¿Por qué enero y febrero concentran la mayor cantidad de desapariciones en Chile?

Según datos de la Brigada de Ubicación de Personas de la Policía de Investigaciones, en los dos últimos veranos cerca de 1.400 personas en promedio se han perdido en el país. Casi la mitad corresponde a menores de 18 años.


Según datos de la Brigada de Ubicación de Personas de la Policía de Investigaciones, PDI, cerca de 25 personas desaparecen diariamente en Chile en enero y febrero.

Sus casos reciben el nombre de “presunta desgracia”, porque se desconoce de su paradero, y según datos de la PDI, 1.238 personas se extraviaron en 2017 entre enero y febrero y otras 1.642 en 2018 en el mismo período.

En 2017, año en que se registraron un total de 7.979 personas extraviadas (datos de enero a noviembre), la cifra de los meses de enero y febrero representó el 15,5%, según detallan las cifras de la PDI.

Según explica el comisario Manuel Fuentes, jefe de la Brigada de Ubicación de Personas de la Policía de Investigaciones, si bien no existe una tendencia directa, sí muchos de esos casos se trata de adolescentes que en periodo estival salen sin permiso de sus padres o se van a la playa, sin comunicárselos. Son abandonos voluntarios, pero desconocidos para el resto.

“Hay mucha falta de comunicación con los padres, y en periodo de vacaciones eso se agrava, son muchos casos en los que no tienen comunicación y se van con los amigos o con el pololo, ocurre mucho”, dice Fuentes.

En 2017, de las 1.238 personas perdidas, 575 tenían entre cero y 17 años, de ellos 552 fueron ubicadas, y 23 no se logró con su paradero.

Denuncia rápida

Ante una desaparición, lo más importante es actuar con rapidez. Las personas ya están informadas que no hay que esperar ningún plazo para denunciar, “se confía más en la policía”, indica Fuentes. Pero no hace mucho era extendida la creencia de que había que esperar para realizar esa denuncia, “existía la tendencia errónea de esperar para presentar una desgracia, pero eso era solo mala información, cada vez que ocurra de manera inmediata hay que avisar en un cuartel en menor tiempo posible”, asegura.

Sin embargo, el comisario reconoce que el momento en el cual denunciar dependerá también de las rutinas y cotidianidad de cada persona. “Para algunos padres que no tienen comunicación cercana con sus hijos, es normal que salgan un viernes y que vuelvan el domingo, pero en otros casos, si alguien nunca falta en ir a tomar once y no llega, esa es la señal de alerta”.

Lo complejo es estos casos, es que cuando una persona desaparece no se sabe si abandonó el domicilio, tuvo un accidente o murió. “También hemos tenido casos que eventos en que están involucradas terceras personas, casos de suicidios, accidentes y otros”, dice Fuentes.

Son búsquedas que tiene una efectividad de 96%, señala el comisario. “Pero ese 4% pasan a ser cerca de 400 personas, no se sabe o se sabe con el tiempo”, indica. Durante el 2018, de las 1.642 personas extraviadas durante los meses de enero y febrero, se lograron ubicar a 1.563.

Pese a la gravedad de estos casos, el comisario de la PDI considera que aún la población cuenta con poca información sobre el tema. “Hay poca información respecto a las desapariciones, los medios actualmente les han dado mayor interés, pero antes eran los mismos casos y no había el revuelo de tal magnitud, la información es lo vital en los casos”.

Los pasos a seguir son simples. Hacer la denuncia de inmediato en un cartel de PDI a llamar al 134. Fundamental es entregar la mayor cantidad de información de la personas enfermedades, señala Fuentes, desde cómo estaba vestido, sus apariencia, cicatrices, etc. “Independiente de la edad o ubicación geográfica de la víctima, la denuncia temprana contribuye a obtener mejores resultados investigativos”, aclara.

En la pagina web de la PDI existe un listado de personas extraviadas, con sus respectivas fotografías y características, para ayudar a su identificación.

Lo que siempre he recomendado en estos casos es mantener un lazo de confianza total con la familia, porque gracias a esa información muchos casos se podrían resolver“, sostiene Fuentes. Por eso, recomienda, que en el caso de los niños es vital que ellos sepan a quién acercarse en caso de estar perdidos, que conozcan su número de carnet y nombres de sus padres. “Se los debe instruir y educar, de cómo actuar en esos casos”.



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