Recetas de Culto: el Ratatouille de Remy

El sueño del pequeño Remy es ser un chef. Los aromas y sabores son su pasión, y no hay nada que quiera más que dedicarse a la gastronomía. ¿El problema? Él es una rata, en el sentido literal de la palabra. La cinta de Pixar de 2007 tiene por protagonista al roedor que desarrolla una amistad con el joven Lingüini, lavaplatos con nulo talento para la cocina. Juntos intentan trabajar en el restaurant de Gusteau mezclando el talento de Remy con las manos de Lingüini. Una cinta animada que enseña que no importa de donde provenga la habilidad mientras haya esfuerzo.



Remy no es una rata común y corriente. No persigue cualquier resto de comida para comerlo con desesperación. Remy disfruta de los sabores y aromas, y tiene la habilidad de crear deliciosas combinaciones.

Si bien está en París, ciudad considerada como una de las capitales culinarias, tiene una gran -y evidente- limitante: es una rata. Su padre y hermano intentan convencerlo de dejar de lado el sueño de dedicarse a ser chef, lo que va contra lo aprendido del gran Auguste Gusteau en los programas de televisión que veía: "Cualquiera puede cocinar”.

En paralelo, los empleados, familiares y amigos del Chef Gusteau lloran su muerte como líder de uno de los restaurantes parisinos más renombrados. Sorpresivamente, a su restaurant llega pidiendo empleo Alfredo Lingüini, un joven sin talento para la cocina que es contratado como lavaplatos.

Los destinos de ambos se entrelazan y tras diversos sucesos, deciden que Remy estará oculto en el gorro de chef de Lingüini, coordinando que este cocine los platos que la rata quiere preparar.

El plato crucial de la historia -que provoca que el exigente y temible crítico culinario Anton Ego rememore su infancia- se denomina de la misma forma que la cinta: Ratatouille. Una preparación de verduras al horno que le permitió a Remy alcanzar su mayor anhelo.

Ingredientes

  • 2 cebollas moradas
  • 4 dientes de ajo
  • 2 berenjenas
  • 3 trozos de zapallo
  • 3 pimientos amarillos o verdes
  • 6 tomates
  • 15 gramos de albahaca
  • aceite de oliva
  • ramitas de tomillo
  • 1 cucharada de aceto balsámico
  • ½ limón

Preparación

1. Pelar y cortar las cebollas en rodajas. Luego pelar y cortar fino los dientes de ajo.

2. Pelar y cortar las berenjenas y zapallos, y cortar los pimientos en trozos de aproximadamente 2,5 cm de ancho.

3. Pelar y cortar los tomates. Seleccionar hojas de albahaca, dejarlas aparte, y luego cortar fino los tallos.

4. Calentar 2 cucharas de aceite de oliva en una cacerola grande o un gran y profundo sartén a fuego medio.

5. Agregar los trozos de berenjenas, zapallos, pimientos, y saltear por aproximadamente 5 minutos, o hasta que estén dorados, pero no completamente cocidos. Dejar las verduras salteadas en un bowl aparte.

6. En el mismo sartén o cacerola usado anteriormente, agregar la cebolla, ajo, albahaca y ramitas de tomillo con otro par de cucharadas de aceite de oliva. Sofreír por 10 a 15 minutos, o hasta que estén dorados.

7. Volver a poner en la cacerola o sartén donde se realizó el sofrito, las verduras salteadas anteriormente. Agregar los tomates, el aceto balsámico, sal y pimienta negra.

8. Mezclar bien. Reventar los tomates presionándolos con una cuchara. Cubrir el sartén o cacerola y dejar a fuego bajo por unos 30 a 35 minutos o hasta que esté cocido.

9. Agregar las hojas de albahaca, ralladura de limón y, tras probar la mezcla, agregar sal y pimienta a gusto.

10. Servir en un plato junto a un trozo de pan, o bien un poco de arroz como acompañamiento.

11. Disfrutar.

Receta también disponible en el sitio web del chef británico Jamie Oliver.

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