Jaime Bayly
20:39
-Bájese del auto -me ordenó el agente policial, sin pedirme la licencia de conducir ni los papeles vigentes de la registración y el seguro.
Temeroso, lo obedecí en silencio, al tiempo que leía su apellido de origen hispano en la placa que llevaba en el pecho.
Usted pasará la noche en la cárcel: un relato de Jaime Bayly
06 SEPTIEMBRE
De paso por ciudad de Panamá, visité a mi hermano Manuel, a quien no veía hacía más de diez años. Vive en una fortaleza amurallada, rodeado de custodios que darían la vida por él. Es más fácil ver al Papa en el Vaticano que entrar en la ciudadela de mi hermano. El reencuentro, propiciado por él, fue también una reconciliación.
El reloj de mi hermano: un relato de Jaime Bayly
29 AGOSTO
La última vez que visité la ciudad de Panamá llegué en el avión de Shakira, invitado por ella. Despegamos de Miami. Durante el vuelo, de pronto el avión se oscureció del todo. Las luces se apagaron súbitamente y pareció que uno de los motores se había apagado también. Los pasajeros nos miramos, consternados. Pensé que morir al lado de Shakira sería un final de cierta belleza literaria. Nadie dijo una palabra. Fue el minuto más largo de mi vida.
El espía masón: un relato de Jaime Bayly
22 AGOSTO
15 AGOSTO
En el taxi de regreso al hotel, mi esposa leyó un mensaje en su celular y de pronto torció el gesto. La habían dado una mala noticia. Lola, nuestra gata, había desaparecido. Llorando a gritos, la asistenta María le decía a mi esposa que no encontraba a Lola en su apartamento.
Algo malo habría de pasarme en París: un relato de Jaime Bayly
08 AGOSTO
01 AGOSTO
25 JULIO
El partido fue un suplicio, una agonía, una tortura lenta y minuciosa, porque España jugó mejor y Argentina casi no atacó. España jugó tan bien que condenó a Argentina a jugar mal. El técnico argentino se equivocó al confiar en González y en De Paul como titulares y lanzar al pipiolo de Simeone. España sometió a Argentina y dominó el juego. Solo un milagro de Messi podía darle la copa a Argentina.
Me arrepiento profundamente: un relato de Jaime Bayly
18 JULIO
11 JULIO
Con lágrimas en los ojos, le escribí a Mercedes unas palabras de despedida, agradeciéndole por todo el amor que les dio a mis hijas, asegurándole que los dioses la premiarán por haber sido tan bondadosa, prometiéndole que nos veremos pronto en el más allá, rogándole que no tenga miedo de emprender el viaje a la eternidad.
La niña que fue vendida por amor: un relato de Jaime Bayly
04 JULIO
El mundial de fútbol me ha permitido ganar dinero comprando entradas apenas salieron a la venta y revendiéndolas a precios de usura. He ganado más dinero como revendedor que como escritor. Algún espíritu sensible diría que soy un especulador, un carroñero, un mercader del fútbol. Compré bastantes entradas para todos los partidos a disputarse en Miami, ciudad en la que vivo hace tres décadas.
El vampiro del fútbol: un relato de Jaime Bayly
27 JUNIO
La primera vez que me interrogó la policía yo tenía catorce años. Había escapado de la casa de mis padres. No podía respirar tranquilamente estando cerca de mi padre. Temía que, una vez más, me insultase, me pegase. Por eso robé una joya de mi madre, subí a un autobús rumbo al centro de la ciudad, malvendí la alhaja y, con ese dinero, me alojé en un hostal de tres estrellas, en una calle poblada por putas, borrachos y malandrines
El joven que huía de sus padres: un relato de Jaime Bayly
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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