Narváez y Provoste a contrarreloj: los 36 días que tendrán para definir su futuro presidencial

En el círculo de la senadora por Atacama admiten que la presión por la confirmación de una candidatura sólo irá en aumento y no debería pasar de julio. La abanderada PS-PPD y Nuevo Trato insistirá con la necesidad de que la candidatura única del sector se defina mediante una primaria ya sea presencial o virtual y entre sus cercanos subrayan que no hay posibilidades para una bajada de la carrera. A ambas se les complica el escenario con Boric y Sichel en la papeleta.


Lejos de las luces y las cámaras. Así pasaron la jornada de primarias presidenciales de este domingo Paula Narváez y Yasna Provoste. Tanto la abanderada PS, PPD, Nuevo Trato y Partido Liberal como su par democratacristiana siguieron los resultados como meras espectadoras desde sus casas y -hasta el cierre de esta edición- no tenían actividades públicas contempladas.

Ninguna programó actividades especiales y, de hecho, rechazaron varias invitaciones para analizar los cómputos que esta noche dieron por ganador con un 60% de los votos al candidato del Frente Amplio, Gabriel Boric, que dejó en el camino al alcalde de Recoleta Daniel Jadue (PC), y por la derecha -donde se impuso Sebastián Sichel (Independiente) (48,7%)- a Joaquín Lavín (UDI), Ignacio Briones (Evópoli) y Mario Desbordes (RN).

El silencio de la exministra y la legisladora, sin embargo, no podrá sostenerse por mucho tiempo y ambas lo saben: resuelta la disputa en Apruebo Dignidad y Chile Vamos, la presión sobre el futuro de sus aspiraciones presidenciales -las únicas que se vislumbran en el mundo del socialismo democrático- solo irá en aumento.

Los resultados de este domingo con Boric y Sichel como ganadores solo aumenta la presión para la carta del PS y también para Provoste. Y es que tanto en la DC como en el PS contaban con que la centroizquierda tendría una mejor oportunidad en un escenario polarizado con Jadue y Lavín como competidores.

En los próximos 36 días antes de la inscripción de las candidaturas -el próximo 23 de agosto- tanto ellas como sus partidos se verán forzados a asumir que llegó la hora de las decisiones. Y si bien la definición que hicieron sus colectividades a mediados de junio para lograr una candidatura única para la primera vuelta marcará el guion de sus próximos pasos, lo cierto es que el nudo sobre el mecanismo para definir quién llegará a la papeleta en noviembre sigue sin resolverse.

Al haber quedado fuera de las primarias legales, tras el veto del PC y el Frente Amplio a los aliados de Narváez, el sector enfrentará ahora semanas cruciales para el futuro de su proyecto político.

El diseño de Provoste

“De esta semana o la próxima no pasa”. Esa es la respuesta que dan en el círculo estrecho de Yasna Provoste sobre los tiempos en que oficializará si va a asumir o no una candidatura presidencial. Sus cercanos están conscientes de que desde hoy todos los ojos estarán puestos sobre ella y que los plazos son acotados.

“No se puede continuar con ese vacío político...Si queda alguna posibilidad a la Unidad Constituyente de ser protagonista de la elección de noviembre, tiene que esta semana proclamar a Yasna Provoste como su candidata y anunciar una lista parlamentaria única. Es fundamental, no se puede seguir esperando”, afirmaba anoche el expresidente decé Fuad Chahin.

La parlamentaria y sus hombres y mujeres de confianza han estado evaluando un diseño para que -si todo sigue igual- a más tardar a fines de esta semana o la próxima se marque un hito político y declare públicamente sus intenciones para competir por el sillón presidencial.

La clave, dicen las mismas fuentes, es que el próximo jueves 22 la líder del Senado participará de la Cuenta Pública del Congreso, para dar rendición de su gestión como presidenta de la Cámara Alta. Solo después de ese hito, dicen en su equipo, la legisladora tomará la decisión definitiva sobre su eventual candidatura presidencial.

