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Claudio Naranjo: "Cada año, como política, subimos los precios... eso nos da un respiro frente al dólar"

Un ambicioso plan de crecimiento hacia el año 2020 es el que tiene en marcha la Viña Los Vascos, ligada a la familia Rothschild. El grupo francés busca crecer con fuerza en Chile. Tanto, que para el mes de abril se espera la visita del Baron Eric de Rothschild, presidente del banco Rothschild & Cie. en París y de la Château Lafite-Rothschild.

Fue a mediados de los ochenta cuando los galos adquieren a la familia chilena Eyzaguirre-Echeñique parte de la compañía por medio de un joint venture, pero luego estos últimos culminan vendiendo su participación.

Sin embargo, la relación entre los Rothschild y los vinos es tan antigua como el propio Château Lafite al que pertenece Viña Los Vascos.

El gerente general de la compañía, Claudio Naranjo, cuenta que el propio Thomas Jefferson, en el siglo XVIII, bebió vino Lafite. Al igual que Napoleón.

En Chile, el grupo francés mantiene casi 4 mil hectáreas en el valle de Colchagua. Cerca de 600 de ellas están plantadas y en octubre comenzarán a plantar 50 hectáreas más.

Actualmente, Viña Los Vascos factura unos US$20 millones al año. Pero el desafío no es menor. “Las dificultades no impedirán ventas de US$40 millones a 2020. Seguimos avanzando pese al complejo escenario”, explica Naranjo.

La bodega tiene seis líneas de vinos: tres tintos, dos blancos y un rose. El 85% del negocio de la viña es el cabernet sauvignon, que en el tiempo se ha transformado en el caballo de batalla de la viña, como explica su máximo ejecutivo.

¿En qué situación se encuentra hoy Viña Los Vascos?
Estamos con un plan de plantación de 50 hectáreas en Colchagua, lo cual estará básicamente enfocado en reforzar nuestro vino Gran Reserva.

¿Cuál ha sido la evolución de la compañía en Chile?
Si bien es casi desconocida, somos una de las pocas viñas que partimos con la exportación a principios de los ochenta, cuando había seis a siete viñas que mandaban al exterior su producción.

Hoy exportamos el 98% de lo producido y, por lo mismo, es muy poco lo que queda en el mercado chileno. No es que no sea nuestro objetivo, pero estamos enfocados principalmente a la exportación porque estamos dentro de un rango de vinos de precios más altos.

Al analizar la industria en Chile, como país productor, normalmente más del 70% de lo que se consume es vino en caja. Aproximadamente un 30% corresponde a vino embotellado hasta aproximadamente $3 mil.

¿Se hace más complejo vender vinos a nivel local?
Cuando quieres vender vinos más caros es más difícil, porque la gente no compra un vino caro para un asado. En general, lo compra para un regalo o una ocasión especial. Por lo tanto, nuestro segmento en Chile son las tiendas especializadas, los restoranes, hoteles y tratamos de estar en lugares donde nos conocen los extranjeros.

Por eso el precio promedio de Los Vascos es superior a la competencia.
Dentro del segmento exportación, el precio promedio de la industria del vino chileno embotellado es de US$29 por caja. Nuestro precio promedio es de US$51 por caja. Este año vendimos, aproximadamente, 400 mil cajas, lo que equivale a poco más de US$20 millones.

Estamos dentro de las viñas que tienen un valor promedio por caja de los más altos de la industria. Es un segmento bastante premium. Así, el destino de los vinos de Los Vascos es algo distinto al de los del resto de la industria en Chile. Excepto por Estados Unidos, que es nuestro principal mercado, tenemos a Alemania, Suiza y Japón.

¿Cuáles son las proyecciones para este 2013?
Lograr una producción de aproximadamente 420 mil cajas, porque sabemos que el mercado en general está complicado. Estados Unidos está estable, por decirlo de alguna manera. Sin embargo, Europa está complicado.

Frente a esta situación, el mercado de Asia es el respiro para la mayoría de las empresas. Por ejemplo, en el caso de nosotros, el 25% de nuestra producción va a ese continente, particularmente a China, Japón, Malasia, Singapur, Taiwan, Corea del Sur, Tailandia y Vietnam.

¿A cuánto esperan aumentar su facturación?, ¿es factible alcanzar los US$25 millones?
Sí. Lo que pasa es que cada año, como política de nuestra empresa, subimos los precios. Esto nos permite tener un respiro respecto al dólar, que es un factor externo para las viñas y que no se puede manejar.

Todos pueden pedir una intervención del Banco Central, pero la baja del dólar es un factor exógeno para las compañías y hay que saber vivir con él. Todos los colegas de las otras viñas saben que hay que ser eficiente y cuidar mucho los costos.

¿Cuál es la apuesta de la compañía para el año 2020?
Las dificultades no impedirán alcanzar ventas por unos US$40 millones hacia el año 2020. Seguimos avanzando, pese al complejo escenario, porque el negocio del vino es de largo plazo. Los ciclos que hay dentro de 10 años son variables.

PORTAFOLIO
Claudio Naranjo destaca que el "caballo de batalla" de Los Vascos es su cabernet sauvingnon clásico. "Este vino 100% cabernet sauvignon, varietal, es por el que Los Vascos ha sido conocido en el mundo. Luego tenemos un vino Grande Reserve, que es una mezcla de cabernet sauvingon, syrah, carmenere y malbec. Después tenemos un premium que es 90% cabernet sauvignon, Le Dix. Esa es una producción más pequeña y más cara también. Pero básicamente nuestras cepas son tintas", destaca el ejecutivo.

Y agrega: “Hoy Los Vascos produce más de 400 mil cajas dónde el 60% es cabernet sauvignon clásico, y sólo se producen 10 mil cajas de Le Dix, siempre y cuando la calidad lo permite”.

¿Cómo se desprende la propiedad de Viña Los Vascos?
Es una sociedad anónima, donde el controlador y accionista mayoritario es un grupo francés, Domaines Barons de Rothschild (Lafite), que es el grupo de la familia Rothschild en Francia. Pero la familia tiene varias ramas, así es que somos primos de los Rothschild que tienen inversión con Concha y Toro en Almaviva. Mouton- Rothschild, por otra parte, son propietarios de la Viña Baron Philippe de Rothschild Maipo Chile.

Hay otro miembro de la familia, pero que no tiene inversiones en viñedos en Chile, pero sí, aparte de Francia, en Argentina y Sudáfrica, que es Benjamín de Rothschild.

¿Cómo llega el grupo a Chile?
La familia Rothschild, a través de  Château Lafite, hizo esta inversión en Viña Los Vascos en 1988, siguiendo una visión pionera: en esa época quisieron salir de Francia a buscar nuevos terroir para producir vinos de alta calidad. Chile reunía las condiciones de ubicación geográfica, clima, suelos y particularmente, cepas francesas sin injertar; viñas de muchos años y con conducción tradicional que los atrajo a desarrollar este proyecto.

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