Una pasión que sólo es frenada por la religión
<P>El escocés Euan Murray no jugará ante Argentina porque su creencia religiosa se lo impide.</P>

Sin quererlo, la temporada 2005 se transformó, sin duda, en la más trascendente para la carrera del rugbista escocés Euan Murray. En aquel momento, el jugador de los Warriors de Glasgow sufrió un duro golpe contra la rodilla de Anthony Horgan, del Munster, que simplemente lo dejó inconsciente.
Con el correr de las semanas comenzaron a aparecer mayores complicaciones. "Todos los días amanecía mareado", decía el jugador que, incluso, a esa altura ya pensaba en el retiro. "Ahí me aferré a la Biblia y de inmediato obtuve resultados. Por eso comencé a ir a la iglesia dos veces por domingo. Mi vida cambió de inmediato", recuerda el deportista, que en 2007 comenzó a ser titular en la selección de su país. Pero no se quedó ahí. Al contrario. Su fe siguió creciendo, al punto de que en 2009 anunció públicamente que no jugaría nunca más un partido en jornada dominical, porque, simplemente, interfería con los ideales de su religión. "Ese día no veo partidos, pero rezo por mis compañeros. Fue una decisión difícil, pero estoy contento de haberlo hecho", agrega.
Aquella determinación cobra mayor relevancia por estos días, pues precisamente el pilar de los escoceses será una de las bajas para el trascendental partido del domingo frente a Argentina, que podría determinar el paso de uno de ellos a los cuartos de final del Mundial de Nueva Zelandia. Pese a ello, su ausencia no afecta en gran parte al trabajo realizado por el cuerpo técnico de los británicos, pues, aseguran, tienen varios jugadores de similares características por puesto. "Tenemos tres pilares del mismo nivel. Todos han estado trabajando duro por el equipo. Estoy contento con todos ellos", aseguró el entrenador italiano Massimo Cuttita, perteneciente al equipo técnico que encabeza el seleccionador escocés Andy Robinson.
Otros ejemplos
La determinación del rugbista es uno de los tantos casos que se repiten en el deporte y que poco a poco alcanzan mayor notoriedad pública.
Una situación similar fue la que protagonizó el portero argentino Carlos Roa, quien en 1999 determinó retirarse de la actividad por no ser compatible con la práctica de la religión adventista. De hecho, la figura de los argentinos en el Mundial de '98 (atajó un penal a Inglaterra que les permitió avanzar a cuartos) determinó no jugar los sábados. "Ese día estudiamos la Biblia, cantamos y disfrutamos de la naturaleza", dice el ex jugador, que un año después retornó a la actividad, en Mallorca, pero firmó una cláusula para no jugar en jornada sabatina.
Mismo caso se repite en el fútbol, donde Seydou Keita, Eric Abidal y Karim Benzema, entre otros, optaron por ayunar en el mes del Ramadán, algo que también hacían los ex basquetbolistas Kareem Abdul-Jabbar y Hakeem Olajuwon. Incluso también se dio en el tenis, cuando en septiembre de 2007 Israel pidió en la serie de repechaje frente a Chile no jugar el sábado, para así respetar la festividad del Yom Kippur, día sagrado para los judíos.
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