Condenan a 10 años de presidio a tres gendarmes por el delito de tortura a un interno de la ex-Penitenciaría

Cristian Retamal, Miguel Carrasco y Marcelo Maldonado además fueron sentenciados a tres años y un día por falsificación de instrumento público.


El Cuarto Tribunal Oral de Santiago dictó las penas de 10 años de presidio en contra de tres gendarmes condenados por los delitos de tortura a un interno, en un hecho ocurrido al interior de la ex-Penitenciaría en mayo de 2020.

Se trata de Cristian Retamal, Miguel Carrasco y Marcelo Maldonado, quienes además fueron sentenciados a tres años y un día por falsificación de instrumento público. Dos de ellos se encuentran en servicio activo.

De acuerdo a la investigación de la Fiscalía Centro Norte, los funcionarios públicos le rociaron gas pimienta al reo, para luego darle golpes de puños y patadas. Así las cosas, lo agredieron con un elemento cortopunzante amputándole la falange de un dedo.

En el acta de deliberación de los magistrados se señala que uno de los condenados “le lanza gas pimienta a la cara, que logra esquivar, aunque no del todo porque le cae en un costado del rostro. Y se lo llevan pegándole todo el tiempo puntapiés, hasta el lugar que él denomina la “pecera”, espacio sin cámaras de seguridad y en la cual almuerzan los gendarmes”.

En dicho lugar, “le siguen dando patadas y golpes de puño en todo su cuerpo, recordando que el acusado C. R. S. era uno de los que más patadas le daba y le ponía el pie en su cabeza, momentos en que el funcionario de mantención con el que había tenido el altercado inicial, sacó de su chaquetilla un corta cartón metálico y le comenzó a dar golpes en su mano, hasta que luego del tercer o cuarto golpe sintió como sus dedos, con el corte, se le abrieron”.

El vocero de la Fiscalía Centro Norte Roberto Alarcón señaló que se trataba de “un fallo relevante por diversos puntos”. En ese sentido, dijo que los condenados son funcionarios públicos que “tienen su rol, que deben cumplir con la custodia de sujetos privados de libertad”.

Además dijo que “era inédito porque se obtiene una sentencia por tortura respecto de hechos cometidos al interior de un centro de privación de libertad”.

El vocero detalló que la falsificación de instrumento público se debió a que los gendarmes, “para asegurar su impunidad” entregaron “antecedentes falsos” en el parte policial del hecho. Dijeron que la víctima se había autolesionado.

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