Que emita ese discurso como candidata, podría abrirle un flanco innecesario, dicen las mismas fuentes, sobre todo porque hay quienes la han acusado de abusar de su cargo institucional con fines electorales y, además, porque ella pretende seguir a la cabeza de la Cámara Alta el mayor tiempo posible. Ha sido desde ese cargo que la parlamentaria logró posicionarse como una carta competitiva para La Moneda, superando a las opciones de Unidad Constituyente en todas las encuestas.

El itinerario de Provoste, sin embargo, ahora se complejiza con Boric y Sichel como seguros competidores en la papeleta de noviembre.

En las horas previas a los comicios, en la DC algunas voces aseguraban que, de imponerse el frenteamplista, el escenario para Provoste se hacía cuesta arriba. De hecho, algunos planteaban que las posibilidades de que subiera a la carrera por La Moneda disminuían de forma estrepitosa si el ganador era Boric.

En su entorno, en todo caso, hay quienes siguen insistiendo en que -más allá de las presiones- Provoste no va a moverse al compás de quienes quieren apurar su definición.

Pero más allá de que la senadora formalice su aspiración, la decisión más crucial que tendrá que tomar en los próximos días es si se somete o no, como ha pedido insistentemente Narváez y el PS, a una primaria convencional para definir a la candidatura única del sector. Hasta ahora, desde el círculo de Provoste y su partido han transmitido resistencia respecto a la viabilidad de un mecanismo, incluso electrónico, para realizar una medición entre ambas. Sin embargo, varios dirigentes que han abordado el asunto con ella aseguran que no se cierra a ninguna posibilidad.

Sobre este punto, Provoste ha estado en coordinación permanente con la mesa de la falange, presidida por Carmen Frei, quien ha encabezado las conversaciones con el resto de la Unidad Constituyente. La última vez que los presidentes de los partidos del bloque abordaron el tema lo hicieron, precisamente, en la casa de la hija de Eduardo Frei Montalva, en la comuna de Huechuraba.

En esa cita, que tuvo lugar el jueves 8 de julio, se acordó crear una comisión que pudiera estudiar la viabilidad técnica de una primaria virtual, la que fue propuesta por el generalísimo de Narváez, Pablo Vidal (Nuevo Trato), mediante un documento en el que se detallaron los beneficios políticos de que ambas legitimen su opción a través de un mecanismo con participación ciudadana. Y, pese a ese paso, que algunos interpretan como un avance en las tratativas, parte importante de los dirigentes del bloque afirman que la alternativa se ve cada vez menos viable.

Las mismas fuentes relevan que existirían, además de complicaciones temporales, dificultades técnicas y políticas para elaborar y filtrar el padrón de los militantes e independientes que estarían habilitados para votar en la medición. “No creo que haya primaria. Una primaria es cara, implica una logística enorme, si es electrónica no existe certeza de su éxito y hay serias dificultades para confeccionar el padrón”, advierte un alto dirigente de la Unidad Constituyente.

A su vez, en la Democracia Cristiana hay voces que aseguran que el problema de darle una salida “digna” a la candidata socialista es del PS y no de Provoste. “Cada vez está más claro que primaria no va a haber”, dice una fuente cercana a la mesa de la falange.

Otros, en tanto, están dispuestos a realizar una consulta aunque sea testimonial y cuente con bajos niveles de participación, para evitar que se abra una “crisis política” mayor al interior del mundo del socialismo democrático y le de una salida “digna” a la candidata socialista. Esa tesis se le ha planteado directamente a Provoste, quien aún no ha zanjado una postura definitiva al respecto.

En algunos sectores de la Unidad Constituyente recalcan que, si bien la senadora por Atacama, tiene mayores posibilidades que Narváez, también tiene debilidades. “Ella no tiene asegurado pasar a segunda vuelta. Su mayor apoyo es por ser presidenta del Senado. No tiene otros atributos y su mayor debilidad es ser DC”, dice un senador del sector, quien agrega que, por lo mismo, “Yasna no puede esperar recibir el apoyo transversal así como así”.

