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Subsecretaria de Seguridad Social: "Las cajas de compensación no son entidades financieras"

<P>María José Zaldívar destaca que las nuevas normativas, que regulan el tiempo y el monto de los créditos otorgados, fueron positivas porque el nivel de endeudamiento bajó.</P>

"Las cajas de compensación tienen una lógica diferente a la del resto del sistema financiero. No captan recursos del público; tienen una fuente de financiamiento distinta y, además, deben reinvertir los excedentes". Así define la Subsecretaria de Seguridad Social (Suseso), María José Zaldívar, el modelo de negocios de las entidades que supervisa.

Zaldívar defiende que estas entidades estén supervisadas por un ente externo a la Superintendencia de Bancos (Sbif), porque el préstamo que otorgan es social y no discriminan por riesgo, pues no responden a esa lógica de negocio. Además, califica positivamente el efecto que tuvo la circular de la Suseso que impide prestar más de ocho veces el ingreso mensual del afiliado (pensión o remuneración), establece que los préstamos no pueden tener una extensión superior a cinco años y que la cuota no puede superar el 5% de la renta de quienes reciben la Pensión Básica Solidaria.

¿Que impulsa este cambio?

El tema lo venimos trabajando desde los últimos meses de 2011. No tiene que ver con nada puntual. Si no, hubiera sido imposible hacer estas modificaciones con la prontitud con que fueron hechas. Para dictar una circular que busca evitar el sobreendeudamiento de los afiliados a las cajas era necesario analizar todos los impactos, porque de lo contrario se puede generar un desajuste en el sistema.

¿Las cajas estaban actuando fuera de la normativa?

Los créditos sociales otorgados antes de esta normativa se ajustaban a lo establecido. Cuando se revisaban los reclamos que llegaban, nunca encontrábamos irregularidades, pero claramente genera ruido que alguien con Pensión Básica Solidaria tuviera comprometido el 15% de su pensión con un crédito a siete años. Eso estaba en el marco de lo aprobado, pero había que revisar. Si bien la industria podría haberse autorregulado, fue necesario dictar la circular que evitara el sobreendeudamiento de trabajadores y pensionados.

¿Cuál ha sido el impacto?

El impacto de las circulares ha sido súper positivo, porque se cumplió el objetivo que teníamos detrás: evitar el sobreendeudamiento de trabajadores y pensionados y corregir algunas deficiencias que habíamos visto.

¿Cómo cuáles?

Por ejemplo, siempre habíamos dicho que no se podía diferenciar tasas de interés entre todos los afiliados. Pero nos dimos cuenta que eso perjudicaba a los pensionados, que tienen muchos menos riesgos que los trabajadores. Y de alguna manera, el pensionado con menos ingreso estaba subvencionando a los trabajadores con más posibilidades. Por eso se les permitió, por primera vez, la diferenciación de tasas entre trabajadores y pensionados, con una salvedad: que siempre se tiene que hacer y debe ser menor la de los pensionados.

También modificaron las condiciones de renegociación.

Se estableció que no se podía renegociar más de una vez en el año, porque nos dimos cuenta que con estas renegociaciones salía carísimo el crédito.

¿Debería existir un solo supervisor para los oferentes de créditos?

Las cajas de compensación se tienen que analizar como instituciones de previsión social que otorgan créditos, pero no son en ningún caso instituciones financieras y no responden a esa lógica.

El descuento por planilla es la forma de pago insigne de las cajas. ¿Se debería abrir a otros oferentes?

Hay que entender que el descuento por planilla no garantiza cero riesgo. En cuanto a los pensionados, sí. Además, las cajas tienen que cumplir con obligaciones asociadas a este privilegio. Una de ellas es la de no discriminar por riesgo.

Las cajas plantean el problema del costo de fondos.

Tienen un costo de fondos muy alto. Sólo las cajas grandes pueden emitir bonos; el resto lo hace en base a créditos bancarios. Hay que entender que una institución sin fines de lucro no quiere decir que sea de beneficencia.

El proyecto de tasa máxima propone una tasa diferente para descuentos por planilla.

Este es un tema complejo y requiere un mayor análisis. El costo de fondos de las cajas no es equivalente al del resto del sistema financiero y hay que analizar cómo se van a compatibilizar estas variables. Pero claramente no van a poder prestar a menos de lo que ellos reciben el capital.

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