La reparación y el deber de no retroceder

SEÑOR DIRECTOR:
El femicidio es la expresión más extrema de la violencia de género. Hoy existe consenso en que no se trata de hechos aislados ni de una problemática privada: el femicidio es un problema de seguridad pública. Desde esa convicción, como gobierno impulsamos la Ley de Reparación para víctimas de femicidio y sus familias, Ley N° 21.565, liderada por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género. Por primera vez, bajo este marco legal, el Estado reconoce explícitamente el daño causado por la violencia extrema y asume un rol activo en la reparación, garantizando pensiones para hijas e hijos de víctimas. A la fecha, se han otorgado más de 200 pensiones.
Este avance demanda también responsabilidades permanentes. Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa irrestricta de estos derechos y con el fortalecimiento de una institucionalidad capaz de prevenir las violencias de género y de entregar atención especializada y oportuna a mujeres en riesgo. Avanzar hacia una vida libre de violencias no es una opción ni una consigna: es una tarea que no puede desaparecer.
Priscilla Carrasco
Directora nacional del Servicio Nacional de la Mujer y de Género
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE











