Moda chilena como una expresión, sentido de identidad y un aporte a la economía: descubriendo a Palosanto
La ropa que usamos todos los días parece algo simple: elegir una prenda, pagarla y salir de la tienda. Pero detrás de cada chaqueta, vestido o polera hay una historia de creatividad, trabajo y decisiones empresariales que muchas veces pasan desapercidas. Esa es justamente la historia que construyó la diseñadora chilena Tatiana Campos con Palosanto, una marca local que comenzó como una intuición creativa y que hoy forma parte del creciente ecosistema de la moda nacional.

Cuando los chilenos pensamos en economía, probablemente a la gran mayoría se le viene una idea homogénea: minería, exportación y agricultura. Pero, ¿sabías que estas actividades tan fundamentales para la economía del país requieren por norma, de vestuario especial?
De hecho, todos necesitamos ropa. Es una necesidad. Por ley, si alguien sale a la calle sin vestirse, se arriesga a multas de hasta 5 UTM.
Todos nos vestimos, todos los días. Algunos disfrutan del proceso de levantarse todos los días y preguntarse “¿qué me voy a poner hoy?”, otros simplemente se ponen lo primero que encuentran y no lo piensan más. Pero, al fin y al cabo, todos nos vestimos.
De hecho, hay expertos que señalan que la ropa que usamos puede transformarse en un canal de expresión y la moda en una herramienta para mejorar el autoestima, regular los estados de ánimo y transformarse en una manera de practicar el autocuidado.
En nuestro país, existe una marca de moda chilena llamada Palosanto, que fue creada en 2014 por la diseñadora Tatiana Campos tras sentir la necesidad de crear prendas que la ayudaran a expresar su creatividad. Palosanto, es también el nombre de una madera sagrada que, según una antigua creencia latinoamericana, al ser quemada y liberar humo tiene la capacidad de sanar y ayudar al estado de ánimo.
En Chile, el mundo de la moda sigue siendo un nicho (que muchas veces es percibido como “superficial”), pero, en conversación exclusiva con La Tercera, Tatiana dio más detalles sobre cómo año tras año este mercado ha ido creciendo, y también, sobre cómo se ha transformado en una manera de expresarse y en una fuente de ingresos.
Tatiana Campos: la persona detrás de la marca nacional Palosanto
Palosanto se encuentra ubicada en Av. Nueva Providencia 2124, en el piso -1 de la galería Drugstore; un centro comercial que se ha convertido en expositor de diseño local en Santiago.
El diseño de la tienda es simple y minimalista, sin embargo, eso permite que resalten más los colores de las prendas; las paredes son blancas, hay 3 percheros con ropa, uno en la izquierda, uno al medio y uno al costado derecho. En la vitrina, hay un expositor pequeño con accesorios y, al fondo, un probador.
A diferencia de las grandes tiendas que se encuentran en los malls, los escaparates no están atestados de ropa. Allá, cada prenda cuenta con su espacio personal.
La dueña se llama Tatiana Campos: una mujer alta, delgada, con el pelo negro y largo.
“No me interesaba mucho el colegio y, en verdad, afuera tenía como un mundo paralelo que se relaciona mucho con la música. Tenía un grupo de amigos con el que teníamos el mismo gusto musical. Ahí como que se empezó a abrir un mundo creativo”. Declaró respecto a sus intereses iniciales en el mundo creativo.
A pesar de eso, cuando salió de la enseñanza media, decidió entrar a la universidad a estudiar una carrera tradicional: “Me daba miedo decirle a mi mamá que quería estudiar diseño, arte o cine. Entonces me metí a carreras un poco más tradicionales, de las cuales al final me terminé saliendo”
A los 23 años decidió abandonar por completo la universidad porque “ya no daba para más” y se fue a la capital Argentina a estudiar maquillaje y tomar distintos cursos en disciplinas que le interesaban, casi todas relacionadas a lo artístico.
