Diario Impreso

La hormigas africanas paralizan a sus víctimas desde lejos

La Crematogaster striatula produce una sustancia química tan potente, que bastan dos hormigas para aniquilar a una termita, que le dobla en tamaño, sin siquiera tocarla. El veneno es producido por la denominada glándula Dufour, que se encuentra cerca de los aguijones de estos insectos. La investigación, a cargo de la Universidad de Toulouse, en Francia, baraja la posibilidad de fabricar insecticidas a partir de la acción repelente del veneno.

Más sobre:Diario Impreso

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE