Relaciones sexuales con un ex




Terminar una relación amorosa no es un evento aislado, más bien es un proceso. Si se trata de una relación larga, el dejar de convivir implica una serie de cambios en lo cotidiano: Resolver qué nos llevamos y qué dejamos, despedirnos de la familia del ex, cambiarnos de casa, llorar, reunirse con amigos y salir para mejorar el ánimo son solo algunas de las etapas del término. Incluso si se trata de un romance más casual que se acaba, todavía queda deshacernos de los regalos y recuerdos que no queremos acarrear con nosotros a relaciones futuras. Independiente del tipo de relación, terminar siempre implica un tiempo de duelo. Por las expectativas no cumplidas y por las emociones involucradas. Luego, cada uno sigue su camino.

Pero existe una fase intermedia de la que mucho escuchamos pero no todos los que llegan a ella la reconocen de forma abierta y transparente. Muchas veces por miedo a ser juzgados o calificados de débiles o carentes de respeto por sí mismos. Y es que, un gran porcentaje de parejas vuelven a entrar en contacto con sus ex al poco tiempo de terminar y lo hacen con motivaciones distintas al simplemente mantener cordialidad después de la guerra. Un estudio conducido por especialistas de la Universidad de Connecticut mostró que, más de la mitad de los ex busca mantener una relación de amistad cuando el vínculo romántico ya ha terminado. Si bien no es claro qué hay realmente detrás de este cese al fuego, a simple vista seguir siendo amigos de alguien con quien ya sabemos que no hay compatibilidad es una decisión que pareciera tener poco sentido.

Una investigación realizada en 2020 por especialistas de la Universidad de Tulane en USA revisó los factores emocionales y las consecuencias afectivas de mantener vínculos con una ex pareja después del quiebre. El estudio mostró que existe otra motivación más allá de la amistad para seguir en contacto con esa persona de la que alguna vez nos sentimos enamorados. Se trata del breakup sex, un concepto que se define como la decisión de dos personas de volver a tener un encuentro sexual después de haber sido pareja, y que es altamente prevalente en grupos jóvenes de la población. El estudio señala que un 27% de las personas entre 17 y 24 años ha reportado mantener relaciones sexuales con un ex. Para los especialistas que han estudiado el fenómeno, las relaciones entre dos ex deben producirse dentro de un periodo de dos semanas posteriores al quiebre para que se pueda hablar de breakup sex propiamente tal. Es en este limbo que, si bien ya se produjo la ruptura, los sentimientos están todavía latentes. Las parejas retoman el contacto para tener sexo sin la intención explícita de reiniciar la relación emocional, según explican los expertos a cargo de la investigación.

La definición de un límite temporal es crucial porque, a las dos semanas del quiebre es cuando las personas alcanzan el punto de mayor tristeza o duelo más profundo por la pérdida de ese compañero o compañera. Estos sentimientos de pérdida comienzan a disminuir al cumplirse las 4 semanas por lo que, según los especialistas, las relaciones sexuales con un ex antes de alcanzar el punto crítico de las 2 semanas, no están motivadas simplemente por el sentimiento de tristeza, sino que inciden también otras variables y emociones de las que muchas veces no somos plenamente conscientes.

Y es que los quiebres amorosos son situaciones complicadas que pocas veces tienen una fácil resolución. Especialmente porque representan un desafío muy particular para los ex. Al terminar un pololeo, un noviazgo o incluso una relación casual de solo algunas salidas, la causa principal del sufrimiento es precisamente esa persona que, hasta hace poco, era nuestro principal soporte. “La ex pareja es la persona con la que más queremos reconfortarnos en una situación de estrés”, explica el estudio conducido por científicos norteamericanos de la Universidad de Arizona y publicado en el Journal of Social and Clinical Psychology. “Para las personas que mantienen un contacto estrecho con sus ex esto podría representar un alivio temporal ya que entrega una sensación de seguridad”, agrega la publicación. Sin embargo, la investigación también menciona que, la otra cara de estos encuentros puede ser una mayor incidencia de pensamientos intrusivos sobre lo que se perdió con el quiebre y esto podría alargar el período de duelo y sensación de pérdida.

Probablemente cuando mantenemos o buscamos contacto con ex parejas para entablar una relación sexual evaluamos los beneficios e intuimos los posibles riesgos. Katherine Atenas Valdés, Máster en Sexología y Género, explica que las consecuencias del breakup sex van a depender en gran medida del tipo de relación que haya tenido la pareja. “Si fue una relación sana, es más probable que esos encuentros se hagan desde el cuidado y la empatía, e incluso podrían ser favorables para el proceso de sanación”, comenta. “Pero si fue una relación tóxica, estos encuentros podrían ser más una prolongación del daño que se han provocado, y se potencien emociones difíciles de sobrellevar, como la angustia, la rabia, la ansiedad, e incluso la venganza”.

El estudio sobre los factores emocionales y las consecuencias afectivas de mantener relaciones sexuales con una ex pareja explica que los seres humanos tenemos una predisposición biológica a mantener posibles parejas sexuales dentro de nuestro círculo social. Como una especie de red de protección, el tener sexo con un ex es una de las formas en las que podemos mantenerlos como parte de nuestras vidas y esta motivación es especialmente prevalente en hombres. Los estudios también muestran que, en ellos, las principales motivaciones para un reencuentro sexual con una ex pareja tienden a ser más bien hedonistas como: “satisfacer necesidades sexuales”, “se dio la oportunidad y la aproveché”, “porque es fácil”, “porque es divertido o emocionante”. Por otra parte, las mujeres respondieron que sus motivaciones tenían más que ver con factores vinculados a recuperar la relación. En las encuestadas, algunas de las afirmaciones más comunes para describir el por qué volvían a tener sexo con un ex fueron “porque extraño a mi pareja”, “porque aún tengo sentimientos hacia él/ella” o “me siento confundida respecto del quiebre”.

Otra de las diferencias fundamentales entre hombres y mujeres a la hora de recordar el pasado con un ex, tiene que ver con quién toma la iniciativa. Si bien mantener relaciones sexuales con ex parejas es una decisión de común acuerdo, las encuestas han mostrado que, en la mayoría de los casos son las mujeres las que dan el primer paso para generar el contacto que luego deriva en sexo con un ex. Son también ellas las que indicaron que una motivación para esto es “mostrarles lo que están perdiendo”. Y, sin embargo, son también las mujeres quienes más se arrepienten de incurrir en estas dinámicas. Katherine Atenas explica que, dar una respuesta tajante sobre por qué las mujeres se arrepienten de estos encuentros es complejo. “A diferencia de lo que ocurría en otros tiempos, las vivencias sexuales de las mujeres se están haciendo desde el propio placer y el autoconocimiento, sin embargo, hay que reconocer que todavía queda mucho camino por delante”, comenta. La sexóloga enfatiza que, incluso hoy hombres y mujeres siguen siendo educados de manera diferente en temas de sexualidad. “A los hombres se les enseña a separar las emociones de la sexualidad, pero a las mujeres se les enseña todo lo contrario, por lo que son más conscientes de lo que están sintiendo y se juzgan más a sí mismas”, comenta. Además, agrega que en este contexto el arrepentimiento se produce por la lucha interna de las emociones que se enfrentan en este proceso, a veces confusas y contradictorias. “Los pacientes que acuden a mi consulta por estos temas lo hacen sobre todo cuando están pasando por un estado emocional difícil tras la ruptura, cuando sienten malestar, contradicción e incluso un sufrimiento que está afectando a otras áreas de su vida”, explica la sexóloga, quien agrega que hoy el breakup sex se percibe como una práctica más frecuente porque actualmente es un fenómeno más visibilizado. “Antes no era tan frecuente escucharlo porque las formas de relacionarse en pareja estaban más pauteadas”, comenta. “Se formaba la pareja, luego una familia con hijos y de ahí hasta el fin de los tiempos”. Si en ese contexto tradicional existía un quiebre que resultara en relaciones sexuales entre los ex, esta práctica se llevaba de forma más oculta: “Antes no era bien visto mientras que ahora se dan más espacios para abordar la complejidad de las relaciones humanas y se está considerando que la sexualidad es parte de la salud de las personas”, dice.

Y si bien hoy es más sencillo compartir experiencias en torno al tema y debatir, la discusión respecto al breakup sex no está cerrada. Para algunos especialistas sí podría ser una instancia de cierre que puede ayudarnos a concluir y avanzar, mientras que, en otros casos simplemente es jugar con fuego. Y dada su representación tragicómica en series y películas muchas personas podrían creer que, volver a revivir el pasado sexual con un ex es una experiencia inocua en la que cualquiera puede caer. Sin embargo, estudios como el conducido por los psicólogos de la Universidad de Tulane han demostrado que la ecuación no es tan sencilla. “Decidir tener breakup sex implica entrar en una etapa compleja de la relación que puede beneficiar de manera desproporcionada a los hombres”, explica el artículo. Según los datos recopilados, son ellos quienes muestran mayor interés en volver a una relación sexual casual con un ex, independiente de si fueron ellos o no los causantes del quiebres. Y son ellos también los que sienten menos niveles de arrepentimiento tras estos encuentros y reportan un mayor nivel de satisfacción.

Independiente de si el quiebre fue de mutuo acuerdo o no, o si las relaciones se cortaron en buenos términos, los procesos de separación son difíciles, comenta la sexóloga Katherine Atenas. “Es aconsejable que las personas que tengan encuentros sexuales después de la separación se tomen el tiempo para pensar si es que verdaderamente esto les va a ayudar a superarlo”, explica. “Es recomendable también que se acerquen a personas de confianza para que les ayuden a ver las cosas desde otra perspectiva, y sobre todo protejan su bienestar individual y sus emociones”. Cuando ese apoyo que necesitamos para superar una ruptura no se obtiene —o simplemente no se busca— en amigos y personas cercanas, el breakup sex surge como una especie de solución parche. Una buena idea a la que la mayoría recurre para lidiar con las emociones negativas como la soledad y la pena de sentirse con el corazón roto pero cuyas consecuencias a largo plazo desconocemos.

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