Jorge Cariola

Jorge Cariola

Subgerente de Estrategia Global de Inversiones Security.

Pulso

Dólar global: atrapado entre lo fundamental y lo táctico

Será importante monitorear el desarrollo de la política de EEUU, su relación con China y en las perspectivas electorales de fin de año.


Después de dos años en que el dólar se debilitó, durante 2018 alcanza una apreciación de 3,5%. Esto ha llevado reflotar la pregunta sobre si esta es parte del vaivén dentro del ciclo o viene a romper con la etapa de debilitamiento que estábamos viendo, dando comienzo a otra desfavorable para las monedas (y los activos) del resto del mundo.

Nuestra respuesta viene en dos partes, si bien en el corto plazo hay obstáculos para un debilitamiento fuerte del dólar a nivel global, a mediano plazo el ciclo de depreciación continuaría, con consecuencias favorables para activos del mundo emergente.

En los próximos meses el mix de política estadounidense actuaría en contra de una reversión rápida del fortalecimiento. Esto porque el impulso fiscal de EEUU vino en un momento de desaceleración en otros desarrollados y con tasas de interés aún en niveles bajos, lo que permite que el consumo de los hogares no se vea mayormente afectado.

Sin embargo, el beneficio de la política fiscal es mayormente de corto plazo, mientras que sus costos debieran comenzar a observarse en la medida que la política monetaria continúe su ajuste. La Fed busca subir las tasas cinco veces más hasta el cierre de 2019, buscando evitar un alza en la inflació. Adicionalmente, la elección de parte del congreso estadounidense en noviembre aparece como un evento importante, con una posibilidad de que el partido de gobierno pierda la mayoría que tiene en ambas cámaras.

En definitiva, si bien en lo más inmediato faltan gatillantes para un gran cambio en la trayectoria del dólar a nivel global, en un horizonte más amplio su ciclo de debilitamiento y el consecuente respaldo a las economías emergentes se mantiene en nuestro escenario base. No obstante, dado el escenario descrito, en los próximos meses será importante monitorear el desarrollo de la política estadounidense, en su relación con China y en las perspectivas electorales de fin de año, variables que creemos convergerán hacia un escenario más moderado y favorable para una recuperación de los mercados emergentes.

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