“Manos al fuego”

SEÑOR DIRECTOR:
Giorgio Jackson fue explícito en señalar que ellos eran superiores moralmente, no solo de los que gobernaban con el Presidente Piñera, sino que también, de los que trabajaron en los cuatro gobiernos de la Concertación. Algunos columnistas, sin decirlo, también creen que lo son.
Daniel Matamala, en su columna titulada como esta carta, señala que “El pacto fue tan eficiente, que algunos de los involucrados en esos casos hoy se pasean por los medios, exigiendo justicia donde ellos gozaron de impunidad. Hasta Pablo Longueira, hoy en juicio por el caso SQM, envía cartas al director pidiendo que ‘devuelvan la plata’“.
Próximamente cumpliré una década perseguido implacablemente por la Fiscalía, el CDE y la fundación que creó el RD Felipe Heusser, por lo tanto, no necesito explicarles a sus lectores que no he participado en ningún pacto que me involucre y del cual haya gozado de impunidad.
Soy por lejos el político más perseguido y revisado del país por el Ministerio Público que presidió Abbott. He aceptado esta brutal persecución con la tranquilidad de saber que ya llegará la hora de la verdad y la justicia. ¿Qué encontraron? Nada. No se pueden encontrar pruebas de un delito que nunca existió. Si estoy hoy en el juicio por el caso SQM, como él señala, es por mi propia voluntad y porque nunca le acepté a la Fiscalía llegar a un acuerdo.
Deseo volver a reiterar, aunque moleste al señor Matamala, que deben “devolver la plata”. Cuando se roba la plata, más aún cuando estaba destinada a los más pobres, lo mínimo es devolverla.
Finalmente, deseo señalar que nunca me he sentido moralmente superior a nadie. Estuve más de 30 años en el servicio público y me autoimpuse normas éticas muy superiores a las leyes y normas. En los 21 años como parlamentario rechacé más de 50 viajes al extranjero, no recibí viáticos ni millas, cuando recibimos las entradas gratis al Estadio Nacional las devolví, rechacé la tarjeta de crédito que recibí como ministro para gastos de representación, y la Fundación Web que fundé jamás recibió un peso del Fisco y su giro no era otro que hacer páginas web gratuitas para los pequeños emprendedores. Un aporte recibido por la Fundación Democracia Viva equivalía al presupuesto de cuatro años de la Fundación Web.
Enfrento este juicio oral con la tranquilidad de conciencia de saber que jamás he cometido el delito del que se me acusa. Los montajes de asesinatos de imagen no me inhabilitarán para exigir que devuelvan los recursos de todos los chilenos cuando se los roban.
Pablo Longueira Montes
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE
















