ACG: La promesa de vender el auto en una hora

ENTREVISTA CON MAGDALENA BALCELLS

RUDY MUÑOZ / LA TERCERA

A fines de 2016, un joven emprendedor chileno y uno de la generación más cercana a las puntocom se conocieron. Tenían un objetivo en común: cambiar la industria de la compraventa de autos en América Latina. A dos años de crear su startup, lograron facturar más de US$30 millones en 2018.




Rafael necesitaba vender su auto de forma urgente. Fue a revisarlo y se acordó de esos dos "topones" sin reparar. Además, no funcionaban bien los alzavidrios y no había pagado la segunda cuota de la patente.

Se metió a internet para ponerse al día y ¡sorpresa!: tenía dos multas pendientes. A todo este cóctel se le agregaba que aún debía 4 cuotas del crédito automotriz.

Este dolor de millones de personas fue el que recogió hace un poco más de dos años la startup Americas Car Group (ACG) y buscó una solución.

La promesa la cuenta su mismo CEO, el ingeniero comercial Ignacio Detmer (33): "Si alguien quiere vender su auto, tal cual esté, basta que entre a nuestro sitio web y en una hora podría tener el pago en su cuenta corriente".

Parece simple y muy marquetero, pero justamente ese concepto es lo que ha hecho que esta startup haya prácticamente nacido con pantalones grandes. Para hacerse una idea rápida, comenzó a principios de 2017 con una inversión privada de US$12 millones y sólo en 2018 facturó un poco más US$30 millones.

A fines de 2016 Ignacio le estaba dando vueltas a la idea de hacer algo diferente en el mercado automotriz, con algunas startup en su historial, un día un amigo le presentó a Rodrigo Donoso, emprendedor de una generación anterior que ya venía de vuelta con dos empresas exitosas a cuestas: Celmedia y la empresa de celulares Azumi.

Donoso, junto a un socio sueco y otro estadounidense, estaba buscando crear una empresa de instant cash para autos usados de alcance global y tenía la intuición de partir en Chile.

Se juntó la espalda financiera de este emprendedor más cercano a la generación puntocom, con el entusiasmo de Detmer en Chile y de Daniel Esponda en México. Lanzaron America Car Group a principios de 2017.

El éxito no demoró en llegar y en los primeros meses ya estaban vendiendo 100 autos al mes. A fines de ese mismo año lograron otra ronda de inversión por US$25 millones y en abril de 2018, una tercera por US$28 millones, donde el principal inversionista fue Naspers Group. "Son montos no acostumbrados en una startup chilena, pero seguimos siendo startup.

La gran ventaja es que del día uno nos propusimos tener alcance global. Pero no hay que engañarse, todavía no tenemos números azules y esperamos que aún no suceda, porque estamos en pleno crecimiento", dice Ignacio. Incluso, cuenta una anécdota al respecto: "Durante los primeros meses tuvimos un par de meses con números azules. Yo estaba feliz, pero a los inversionistas no les gustó la noticia, porque aún no era tiempo de que pasara eso".

El círculo

La metodología es sencilla. Un particular quiere vender su auto y lo registra en el sitio web vendenostuauto.com, donde le dan un rango de precio. Acto seguido, va a uno de los Centros de Inspección especializados (21 en Santiago y 7 en regiones), donde luego de revisar el vehículo y ver sus papeles, dan el precio final. Firman, se dan un apretón de manos y se realiza la transferencia electrónica. Esa es una parte. La otra viene después.

ACG posee convenios con una gran cantidad de automotoras a las cuales les vende los automóviles. Así, éstas no tienen que estar chequeando muchas cosas de los vehículos y tienen una parrilla de modelos disponibles para comprar y ofrecer por su cuenta. Esta plataforma funciona en www.autobastas.cl (no es para personas particulares).

Así se cierra el círculo y así han logrado un crecimiento explosivo, revolucionando la industria de la compra-venta de vehículos usados. "Nos definimos como una empresa tecnológica y nuestra diferencia es la experiencia que tienen compradores y vendedores en nuestras plataformas", asegura Ignacio.

Puede que haya mucho software, pero también hay bastante de una empresa física, porque cada auto que compran, es cada auto que tienen que guardar en algún lado antes de venderlo. "Al principio no teníamos dónde hacerlo.

Nosotros mismos los dejábamos en la noche en algún estacionamiento público de Providencia, en casas de amigos, etc.", recuerda Ignacio. Hoy tienen un gran centro de distribución en el cordón industrial de Quilicura, con capacidad para 250 vehículos. El otro está en Maipú (100) y un tercero en Concepción (25). Pero en total, mueven cerca de 600 autos al mes. Definitivamente… no es sólo software. "Una de las cosas que más nos ha costado es transmitir el concepto de startup en la gente que trabaja en ACG. Y eso es clave, porque es la base de nuestro espíritu".

Ya tienen operaciones en Chile, México, Argentina y Colombia a solo dos años de funcionamiento. Además, están a punto de abrir otro país y prospectando el sexto, para así llegar a la facturación de US$90 millones que esperan para 2019. "Queremos ser el primer unicornio chileno", concluye seguro Detmer.

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