Un día, cuando ya estaba a punto de marcharse de Buenos Aires, tomó un curso de corte y confección: “ Me acuerdo que cuando tomé ese curso y entré a la primera clase dije ‘ya, esto es realmente lo mío’. Lo otro me gustaba mucho, y lo pasaba muy bien, pero el corte y la confección fue como ‘esto es todo lo que a mí me gusta’”, señaló.
Así fue como Tatiana comenzó a incursionar en el mundo de la moda y, al mismo tiempo, el nacimiento de la marca Palosanto.
¿Cómo se vivió en Chile la moda antes?
“Siempre sentí la necesidad de expresarme de alguna forma porque yo era súper introvertida. Casi no hablaba, pero sentía mucho por dentro. Así descubrí que el diseño de vestuario es la manera que tengo de expresarme. Por eso me apasiona tanto”, expresó Tatiana respecto a su motivación para comenzar la marca.
Al mismo tiempo, Palosanto también fue una necesidad identitaria y de comodidad. Tatiana es alta, y en los malls, cada vez que salía a comprar ropa, todo le quedaba corto.
Tampoco era una fanática por los diseños que ofrecían las grandes multitiendas en la década de 2010, porque sentía que eran todos iguales (casi como uniformes) y que no demostraban su personalidad.
Y, entre querer expresarse, tener ropa que se vea bien a la vez que sea cómoda y obtener algo único, en 2014 se decidió por crear Palosanto (sin saber mucho aún de negocios o de como ser la dueña de una empresa).
La marca comenzó con un Instagram y un Facebook que vendía poleras básicas y calzas (en es tiempo, eso era lo que Tatiana sabía hacer mejor) y recibió apoyo de inmediato: “Le fue súper bien al tiro desde el minuto uno, porque yo siempre tuve súper clara la identidad de la marca, la historia que yo quería relatar” Sin embargo, la marca no alcanzó su auge hasta el año 2020, en la pandemia.
Pero, ese crecimiento también vino con problemas: “Yo en ese tiempo arrendaba un perchero en una tienda del Drugstore y obviamente tuvimos que cerrar. No podía trabajar y ese era mi único ingreso, así que empecé a seguir vendiendo (por redes sociales) y fue heavy, la gente empezó a consumir y se triplicaron las ventas. Era demasiado (...) yo estaba muy colapsada, no podía ni responder todos los mensajes de Instagram porque no me daba el tiempo” declaró.
“Una chica me escribió y me dijo ‘Oye Tati, ¿por qué no haces un e-commerce? Te va a agilizar y facilitar todo’ y cuando lo hice todo se fue para arriba y se ordenó. Ahí se consolidó esta empresa” agregó.
La moda y la economía no son ajenas: esta es la ruta productiva de una prenda
Cuando compramos ropa, la gran mayoría acostumbra a ir a una tienda, probarse la prenda, ir a la caja, pagarla y usarla. O, en estos tiempos más modernos, se puede simplemente comprar por internet y esperar a que llegue el paquete a tu casa.
Pero, detrás de la moda hay todo un negocio y un proceso de producción del cual no muchas personas están enteradas: conlleva logística, producción, ganancias, pérdidas y marketing. Todo eso, genera empleos.
Tatiana lo aprendió en el camino, ya que cuando inició con el negocio, no tenía una noción muy clara de cómo manejar una empresa: “No sé si era valiente o simplemente fui muy impulsiva”, señaló.
Hoy en día, Tatiana cree que la industria de la moda en Chile ha crecido significativamente año tras año. Cada vez son más las personas que se deciden por comprar ropa de diseño local y, detrás del diseño local, hay diversos negocios.
“Hay toda una cadena de valor en este negocio, desde el comercio de la materia prima, que en mi caso son bodegas y locales desde donde rescato telas con hasta 50 años de existencia, hasta las vendedoras de la tienda. Entre medio están las costureras, sastres, y la contabilidad, en la parte administrativa. Entonces, este es un emprendimiento, un negocio, que genera empleo, que revaloriza materiales olvidados y que aporta culturalmente. Creo que cada vez más las personas se están dando cuenta de eso”.
