Por Fernando FuentesPor qué el Jefe de Operaciones Navales de EE.UU. se opone a trasladar al portaaviones Gerald R. Ford desde el Caribe a Medio Oriente
En medio de las crecientes tensiones en Irán, el almirante Daryl Caudle dijo que se opondría a una extensión del despliegue del portaaviones, que ya suma más de 200 días en el mar.

Después de más de 200 días en el mar, la travesía prolongada del USS Gerald R. Ford se ha convertido en un caso de estudio de cómo la demanda global choca con la disponibilidad limitada de portaaviones.
Aunque actualmente no hay portaaviones en la región del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), el principal almirante de la Armada dijo que buscaría alternativas para extender el despliegue del Grupo de Ataque de Portaaviones (CSG) del USS Gerald R. Ford para cualquier operación potencial contra Irán.
El grupo de ataque, que participó recientemente en la misión Operación Determinación Absoluta para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro, se encuentra actualmente en la región del Comando Sur de EE.UU. (SOUTHCOM). Ha estado fuera de su base desde que zarpó de su puerto base de Norfolk el 24 de junio de 2025. La prolongación de los despliegues tiene un efecto dominó en la capacidad de mantenimiento de los buques y sobre las vidas de los marineros que los operan.

El almirante Daryl Caudle, Jefe de Operaciones Navales (CNO), discutió el estado del USS Gerald R. Ford y sus escoltas con un pequeño grupo de periodistas, incluidos algunos del sitio especializado The War Zone, en el simposio anual de la Surface Navy Association, realizado la semana pasada en Arlington, Virginia.
En declaraciones a los periodistas, Caudle dijo que se resistiría a cualquier intento de extender el período de despliegue planificado del USS Gerald R. Ford, citando el impacto acumulativo en las familias y las vidas personales de la tripulación, así como la tensión que supondría en el mantenimiento y la preparación programados.
Mientras hablaba con periodistas en el simposio anual, Caudle señaló que si bien las capacidades del grupo de ataque Gerald R. Ford siguen siendo muy valoradas, no puede apoyar la extensión de su despliegue, que actualmente está siendo observado por el mundo, si tal orden fuera necesaria para operaciones en Medio Oriente o en otros lugares.

“Creo que el Ford, desde la perspectiva de su capacidad, sería una opción invaluable para cualquier proyecto militar que el presidente (Donald Trump) desee implementar”, dijo Caudle, según The War Zone. “Pero si requiere una extensión, el CNO se opondrá. Veré si puedo hacer algo más”.
Caudle no proporcionó opciones específicas, pero enfatizó que hay un precio que pagar para el grupo de ataque después de estar lejos del puerto base por más de 200 días bajo condiciones a menudo intensas.
Siete meses de maniobras
Tras operar en Europa, la administración Trump ordenó en otoño el envío del grupo de ataque al Caribe para operaciones antinarcóticos, al mando del Comando Sur. Al sumar siete meses de maniobras ininterrumpidas, la misión ya alcanzó el plazo mayor a lo que se suele planificar para estos casos, según el portal 1945.
El cambio de ruta dejó un vacío en Medio Oriente y Europa, en plena tensión con Irán. Pese a que hay destructores disponibles, sus capacidades no se comparan a las de un portaaviones, reduciendo así las opciones de respuesta rápida ante cualquier escenario de crisis.

Cruceros prolongados de este tipo tienen un precedente histórico: el USS Nimitz completó un despliegue de 341 días durante la pandemia, lo que marca el despliegue más largo de este tipo en un portaaviones estadounidense en décadas. Pero los comentarios de Caudle sugieren que lo que antes era una excepción extraordinaria no debería convertirse en la norma.
En cuanto al poderío naval disponible hoy en el área de operaciones del CENTCOM, se encuentran presentes seis buques de guerra de la Armada de EE.UU., incluyendo tres destructores de la clase Arleigh Burke: el USS McFaul, el USS Mitscher y el USS Roosevelt, así como tres buques de combate litoral: el USS Tulsa, el USS Santa Barbara y el USS Canberra. Este despliegue de buques es mucho menor que el que estuvo presente durante la guerra entre Israel e Irán en junio. Si se solicita un portaaviones, el USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque probablemente responderían, indicó The War Zone.
El traslado del Lincoln
El Lincoln opera actualmente en el Mar de China Meridional. Pero dada la posibilidad de acciones bélicas por parte del régimen iraní, el portaaviones y varios buques de escolta navegaban hacia Medio Oriente desde el Mar de China Meridional, en un trayecto que durará aproximadamente una semana, según informó The New York Times, por medio de dos funcionarios estadounidenses bajo condición de anonimato.
No hay otros portaaviones estadounidenses en crucero actualmente. Sin embargo, cabe destacar que un portaaviones no es un requisito previo para afrontar contingencias ni siquiera operaciones ofensivas en la región. Estados Unidos puede aportar otros recursos para compensar la falta de presencia naval.
De hecho, según el Times, se prevé la llegada a la zona de una serie de aviones de guerra, probablemente una combinación de cazas, aviones de ataque y aviones de reabastecimiento, muchos procedentes de Europa. Algunos de estos aparatos reemplazarán a unidades ya desplegadas en Medio Oriente y sus misiones podrían extenderse en función del desarrollo de las tensiones con Irán.
En todo caso, apunta The War Zone, donde más se podría sentir la ausencia de un portaaviones es en la defensa contra misiles y drones, especialmente considerando que varias naves de superficie equipadas con el sistema de combate Aegis se encargaron de defender a Israel durante la guerra. Esto se sumó a la necesidad de defender las instalaciones estadounidenses y de otros aliados en la región.
En cuanto al Ford, su grupo de ataque partió de Norfolk para un despliegue regular en el Mediterráneo 11 días antes del inicio de la Guerra de los 12 Días entre Israel e Irán y dos días antes del ataque de la Operación Martillo de Medianoche de EE.UU. contra las instalaciones nucleares iraníes.
En octubre pasado, el presidente Donald Trump ordenó al grupo de ataque trasladarse a la región del Comando Sur en respuesta a las crecientes tensiones con Venezuela. Los destructores de la clase Arleigh Burke, USS Winston S. Churchill, USS Bainbridge y USS Mahan, permanecen estacionados con el Ford para continuar las operaciones de la Operación Lanza del Sur, un esfuerzo para combatir el narcotráfico en la región y mantener la presión sobre Caracas.
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