Ese, en todo caso, es un factor que tiene claro Provoste y, de hecho, en la centroizquierda algunos comentan la posibilidad de que congele la militancia que lleva desde los 14 años. Militante más o menos, distanciarse de su impronta decé será clave para su diseño, en caso de que decida competir.

El complejo camino de Narváez

Una encuesta independiente encargó hace algunas semanas un grupo de adherentes de Paula Narváez. El objetivo, dicen quienes tuvieron conocimiento, era precisamente tener a la vista números propios que les permitiera hacerse una idea más acabada de por qué -hasta ahora- la candidatura de la socialista no ha logrado despegar del 3% en los sondeos públicos y, a su vez, analizar su desempeño ante la inminente candidata DC.

Sus resultados fueron expuestos en una reunión el viernes 9 de julio a la propia candidata por el senador Carlos Montes (PS) y las conclusiones no fueron para nada auspiciosas. El sondeo, según quienes conocieron de su contenido, arrojó datos preocupantes sobre los niveles de conocimiento de la exministra, quien pese a haber irrumpido como opción presidencial hace más de siete meses y tras la unción de Michelle Bachelet, aún no logra posicionarse en la opinión pública, pero tampoco en sectores populares donde el PS sigue teniendo activo.

“Paula está por debajo de Yasna y con un margen importante. Ella necesita reposicionarse. El nivel de conocimiento es muy bajo, no es un problema de identidad política sino de saber que existe”, dice un dirigente que conoció los resultados del sondeo.

En el Partido Socialista la inquietud sobre su candidatura se instaló hace meses y ha crecido exponencialmente a medida que se acerca la presidencial. En el partido aseguran que Narváez no es competitiva y que los tiene sumidos en un “zapato chino”.

La mesa liderada por Álvaro Elizalde -quien ha tenido una tensa relación con la exministra y sus equipos- ha sido claro en transmitir que él no hará ningún movimiento con el objetivo de que Narváez reconsidere si continúa en la carrera por La Moneda. El senador por El Maule, dicen sus cercanos, sabe que un gesto en ese sentido podría terminar tensionando la interna de su partido y, a su vez, dejándolo a él como responsable, como ocurrió con Ricardo Lagos en 2017, de la bajada de la socialista.

Pero la desazón respecto de la candidatura de Narváez también se ha extendido a los parlamentarios de los partidos que la apoyan y que van a la reelección. Varios han transmitido en privado que les preocupa que la falta de un liderazgo potente de su sector pueda terminar perjudicando sus opciones de lograr un escaño en el nuevo Congreso.

Antes de la elección en el entorno de Narváez reconocían que un resultado distinto a Lavín- Jadue como ganadores de la primaria sería complejo por la misma razón que apuntan en el entorno de Provoste: un escenario polarizado ofrecía - en teoría- más posibilidades a la futura carta de Unidad Constituyente.

“Ella no ha repuntado. Pero acá no solamente estamos definiendo la próxima presidencial, sino la proyección del progresismo democrático en Chile, otros dirán su sobrevivencia. Si renunciamos a eso, estamos perdidos”, sostiene un senador PPD.

Mientras que otro dirigente asegura que “la voluntad de ser tiene que ver con la convicción de que tú tienes un proyecto que le sirve a Chile. Y eso uno lo hace para ganar y para perder”.

En el comando de Narváez sostienen que una negociación cupular en base un acuerdo parlamentario terminará con una candidatura sin sustento en el tiempo y podría provocar una fuga importante en la base de esas colectividades hacia otras candidaturas. Sobre todo, en sectores refractarios a la Democracia Cristiana.

Sobre la opción de que la exministra termine declinando su opción, en su entorno aseguran que ese escenario es completamente inviable e, incluso, son varios los que en el PS defienden la tesis de que ella compita directamente en primera vuelta.

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