"Tuve que decidir entre arbitrar o jugar fútbol": la historia de la jueza que será protagonista en Europa

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Foto: EFE.

Stéphanie Frappart comenzó como jugadora a los 10 años, pero el escaso desarrollo de la actividad la llevó a dedicarse al arbitraje. Hoy será la primera mujer que esté al mando de una final continental disputada por hombres.




El nombre de Stéphanie Frappart ha rondado por las mentes de los aficionados del fútbol en los últimos días. La jueza de 35 años será la encargada de dirigir el partido de la Supercopa de Europa este miércoles entre Liverpool y Chelsea en Estambul. Esta será la primera vez que una árbitra será la encargada de dirigir la final masculina del torneo continental europeo. "No hay mucha diferencia; el fútbol es el mismo. Son los equipos los que juegan distinto, pero es el mismo juego para hombres y mujeres, y para mí como árbitro es lo mismo", declaró Frappart en la previa.

Esta instancia llega a su carrera tras comenzar el viaje a los 10 años, momento en que dio sus primeros pasos en el fútbol, pero como jugadora. Siempre atraída por las reglas del juego, comenzó a informarse y empezó a dirigir partidos de niños. Años más tarde, debió tomar una decisión. "Tuve que elegir entre fútbol y arbitraje. El fútbol femenino estaba menos desarrollado que hoy y elegí el arbitraje", declaró en mayo de 2014.

Ser árbitro, además, se trató de un gusto familiar. Sus tres hermanos también se dedicaron algún tiempo como jueces de fútbol. Sin embargo, al tiempo desistieron de la idea y terminaron dedicándose a jugar como aficionados. Dentro de su currículum destaca haber sido la encargada de impartir  justicia en el partido definitorio de la Copa Mundial Femenina de la FIFA entre Estados Unidos y Holanda en la ciudad de Lyon. También dirigió la semifinal del Campeonato de Europa Femenino de la UEFA de 2017 entre Holanda e Inglaterra. Su preparación física siempre ha sido uno de los puntos más importantes en su carera:  "Seguir a Mbappé a 37 por hora no es fácil", bromeó en alguna oportunidad: "Las exigencias deben ser las mismas, los futbolistas no van a correr menos esperando a una árbitro mujer".

El apoyo ha sido transversal. "He dicho en muchas ocasiones que el potencial del fútbol femenino no tiene límites y estoy encantado de que Stéphanie Frappart haya sido nombrada para oficiar la Supercopa de la UEFA de este año junto a las árbitras asistentes Manuela Nicolosi y Michelle O'Neal", declaró el presidente de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin.

Semiprofesionalismo

En abril de 2019, Frappart fue escogida para arbitrar un partido de la primera división de Francia. El duelo escogido fue el que enfrentó a Amiens contra Strasbourg.

Antes de dar el pitazo inicial, la jueza era considerada por el presidente de los árbitreos de Francia, Pascal Garibian, como semiprofesional, pues era la única mujer que podía vivir de sus funciones como referee. Esto, pues contaba con un sueldo fijo mensual y primas por partidos, pero de todas formas debía sostener un trabajo por tres días a la semana.

Finalmente, todo este esfuerzo será recompensado en el choque entre Liverpool y Chelsea, partido que está programado para las 15.00 horas de Chile.

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