Festival de Talca 2019 logra buen rating pero reprueba en el humor

Cristián Sánchez y Karen Doggenweiler, en Talca.

El evento de TVN fue el más visto de los últimos cinco años, pero presentó débiles y criticadas rutinas humorísticas.


Dos de tres. Así va la cuenta de festivales veraniegos televisados de TVN. Ya pasaron Olmué y Talca, y solo falta el reto mayor, Viña del Mar. Y, en general, el balance ha sido positivo al interior del canal de Bellavista.

Como primer punto de ese análisis está el rating: la Fiesta de la Independencia de Talca -gratuita y desarrollada entre el jueves 7 y el domingo 10- obtuvo un promedio de 12,2 puntos de sintonía, lo que lo transformó en el más exitoso de los últimos cinco años. El año pasado marcó 10,6 y en 2017, 11,5. Eso sí, sólo el sábado 9 se convirtió en lo más visto de su bloque, alcanzando 15,6 unidades.

Mientras ese mismo día Pedro Fernández obtuvo la sintonía más alta de toda la cita (20,3), otros buenos números lo consiguieron los humoristas, aunque bajo un contrapunto: parte importante de ellos enfrentaron las pifias del público y sus rutinas recibieron numerosas críticas en redes sociales.

Uno de ellos fue el argentino Radagast, que debió transformar su show sobre la marcha -básicamente dejó de contar un relato para ponerse a cantar-, además de presentar un guión casi igual al que exhibió en Olmué hace un par de años. En la jornada debut, el llamado Flaite chileno también lució una performance débil y que contó con una tibia respuesta de los presentes. El domingo fue el turno de Hugo Varela: se retiró entre la indiferencia de los espectadores. Sin quererlo ni buscarlo, Talca se convirtió para la red estatal un inesperado “monstruo” y en un festival que generó más ruido del acostumbrado.

Su productor ejecutivo, José Antonio Edwards, afirma que el evento “anduvo bien” , pero agrega: “Fue un público más impaciente y más exigente que en años anteriores”. En torno a una de las “víctimas”, Radagast, cuenta: “Después de su show, lo hablamos con él, y lo que sintió fue que no pudo entrar. El público no le dio la oportunidad de hacer su espectáculo. Sintió que el público quería música, por eso se puso a cantar, y no era eso lo que tenía preparado. Él quedó muy disconforme, con una sensación amarga. A Radagast lo probamos en Olmué, y funcionó bien. Acá, fue distinto”.

De los cuatro humoristas, cree que Piare con Pe fue la más beneficiada. “El público le dio la oportunidad y la escucharon. Los otros no tuvieron tiempo para poder desarrollar bien sus rutinas”, afirma.

A la hora de mirar el otro lado de la balanza, otra nota alta la marcan Cristián Sánchez y Karen Doggenweiler, los animadores. Ambos fueron elogiados en redes sociales y asoman como opción para las próximas versiones de Viña, sobre todo en el caso del conductor. “Ambos tienen mucho oficio. Karen y Cristián están para animar Viña y cualquier cosa”, cierra.

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