Arabia Saudita confirma que Khashoggi fue asesinado en el consulado de Estambul

Khashoggi
Foto: AFP

El periodista disidente saudita desapareció el martes 2 de octubre luego de ingresar al consulado de su país en Estambul. Según Riad, en la legación se produjo una pelea que provocó su muerte. Además, se anunció el arresto de 18 sauditas.


A 17 días de su desaparición y luego de intensas negociaciones diplomáticas, Arabia Saudita reconoció que el periodista disidente Jamal Khashoggi está muerto. El profesional de 60 años, ingresó el martes 2 de octubre al consulado saudita en Estambul para obtener un certificado que le permitiera casarse. Sin embargo, su novia turca Hatice Cengiz, denunció que nunca más volvió a salir.

La televisión estatal saudita anunció esta noche que luego de su ingreso a la legación en Turquía se produjo una pelea entre él y personas con quien se encontró, lo que llevó a su muerte. También se informó que 18 sauditas fueron detenidos y que el vicejefe de inteligencia , el general Ahmed al-Asiri, fue removido de su cargo, al igual que Saud al-Qahtani, un asesor del príncipe heredero saudita.

Khashoggi era un prominente periodista que pasó de ser cercano a la realeza de su país a crítico del gobierno del príncipe heredero Mohammed Bin Salman. Desde sus columnas en The Washington Post cuestionaba, por ejemplo, la participación saudita en la guerra de Yemen o el embargo impuesto al vecino Qatar, acusado por Riad de apoyar a los Hermanos Musulmanes y por su cercanía a Irán. De hecho, en su última columna en el Post -donde escribía desde que se autoexilió en Estados Unidos en 2017- elogió a Qatar, en comparación con sus vecinos que según dijo intentan “mantener el control de la información para apoyar al antiguo orden árabe”.

Pese a la información entregada por Arabia Saudita, el puzzle sobre la muerte del periodista es mucho más compleja. En un artículo escrito por el investigador Steven Cook en Foreign Policy, se mencionan por ejemplo las presuntas conexiones de la novia de Khashoggi con Qatar y Yasin Aktay, perteneciente al círculo cercano de Recep Tayyip Erdogan, encargado de “resolver los problemas” del Presidente turco.

Son estos vínculos los que hicieron que aumentaran las especulaciones sobre que el periodista saudita había sido asesinado. “Era un disidente influyente y creo que a Mohamed Bin Salman no le gustaba. No le gustaba la influencia que tenía, especialmente en Washington, un lugar muy importante para los sauditas. Desde la perspectiva saudita parecía que era alguien que estaba trabajando en nombre de Qatar y en nombre de los Hermanos Musulmanes en contra de la monarquía saudita. Khashoggi quería una reforma política, no solo social y económica”, dijo a La Tercera Bernard Haykel, académico de la U. de Princeton, experto en temas sobre Arabia Saudita.

El anuncio sobre la muerte del periodista ocurrió luego de intensas negociaciones diplomáticas que incluyeron una conversación que el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, sostuvo en Riad con el Rey Salman y con el príncipe heredero. Y también después de un diálogo entre el monarca y Erdogan.

El jueves, el Presidente Donald Trump dijo que creía que Khashoggi estaba muerto. Y antes del viaje de Pompeo, incluso señaló que era probable que supiera lo que ocurrió con el periodista a fines de esta semana. En todo caso, advirtió de un “castigo severo” para los responsables.

También se reportó que el rey había ordenado la formación de un comité ministerial, liderado por el príncipe Bin Salman, para reestructurar los servicios de inteligencia.

Este anuncio generó algunas críticas, debido a que la prensa turca divulgó el jueves fotografías de un guardia del príncipe saudita afuera del consulado en Estambul el mismo día que desapareció Khashoggi. Además, Bin Salman dijo en una entrevista hecha por la agencia Bloomberg que el periodista se había ido unos pocos minutos o una hora después de su ingreso al consulado. “Él no está dentro del consulado”, añadió.

Según la agencia Reuters, el rey Salman, que no se ocupaba de los asuntos del reino desde que asumió su hijo en junio de 2017, se vio obligado a actuar y envió a su mano derecha a Estambul, el príncipe Khaled al-Faisal, que es el gobernador de la Meca. Fue él quien acordó junto a Turquía formar un grupo de investigación conjunto en el caso de Khashoggi. “Las últimas intervenciones del rey reflejan la creciente inquietud en el gobierno sobre la aptitud de Bin Salman para gobernar”, escribió Reuters.

Hasta ahora no se había dado a conocer lo que había ocurrido con el cuerpo de Khashoggi. Sin embargo, a los pocos días de que su novia -que se quedó hasta las 01:00 del miércoles 3 esperándolo afuera del consulado- denunciara su desaparición, funcionarios turcos anónimos comenzaron a filtrar a la prensa información sobre las investigaciones. Fue así como se dio a conocer que había grabaciones de audio y video que demostraban que Khashoggi había muerto poco después de su ingreso al consulado. Es más, se filtró que el periodista había sido descuartizado mientras aún estaba vivo, en una operación que habría durado siete minutos. Incluso trascendió que fue disuelto en ácido.

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