Expertos debaten sobre el crecimiento del 5G en Chile: del despliegue actual al salto hacia el 5G Standalone
Durante el encuentro “Lo que viene para Chile en redes, 5G y negocios”, organizado por La Tercera y Claro Chile, representantes de distintas áreas de las telecomunicaciones analizaron lo que dejó la más reciente versión de la Mobile World Congress (MWC) y cuáles de todas estas novedades podrían verse a nivel nacional, especialmente a partir de la ventaja competitiva que el país tiene en tecnología dentro de la región.
El despliegue de la red 5G en Chile ya no es una promesa, sino que se ha convertido en la columna vertebral para la evolución productiva del país, redefiniendo el ecosistema de negocios desde la minería hasta las pymes que buscan optimizar sus procesos mediante la inteligencia artificial (IA).
Tal es el caso de Claro, que recientemente renovó la totalidad de su red, incorporó 1.200 nuevas antenas y modernizó con tecnología 5G de última generación su infraestructura a nivel nacional.
Esta arquitectura, sumada a la del resto de la industria, ha permitido que Chile se posicione como un referente regional. Por eso, el debate actual en los directorios ya no es sobre la conectividad básica, sino sobre cómo esta red se transforma en un motor de eficiencia operativa profunda y automatizada.
Ese fue el punto de partida del diálogo “Lo que viene para Chile en redes, 5G y negocios, con un panel que contó con la participación de Patricio Olivares, vicepresidente de Tecnología y Operaciones de Claro Chile; Francisco Guzmán, presidente de la Asociación de Empresas de Tecnología de Información (ACTI); y Anthony Yorston, Senior Director Mobile Devices de Samsung Chile.
La discusión planteó de entrada que la conectividad ha evolucionado hacia una fase de sofisticación necesaria para la industria 4.0.
Si bien Chile tiene una de las mayores penetraciones de 5G en Latinoamérica, los expertos coincidieron en que el siguiente paso fundamental y urgente es el 5G Standalone (SA) o 5.5G.
Esta tecnología, que ya está comercialmente en Claro Chile -con antenas en todas las capitales regionales del país- es lo que se conoce como el verdadero 5G. De hecho, conocedores de la industria sostienen que es la que realmente independiza la red de las estructuras de anteriores generaciones y ayuda a alcanzar la promesa técnica de un latencia ultra baja y el “network slicing”, que son base para el desarrollo de soluciones industriales que antes eran inviables por las limitaciones de las redes híbridas.
Según explicaron los especialistas, el foco estratégico giró desde la cobertura masiva hacia la capacidad de la red para aguantar misiones críticas sin errores. Patricio Olivares enfatizó que este cambio hacia el 5G SA es el gran habilitante para sectores como la salud avanzada y la logística pesada, señalando que esta evolución es la que permite “soluciones más sofisticadas como la telemedicina, por la latencia ultra baja, los servicios priorizados y las cirugías robóticas”.
Para el ejecutivo de Claro Chile, lo que se construye hoy con esta evolución hacia el 5.5G es “la carretera por donde va a pasar la inteligencia de las empresas en los próximos diez años”, estableciendo que el 5G inicial ha sido sólo la preparación para este salto tecnológico que permitirá una interconexión masiva de dispositivos con una respuesta inmediata y segura.
La IA dominó la Mobile World Congress
La IA fue el tema central en Barcelona, y sus efectos en el mercado chileno se analizaron como una herramienta que necesita de la infraestructura 5.5G para desplegar todo su potencial.
Patricio Olivares destacó cómo está transformando la gestión de las telecomunicaciones desde adentro, recordando los beneficios en la “eficiencia en la atención a fallas, los procesos internos y el crecimiento proyectado de las redes”. Esta automatización inteligente permite que las redes sean proactivas en lugar de reactivas, optimizando el consumo energético y garantizando la estabilidad del servicio en entornos de alta demanda.
Francisco Guzmán, presidente de ACTI, se refirió a la IA desde la perspectiva del capital humano y la productividad del país. Advirtió que el sistema nervioso que representa el 5G Standalone requiere de “talento digital” para cerrar las brechas de implementación.
Según el dirigente gremial, existe una preocupación por la “aún baja adopción productiva de la IA en sectores tradicionales”, como la construcción o la agricultura, donde la tecnología podría generar ahorros significativos pero todavía falta personal capacitado para liderar esta transformación. “La IA no reemplaza al trabajador, lo potencia, pero necesitamos que ese trabajador sepa interactuar con estas nuevas redes”, añadió.

En cuanto a la experiencia del usuario y el consumo masivo, Anthony Yorston, de Samsung Chile, resaltó que la IA pasó a una fase de personalización extrema con la llegada de los “agentic AI o agentes de IA en teléfonos”.
El ejecutivo explicó que el mercado ha madurado al punto de que hoy “el usuario ya no pregunta si el equipo tiene 5G, lo da por hecho”, y su demanda se ha desplazado hacia asistentes proactivos que puedan resolver tareas complejas de forma autónoma aprovechando la velocidad de la red. La convergencia entre hardware de unidades de procesamiento neuronal y redes de baja latencia es lo que democratiza el acceso a la productividad de alto nivel para cualquier ciudadano.
Desafíos, inversión y el futuro de la industria
Pese al liderazgo que Chile tiene a nivel regional, el panel se refirió a los nudos críticos que podrían frenar este avance si no se enfrentan.
Entre los principales desafíos están la fuerte inversión que requiere el 5G SA para actualizar los núcleos de red a una arquitectura netamente digital. A esto se suma la necesidad de crear un ecosistema que incentive la adopción tecnológica en las empresas que aún operan bajo modelos analógicos.
Francisco Guzmán advirtió al sector privado nacional: “La transformación digital ya no es una opción de mejora o un lujo, es una condición de supervivencia para la competitividad de las empresas chilenas en un mercado global”.
Al cierre de la conversación, los expertos concluyeron que Chile tiene la infraestructura base, pero el éxito dependerá de los nuevos casos de uso.
Patricio Olivares planteó que, con el 5.5G en la mira, el límite ya no es la capacidad del espectro o la velocidad de los procesadores. “El límite no es la tecnología, sino la capacidad que tengamos de imaginar casos de uso que resuelvan problemas reales de las personas”, dijo el ejecutivo de Claro Chile.
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