Estudio revela que autoconfianza en los niños está determinada por los genes en un 51%
<P>Se trata del primer estudio que mide la heredabilidad en la capacidad de creer en uno mismo. El ambiente, las experiencias vividas y la crianza de los padres tienen similar influencia que la genética. </P>

Que una persona crea en sus capacidades es una característica que muchos atribuirían más que nada a la crianza, las vivencias propias o al aprendizaje sicológico. Eso influye, efectivamente, pero no de manera tan determinante. Son los genes los que otorgan la mitad de la autoconfianza que tiene una persona.
Estas son las conclusiones a las que llegó un estudio de la psiquiatra Corina Greven, del Centro de Desarrollo Psiquiátrico, Social y Genético del King's College London, Inglaterra. La doctora Greven estudió a 3.785 pares de gemelos y midió, a través de escalas sicológicas, la autoconfianza, el coeficiente intelectual y los logros de estos niños, cuyas edades fluctuaban entre los nueve y 10 años.
El análisis de Greven, publicado en Psychological Science, es el primer estudio riguroso que midió la heredabilidad de la confianza en sí mismo. Los resultados fueron sorprendentes para el equipo. "Contrariamente a las teorías anteriores, cuando medimos la confianza de los niños, al responder a preguntas como ¿cómo crees que eres para inglés o matemáticas?, el 51% fue debido a factores genéticos", dice Greven a La Tercera.
Aunque los genes específicos involucrados aún no se han identificado, la doctora dice que se espera que sean muchos genes de efecto pequeño, que tengan causas más probabilísticas que deterministas: es decir, es poco probable encontrar el gen de la autoconfianza, pero sí identificar distintos genes que, interactuando entre sí, corroboren que creer en uno mismo se hereda.
El factor ambiental
Cuando un niño tiene confianza en sí mismo, expresa lo que piensa, es más espontáneo y más sincero con lo que le sucede. "No es que no tengan problemas, pero si los tienen, estarán motivados para solucionarlos por sí mismos", aclara Marianela Hoffmann, subdirectora del Centro de Estudios Evolutivos e Intervención en el Niño de la Universidad del Desarrollo. Como explica la especialista, los niños que no han desarrollado su confianza suelen o tomar una actitud sumisa o ser muy agresivos. "Temen el rechazo social con los pares, les cuesta ser más participativos y les cuesta tomar decisiones. No necesariamente son tímidos, sino que la gran dificultad que tienen es tomar una decisión por sí solos".
La doctora Greven explica que la otra mitad que influye en la autoconfianza proviene del ambiente o la experiencia que los niños han tenido. Sin embargo, aclara que aún queda por establecer qué es exactamente lo que influye. Por un lado, es la crianza de los padres, pero por otro, dice, se pueden incluir los factores ambientales relacionados con el mundo de la escuela y los compañeros.
Hoffmann explica que la crianza de los padres es un factor esencial en originar la falta de fe en uno mismo. Los padres que no le hayan permitido a un niño explorar, aunque se equivoque, o no lo apoye en algo, aunque no le resulte, pueden generar falta de autoconfianza en sus hijos. "Si el padre es sobreprotector, también le está dando mensaje al niño de que por sí mismo no es capaz", concluye.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE













