Alfonso Swett Opazo

SEÑOR DIRECTOR:
Cualquier elogio a Alfonso Andrés Swett puede no ser suficiente por la cantidad de dones que recibió en su corta y ejemplar vida.
Su alta condición humana, su legado, su fe inquebrantable, sus atributos intelectuales siempre al servicio de los demás, su capacidad de análisis y síntesis, su sencillez, su generosidad y la búsqueda permanente por el bienestar del otro, postergándose siempre por su vocación hacia la comunidad entera, hacia familia y la amistad, lo dejan como un imborrable y un regalo para tantos de todas partes que tuvimos el privilegio de recorrer parte de su camino.
Alfonso nunca se apartó de la búsqueda del bien común y de los intereses de su país y siempre militó en la defensa de los valores superiores. Sin afligirse, durante su dura enfermedad y dándose tiempo para todo y para todos, continuaba aportando y buscando soluciones para los más serios problemas que afectan a Chile y a la humanidad entera.
Partió uno de los mejores.
Gonzalo Mardones V.
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