Calor extremo, no estamos ajenos



Por Claudio Orrego, gobernador de la Región Metropolitana

Las altas temperaturas que se registran estos días en el hemisferio norte nos demuestran, una vez más, que el cambio climático no es “fake news”. Millones de personas están expuestas a los riesgos del calor extremo y todo indica que las temperaturas irán en aumento a nivel global. De hecho, el calor extremo ya está matando más gente en el mundo que otros eventos naturales como tornados, huracanes, terremotos e inundaciones. Se calcula que las olas de calor matan en el planeta a más de 300 mil personas por año.

Incendios forestales en España, olas de calor en Inglaterra, altas temperaturas en Francia, Bélgica y Países Bajos, son fenómenos que este año han provocado más de 2.000 muertes. En Chile nos preocupa más la sequía causada por la crisis hídrica y nos parece lejano esto de ver gente muriendo por altas temperaturas. La verdad, no estamos tan lejos de sufrir efectos similares en los próximos veranos. Como sociedad debemos tomar conciencia al respecto y, también, tomar medidas.

Las olas de calor en Chile son un problema importante e irán en aumento con el paso de los años. Debido al aumento de la población, la disminución de áreas verdes y la escasez de lluvia, se calcula que para el año 2035 habrá 10 comunas en Chile con reiteradas olas de calor. Nueve de ellas son de la Región Metropolitana: Puente Alto, Maipú, San Bernardo, Santiago, Las Condes, Ñuñoa, La Florida, Pudahuel, y Peñalolén.

Desde el pasado mes de marzo, la ciudad de Santiago forma parte de la Ciudades Líderes del Mundo contra el Calor Extremo (City Champions for Heat Action), transformándose así en la primera ciudad de Latinoamérica en tomar medidas al respecto. Para ello se concretó una alianza entre el Gobierno Regional y el Adrianne Arsh-Rockefeller Foundation Resilience Center. Así, nuestra capital cuenta hoy con una encargada de Calor Extremo o chief Heat Officers, tal como lo hicieron en Miami (EE.UU), Atenas (Grecia), Freetown (Sierra Leona) y Monterrey (México).

Entre las medidas inmediatas, estamos impulsando un proyecto piloto para la instalación de techos verdes en el Hospital Ezequiel González Cortes. Los techos verdes mitigan el calor, retienen agua de lluvia, generan oxígeno, reducen ruido del entorno, permiten ahorrar energía y favorecen los corredores biológicos. Sería un gran sueño para nuestra ciudad contar con muchos techos verdes en diversos edificios de la capital.

Además, en el Gobierno Regional diseñamos un proyecto de arbolado urbano para la RM que ayudará a mitigar las altas temperaturas. Es un programa con $2 mil millones de financiamiento, 20 kilómetros de intervención y 30 mil nuevos árboles. Habrá más de 400 capacitaciones técnicas a municipios e involucrará a más de 5 mil adultos y niños en plantaciones participativas.

Adaptarse al calor extremo también implica contar protocolos de acción cuando existan altas temperaturas o se anuncien olas de calor. Es crucial sensibilizar a la población y generar medidas para cuidar la salud y la vida de las personas que trabajan al aire libre. El calor extremo afecta a los grupos más vulnerables, entre ellos adultos mayores, mujeres embarazadas, bebés y niños pequeños, personas con enfermedades crónicas, y personas que trabajan en las calles o en obras de construcción.

Los protocolos de acción incluyen, entre otras cosas, hidratación oportuna, utilización de vestuario especial, protección de la exposición solar, manejo de residuos orgánicos que aceleran su descomposición, control de riego y buen uso de recursos hídricos, y la prohibición por horarios de ciertas actividades laborales, deportivas o educativas.

Desde el Gobierno Regional queremos anticiparnos y prevenir los costos del calor extremo en Santiago, protegiendo por sobre todo la vida de las y los ciudadanos. ¿Cómo lo vamos a hacer? compartiendo conocimiento, educando en buenas prácticas y también, innovando en cómo nos adaptamos al cambio climático que, como sabemos, ya llegó para quedarse.

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