Museo Nacional de Brasil pierde 200 años de patrimonio

El Museo Nacional era uno de los más antiguos de Brasil y antes fue sede real. Foto: Reuters

El recinto que se incendió la tarde del domingo era uno de los más importantes de Latinoamérica y contenía más de 20 millones de piezas. Fundada en 1818, la institución era la más antigua de su país en esta disciplina y los costos de reconstrucción ascienden a 3 millones y medio de dólares.


Eran las siete y media de la tarde del domingo cuando comenzaron las llamas. A esa hora, los visitantes del Museo Nacional de Brasil, ubicado en Río de Janeiro, ya se habían retirado y el recinto tenía sus puertas cerradas. Al interior, solo quedaban cuatro vigilantes que afortunadamente no salieron heridos. El incendio, cuyas causas se están investigando por la Policía Federal, logró ser controlado durante la madrugada del lunes, y arrasó con 200 años de patrimonio brasileño.

De acuerdo a la información proporcionada por el subdirector del Museo Nacional de Brasil Luiz Duarte, el siniestro provocó la pérdida del 90 por ciento del acervo de la institución. En términos monetarios, los costos ascienden a 15 millones de reales, equivalentes a 3 millones 600 mil dólares.

Creado en 1818 por el Rey Juan VI de Portugal, cuando Brasil aún era una colonia, el museo comenzó en sus inicios a albergar especies botánicas y animales. Luego, durante el transcurso del siglo XIX abrió espacios a la arqueología, antropología y paleontología. Así, fue generando uno de los acervos más importantes del mundo. En sus 20 mil metros cuadrados, el recinto albergaba una colección de 20 millones de piezas, de las cuales solo un 1 por ciento habría estado expuesta al público.

En su interior, el Museo Nacional tenía organizadas sus exposiciones en diferentes secciones que abordaban la evolución de la tierra, la de la humanidad, culturas mediterráneas, Egipto, arqueología precolombina y brasileña, etnología indígena de Brasil, culturas del Pacífico, y zoología.

Dentro de esa amplia colección, destacaban piezas como Luzia, el cráneo más antiguo descubierto en América, que data de hace más de 11 mil años. En el ámbito geológico, el museo conservaba el meteorito de Bendegó, un hallazgo de 1874 catalogado como el segundo cuerpo celeste más grande del mundo. También destaca la gran colección de arqueología egipcia y precolombina, la más antigua de Latinoamérica. Según el sitio web del museo también se contaba con una momia hallada en Chile, en las cercanías de Calama. Sobre esa pieza, la Ministra de las Culturas Consuelo Valdés comenta : “Por ahora no tenemos información al respecto. Hace poco nuestro antropólogo de la Subdireccion de Museos del Servicio Nacional del patrimonio, estuvo ahí y no vio ni le comentaron de cuerpos humanos provenientes de Chile”. Además, el museo tiene uno de los más grandes acervos paleontológicos del continente, con una colección de fósiles que dan cuenta de un total de 56 mil ejemplares, entre ellos los huesos del gigantesco Maxakalisaurus.

Durante el último año, los recursos destinados al Museo Nacional de Brasil habían disminuido. Incluso este año, el museo estuvo cerrado por 10 días debido a una huelga de sus trabajadores a cargo de la limpieza, quienes reclamaban no recibo de sueldos.

El incendio de este recinto recuerda la tragedia de 1978, cuando otro incendio destruyó el 90 por ciento del acervo del Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro. Había obras de Picasso, Dalí, Miró y Paul Klee, entre otros.

Tras conocerse las devastadoras consecuencias del incendio, distintas personalidades alrededor del mundo han lamentado el suceso y puesto a disposición ayuda, con el objetivo de restaurar aquello que sea posible. Uno de ellos fue el presidente francés Emmanuel Macron, quién señaló en Twitter que “Francia pondrá a sus expertos al servicio del pueblo brasileño para ayudar en la reconstrucción”.

En la misma línea actuó la Ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, quién conoce el museo “Me impresionó el conjunto que representaba esta institución, tanto por la variedad de sus colecciones como por el propio edificio que en sí mismo tiene un enorme valor patrimonial”, cuenta. La ministra se contactó a primera hora con el Embajador de Brasil, para ofrecer el apoyo necesario. “Apenas ellos tengan un diagnóstico, acerca del estado de las colecciones, su documentación y archivo, podremos determinar qué tipo de ayuda prestar”, señaló.

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