Por Carlos TapiaCon un olvidado paso por Magallanes en la B: Claudio Úbeda, el inesperado conductor del deseo copero de Boca Juniors
El exdefensa es el técnico del elenco xeneize, primer rival de la UC en la Libertadores. Quedó al mando del club luego del deceso de Miguel Ángel Russo, de quien era su ayudante. Entre 2014 y 2015, 'Sifón' dirigió en el Manojito de Claveles, en el Ascenso, etapa que finalizó tras una mala racha.

Al otro lado de la cordillera, los canales deportivos hablan todos los días (y todo el día) de Boca Juniors. Por ende, el entrenador del equipo xeneize es alguien altamente expuesto, donde la crítica está presente con recurrencia. Hoy, el buzo lo porta Claudio Úbeda, con la responsabilidad de concretar un viejo anhelo del equipo transandino: volver a ser campeón de la Copa Libertadores. Desde 2007 que Boca no levanta el máximo trofeo del continente, cuando Juan Román Riquelme era la figura y Miguel Ángel Russo estaba como entrenador.
19 años después, el último asistente del fallecido DT heredó el testimonio, con la mochila de ser protagonista a nivel continental. El primer escollo será la UC de Daniel Garnero, en el Claro Arena.
Conocido como Sifón, a raíz de una cuestión física referida a su nariz, el rosarino fue un duro defensa central en su época de jugador. Pese a que debutó en Rosario Central, fue en Racing y en Huracán donde marcaría una época. En la Academia fue símbolo y capitán del histórico título del 2001, acabando con una sequía de 35 años sin títulos locales. Su carrera en los banquillos tiene varias etapas, partiendo como asistente. Pero nunca había tenido una labor más protagónica que hoy.
Úbeda fue el asistente técnico de Miguel Ángel Russo desde fines de 2021, cuando el ex DT de Universidad de Chile estuvo en el Al Nassr saudí. Ese tándem se prolongó durante los siguientes pasos de ‘Miguelo’, en Rosario Central (2023-2024) y en San Lorenzo (2024-2025). A mitad del año pasado, llegan a Boca para reemplazar a Fernando Gago (hoy en la U). En octubre, Russo fallece a raíz de una deteriorada salud producto de un cáncer. La decisión de Riquelme fue dejar al asistente.
Su asunción a técnico titular trajo consigo algunas interrogantes, por su escasa experiencia e identificación con el siempre exigente “Mundo Boca”. Ser parte del riñón del club da más espalda. Pese a que los fríos números son positivos, lo concreto es que la era de Claudio Úbeda no ha logrado convencer, desde el juego. Hasta la fecha son 23 partidos, con un balance de 13 triunfos, cinco empates y cinco derrotas, lo que arroja un 63,8% de rendimiento (44 puntos de 69 posibles).
“Llevamos ocho partidos invictos y eso es importante, porque el jugador empieza a tomar confianza, a creer en sí mismo y en el grupo. Los chicos trabajan con humildad y, de a poquito, vamos dando esos pasos que nos colocan en el lugar que creemos que merecemos”, mencionó el técnico tras el triunfo del jueves, sobre Talleres de Córdoba. Esos ocho sin perder son en el torneo local. Agregando la Copa Argentina, la racha de Boca es de nueve partidos sin derrotas.
En la previa al estreno copero ante Católica, Úbeda se emocionó al evocar a Miguel Ángel Russo. “Creo que me hubiese dicho ‘ponete firme y metele duro para adelante, que va a estar todo bien’. Creo que, ante una situación compleja como lo es jugar la Copa Libertadores, hay que ponerse duro en todo aspecto: desde el cuidado, el ser agresivos, el cuidar la pelota y pensar cada partido como una final. Si nos metemos eso en la cabeza, que cada partido es una final, vamos a seguir cosechando triunfos”, sostuvo.

El paso de Úbeda por Magallanes
En su trayectoria como entrenador, Claudio Úbeda tiene una pasada por el exterior. Fue en Chile. En 2014 asumió en Magallanes, para el torneo de Primera B. Le tocó reemplazar a Osvaldo ‘Arica’ Hurtado, quien estuvo siete años en la institución. La experiencia del exdefensa en el Manojito de Claveles no fue particularmente exitosa, desde los resultados.
Dirigió un total de 43 partidos, registrando 14 victorias, 11 empates y 18 derrotas. Lo que marcó esta etapa fue una racha de una decena de encuentros consecutivos sin ganar.
En abril de 2015, se acabó su labor en los albicelestes. “Lo hacemos pensando en el bien de Magallanes. Hicimos todo lo posible por revertir los malos resultados del último tiempo y lamentablemente no lo conseguimos. Creemos que la llegada de un técnico nuevo puede provocar un cambio positivo en el plantel”, señaló en aquella ocasión, en su despedida. Once años después, el DT de 56 años está en otra esfera.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE
















