La mansión en ruinas de Cantinflas en México

En la década del 50, Mario Moreno Cantinflas se hizo construir una enorme casa de verano en una zona exclusiva de Acapulco. Emplazada frente al mar, hoy, tras su muerte en 1993, la propiedad semeja un parque de diversiones abandonado y en ruinas, el que incluso ha sido saqueado.



Las imágenes son elocuentes: entre palmeras dobladas por el viento, una estatua del dueño de casa con una de sus poses más características y aguas que invitan al relajo, la mansión del comediante más famoso de México, Mario Moreno Cantinflas, semeja el cementerio de un antiguo parque de diversiones acuático.

La historia de la mansión de Cantinflas remite a la década de 1950. El actor compró una casa de verano en una zona exclusiva en Acapulco, México, frente al mar. Pero tras su muerte, en 1993, la propiedad comenzó el proceso de inexorable deterioro que exhibe hoy.

Accesible por vía marítima, la que fuera la casa de verano de Cantinflas se encuentra abandonada y es visitada por turistas y curiosos que llegan a través de lanchas y pequeñas embarcaciones.

“Ahí está el detalle”

Mario Moreno Cantinflas comenzó su carrera como comediante en las calles de la Ciudad de México, pero rápidamente conquistó las risas de todo el mundo con su incursión en el cine a los 26 años.

Solo en México participó de decenas de filmes, donde —según publicó Google para homenajearlo en el 107 aniversario de su nacimiento— “capturó los corazones del público de cine”.

Es más: fue el propio Chaplin, quien asombrado tras ver una de sus películas, lo definió como el “comediante vivo más grande”.

Ya para 1956 el mexicano se hizo mundialmente conocido por su papel en la película La vuelta al mundo en 80 días, de Michael Anderson, inspirada en la obra de Julio Verne y donde se codeó con nombres como David Niven, Shirley MacLaine, Frank Sinatra y Buster Keaton.

La mansión en ruinas

A comienzos de año, un grupo de tiktokers de México ingresó a la propiedad —hoy deshabitada— y mostró cómo luce con cámaras de dron y reflex.

En las imágenes se puede constatar que Cantinflas tenía una vista y acceso privilegiado a la playa, con palmeras en las inmediaciones y una piscina con tobogán frente al muelle que, hoy por hoy, se cae a pedazos por el incesante golpeteo de las olas.

Allí se ubica una estatua de gran tamaño del propio Cantinflas, apoyado sobre un poste en una de sus características poses.

Según la prensa mexicana, la propiedad estaba avaluada en unos US $13 millones, pero hoy se encuentra en completo estado de deterioro, sin mantenimiento y con las estructuras desdibujadas por el avance del tiempo.

Además, hay signos de saqueos del hogar de quien fuera ganador de un Globo de Oro como mejor actor de Comedia musical. Heredada por Tita Marbez, nieta de Cantinflas, la propiedad está a la venta y espera un mejor porvenir.

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