber muchas mejoras en el nivel de estado físico y de salud de las personas”, sostiene la atleta.

El mercado de esta tecnología es amplio, desde aplicaciones gratuitas para celulares o relojes que rondan los $20.000 pesos si es que se busca más independencia para su uso. La clave está en seguir las sugerencias de los expertos y entender bien cuáles son las necesidades que se desean cubrir.

“Si estás iniciando, los relojes que cuentan los pasos o las calorías ya son un gran aporte, porque permiten hacer una medición y un seguimiento de tus avances, y también, hacer el progreso más seguro, evitando el riesgo de lesiones”, recomienda Nicolás Aguilera, especialista en entrenamiento deportivo.

7 consejos para iniciar

Adaptado a tus necesidades: Si estás comenzando, no tienes para qué buscar el reloj con más sensores y soluciones. Primero pregúntate: ¿para qué lo voy a usar? Contestada esta pregunta, ya sabrás qué modelo buscar y cuánto invertir.

Precisión: Asegúrate de que el smartwatch o la aplicación estén midiendo tus actividades de manera precisa. Si hay una gran diferencia entre los datos que proporciona el dispositivo y lo que realmente estás haciendo -por ejemplo, midiendo la distancia recorrida o la cantidad de pasos- es posible que no estés obteniendo una imagen precisa de tu progreso o de tus necesidades de entrenamiento.

Personalización: Busca un smartwatch o aplicación que pueda personalizarse para adaptarse a tus necesidades y metas de entrenamiento. De esta manera, podrás ajustar la configuración para que se ajuste a tu nivel de condición física y a tus objetivos de entrenamiento.

Motivación: Busca un smartwatch o aplicación que te proporcione recompensas y desafíos para mantenerte motivado y comprometido con tus entrenamientos.

Facilidad de uso: Asegúrate de que el smartwatch o la aplicación sean fáciles de usar y de entender. Si es difícil de navegar o de entender, es más probable que te desanimes y dejes de usarlo.

Sigue las instrucciones del fabricante: Un reloj inteligente te puede acompañar por años si es que eres riguroso en su cuidado, siguiendo las pautas para la vida útil de la batería, limpiándolo adecuadamente o no sometiéndolo a temperaturas o contextos que lo puedan dañar.

Vístelo: La mayoría de los relojes inteligentes entregan la posibilidad de ponerles carcasas, las que te permitirán cuidarlo de rayaduras o quebraduras, y además, te permiten darle un estilo propio, para que combine con tu estilo.

Ya verás que hay muchas formas de sacarle el jugo a tu smartwatch.

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Aunque se trata de una investigación básica realizada en ratones, el científico que dirige el estudio, Baptiste Piqueret, asegura que los resultados "son prometedores".