En Palosanto, tienen todo un proceso que antecede para que una persona llegue a la tienda y compre una prenda:
- Lo primero, es encontrar la tela correcta y que sea de buena calidad. La marca solo trabaja con textiles vintage, por lo que se dirigen a bodegas e industrias que quedaron olvidadas en el tiempo.
- Lo siguiente es investigar la tela y descubrir qué limitaciones tiene el material.
- Después de eso, Tatiana comienza a pensar en el diseño.
- Continúa en hacer los moldes que le permiten llevar a cabo la idea
- Confecciona la ropa
- Afina los detalles finales: planchar, cortar y limpiar
- La prenda se transporta desde el taller a la tienda
- Una vez llega al local, la ropa se cuelga y los vendedores se encargan de venderla.
El proceso, sin embargo, puede no terminar ahí para todos. En caso de las marcas de diseño local que cuentan con página web para vender sus productos, como lo es Palosanto, hay más pasos:
- Hacer una campaña o un lookbook de prendas para vender en la web
- Buscar modelos para que luzcan la ropa
- Contratar con un estilista para que maquillen y peinen a las modelos
- Realizar una sesión de fotos
- Publicar las prendas en la web
- Realizar publicidad para la colección
- Empaquetar y despachar las compras
El vestuario chileno, si bien para muchos puede ser un nicho, es una fuente de trabajo para muchas personas.
El vestuario nacional está más presente de lo que muchos imaginan
Hay una probabilidad de que, sin darte cuenta, hayas estado más cerca de lo que piensas de Palosanto o de una marca de confección chilena.
Quizás, cuando fuiste a un concierto de tu artista nacional favorito, este haya estado usando una prenda de la marca. O, quizás cuando viste la televisión, te llamó la atención la ropa que usó una autoridad y no sabías que fue confeccionado por diseñadores chilenos.
O incluso en algún bar o restaurante, viste pasar a una persona usando una prenda de Palosanto. No es de extrañar, sobre todo al considerar el gran crecimiento que ha tenido la industria de la moda chilena y el diseño sostenible.
“De repente me he sentado al lado de niñas vestidas con Palosanto y me pongo súper nerviosa, pero también como que me siento orgullosa, feliz, muy feliz. Me hace sentir como que he llegado lejos. De repente veo mucha gente caminando por la calle vestida de Palosanto, o en muchos conciertos”
Tatiana ha vestido a diversas figuras nacionales e internacionales; la cantante Javiera Mena, a Francisca Valenzuela, a los integrantes de la banda Anttonias, la ex Ministra de Secretaría General de Gobierno Camila Vallejos, e incluso a la vocalista de la banda inglesa Slowdive, Rachel Goswell.
¿Cuáles serán las tendencias de moda este año?: opinión de una diseñadora
La moda tiene una dificultad en particular: mantenerse al día y a la par con las tendencias, que, en la era digital, cambian cada vez más rápido.
Tatiana se mantiene al tanto de las tendencias todos los días, no solo porque es necesario para su trabajo, sino porque es algo que le interesa y le apasiona. Dentro de esa constante investigación, es que puede predecir cuáles serán las tendencias de vestuario de este año.
“Yo creo que ya se fue un poquito esta moda que estaba en la pandemia y pos-pandemia del clean look. De parecer ultra deportista y de que se come sano, aunque no fuera así, peinarse súper ordenada, y vestir un traje de sastre muy clarito y perfecto, como si se respondiera a protocolos de una monarquía. Demasiado purista y puritano. Es como Patrick Bateman en American Psycho. Chao a eso, ahora se viene la respuesta a todo eso”, señaló Tatiana, sobre lo que deja de ser una tendencia.
La diseñadora de 35 años declaró lo siguiente respecto a lo que tomará protagonismo: “Ser real. No seguir patrones tan maqueteados ni sentir vergüenza por no verse como se supone que te tienes que ver. Hace un rato que está volviendo el rock como inspiración. Se había perdido un poco y ahora se ve mucha más presencia del indie y lo más rockero. Eso se va a profundizar con trajes deconstruidos, las prendas más deshilachadas y las mezcolanzas de telas. Eso es lo que yo veo que se viene”.
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