Mauricio Viana: “El DT nos pide no mirar el promedio”

Mauricio Viana

FOTO: DANIEL PINO/AGENCIAUNO

Crítico del sistema de torneo, del VAR y la violencia en el fútbol. El arquero dice sentirse cómodo con el juego que propone y exige Miguel Ramírez en la previa del duelo con la U.


Mauricio Viana (30) no se guarda nada. Va al choque, con todo, al límite, como cuando atajó un penal en el viejo Nicolás Chahuán de La Calera con el intestino perforado. Así es su manera de vivir dentro y fuera de la cancha, por eso tampoco tiene miedo de decir las cosas que piensa. Hoy Santiago Wanderers recibe a la U con la misión de sumar sus primeros puntos en condición de local y su capitán asegura que, tras tres fechas, tienen menos de lo que han merecido. "Deberíamos tener 2 o 3 puntos más. Nos ha faltado la puntada final en ciertos momentos de los partidos para estar un poco más tranquilos", dice.

¿Cómo preparan este partido con la U, un rival que llega con varios partidos encima y poca rotación?

Con confianza, el equipo está haciendo las cosas bien. Estamos entrenando bien. No creo en ese desgaste porque ellos quieren revertir la eliminación de la Copa Libertadores. En el torneo han empezado bien, han hecho buenos partidos. Vienen de golear a un muy buen rival como La Calera, han mejorado con el paso de los partidos. Lo hemos analizado mucho y sabemos en qué sectores de la cancha nos pueden hacer más daño.

Wanderers hizo poca renovación en su plantel, ¿les puede afectar eso a la larga en Primera?

No creo. La base del ascenso fue importante que se mantuviera. Tenemos jugadores de mucha categoría que bajaron a segunda para devolver al club a Primera, es algo que siempre dijimos y queremos demostrarlo.

¿El objetivo es lograr la permanencia o aspiran a más?

Lógicamente buscamos algo más que eso. Con la U tenemos que empezar a hacernos fuertes de local. Frente a la UC jugamos bien, nuestra gente quedó con buenas sensaciones, pero tenemos que hacer más para ganarle a la U. Debemos encontrar esa intensidad para quedarnos con la victoria.

¿Genera más presión tener que estar mirando dos tablas?

Creo que el fútbol vive de esa presión. Hay que ser conscientes de que este torneo está más complicado para los que ascendimos. El hecho de que desciendan tres equipos nos va a inquietar obviamente, pero con la confianza de que el cuerpo técnico nos pide no mirar mucho el promedio.

¿Está hecho el torneo para perjudicar a los que subieron?

Es un campeonato donde los equipos que venimos de la B no tienen otra alternativa que primero mirar la parte de abajo y después mirar hacia arriba. La Serena no ha tenido la oportunidad de sumar. Si le ganamos a la U quedamos recién con el 50% de rendimiento en el coeficiente. Eso lo hace más complicado, pero es algo que va a estar ahí todo el año.

El estilo de Wanderers es de mucha intensidad, agresividad y verticalidad, ¿les está pasando un poco la cuenta eso? Lo digo porque llevan dos tarjetas rojas en tres fechas.

Las expulsiones es algo que tenemos que mejorar, lo sabemos, pero ha habido factores que también hemos tenido en contra. El VAR nos ha pasado la cuenta; nos han cobrado tres penales en contra en tres partidos.

¿Está en contra de su implementación?

Todavía no le agarran la mano, pero a medida que pase el torneo es de esperar que vayan mejorando. Por ahí Miguel (Ramírez) dijo con razón que la cantidad de cámaras que están usando no son las necesarias para implementar una tecnología de este tipo. Pero hay que ayudar a los jueces para que tomen mejores decisiones. Igualmente, las expulsiones han pasado por nosotros y reitero que no es excusa. Hay que manejar mejor los tiempos del partido, ese deseo de querer ganar a toda costa con la agresividad que jugamos hay que matizarlo con otros aspectos del juego.

¿Le costó acostumbrarse a jugar con la línea defensiva tan adelantada como propone Ramírez?

La verdad me acomodó mucho lo que Miguel propone. Por ahí me hicieron unos goles de distancia el año pasado en Primera B, pero es parte de lo que él me pide y me transmite esa confianza. Lo tomo con mucha responsabilidad. Hay que estar más atento al juego, medir mejor cuándo salir y cuándo quedarse, pero son riesgos que me gusta tomar y gran parte del torneo nos dio beneficios. Internamente sabemos que nos ha dado más beneficios que errores y lo seguimos trabajando porque sabemos que en Primera hay jugadores con mejor técnica y visión para sacar ventaja de eso.

Dicen que usted vive la vida, no solo el fútbol, al límite, ¿cómo describiría eso?

Soy un tipo muy apasionado. Familiarmente soy muy apasionado con los míos y en el fútbol es lo mismo. Soy de ir al todo o nada. Si voy a ir al choque voy a ir con todo. He tenido un par de problemas por eso incluso con Carabineros. Casos como el encontrón con Cellerino, por ejemplo, que todos saben. Hay circunstancias que se han dado fuera y dentro de la cancha que son por mi manera de sentir la vida. Me gusta llegar temprano a entrenar e irme después para prepararme de la mejor manera posible. Entreno así y vivo así. Arriesgo siempre.

A los 30 años el arquero aún es joven, ¿cómo proyecta su carrera?

Cuando volví mi primera misión era ascender con Wanderers. Ahora los objetivos van creciendo. El cariño por esa institución es muy grande y me encantaría poder darle un título importante.

¿Cómo valora esas experiencias en Perú y México?

En México no fue lo que me esperaba. Me pasó algo similar a lo que vivió Bryan Carrasco. Sueldos impagos, el pase que no llegó nunca y me pasó la cuenta. En Perú en cambio me fue bastante bien. Tuve la posibilidad de jugar en un equipo grande como Sporting Cristal, disputamos Copa Libertadores y me quedé con lindos recuerdos.

Fue uno de los jugadores que levantó la voz durante el estallido social, ¿por qué cree que el fútbol ha sufrido las consecuencias de la violencia?

Es triste por el fútbol que se mezclen las cosas. La violencia lo sobrepasó. Las instituciones lamentablemente han generado mucha impotencia en la gente. Vive frustrada y de alguna forma mete al fútbol. Es lamentable porque este es un trabajo más y no tiene nada que ver con el estallido social. Es triste ver los estadios con menos gente o que se metan un par de personas a parar un partido. Hay algunos que se han manifestado de esa forma cuando se podría haber aprovechado el fútbol y la difusión que tiene de otra forma.

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