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Álvaro Corbalán iniciará huelga de hambre tras sanción de Gendarmería por ocupar celular: asegura que fue porque se está quedando ciego

El exagente de la Central Nacional de Informaciones (CNI) está condenado a diversas penas -entre ellas una cadena perpetua- por diferentes causas de violaciones a los derechos humanos. Tras infringir las normas de seguridad, se le prohibieron visitas por 15 días.


Todo comenzó este miércoles 9 de enero. Tras ser trasladado desde Punta Peuco al Hospital Militar y luego a una clínica privada, Álvaro Corbalán (68), el exagente de la Central Nacional de Informaciones (CNI) condenado a diversas penas -entre ellas una cadena perpetua– por diferentes causas de violaciones a los derechos humanos, fue declarado clínicamente ciego. El episodio abriría una serie de otros hechos, que terminaron con Corbalán sancionado y, según aseguran sus cercanos, aprontándose a iniciar este viernes una huelga de hambre.

¿Qué fue lo que ocurrió? Según conoció La Tercera PM, en medio de su permanencia en ese recinto, el exagente de la CNI fue sorprendido hablando por celular, algo que no está permitido ya que contraviene los protocolos de seguridad y por lo que fue sancionado en al menos otras tres ocasiones previas por Gendarmería. Como castigo, la institución estableció que, por un lapsus de 15 días, sus cercanos no lo podrán visitar, mientras que el dueño del móvil no podrá acompañarlo en los próximos 2 meses.

Corbalán ya había protagonizado ese y otro tipo de incidentes durante su permanencia en la cárcel: en 2015, Gendarmería encontró documentos de identidad falsos en su celda, lo que en su minuto se asoció a un posible riesgo de fuga.

“Conmocionadamente doy a conocer la situación de salud (que me aqueja) a algunas visitas que me acompañaban” explicó -para justificar el posterior uso del celular- el propio exagente en una carta que envió el día del incidente en la clínica al alcaide del recinto penitenciario, y en la que detalla que eso le provocaría un nuevo inconveniente.

La noticia que quería comunicar Corbalán a sus cercanos era que el equipo que lo atiende resolvió que la enfermedad degenerativa oftalmológica que lo aqueja, y que los últimos días le generó un desprendimiento de retina del ojo derecho, está fuera del alcance quirúrgico. Corbalán ya había perdido la vista del ojo izquierdo a causa de esta patología, por lo que el informe de los especialistas le significó un nuevo golpe. Ya no había opciones para que recuperara la visión, le expusieron los doctores, por lo que lo enviaron de regreso al Hospital Militar. Por lo mismo, es que uno de los visitantes habría resuelto contactar desde su celular a otro especialista.

Es ahí, dice la defensa del exagente cuando el portador del celular resuelve entregar el aparato telefónico al interno, para que sea él mismo el que precise detalles de la enfermedad, denominada  síndrome de vohgt kayana gui harata.

Pese a que en la misiva enviada a Gendarmería relató los hechos para justificar su conducta,  no fue suficiente para que lo liberaran del “castigo”. “(Un visitante) aseveró conocer a un oftalmólogo de prestigio. Para solicitar una opinión profesional, se retiró de la pieza solicitando a un funcionario de custodia que autorizara a ingresar su celular para hacer el llamado a este médico. Estando comunicado con él, no supo cómo darle el nombre de mi enfermedad y sin saber ni conocer a este médico le pronuncié en el celular que me aquejaba el síndrome de vohgt kayana gui harata”, señala Corbalán en uno de los párrafos.

Por su parte, el abogado que lo representa, Raúl Meza, también exigió que la restricción le fuera levantada. Dijo que Corbalán “tiene un informe médico que establece que a raíz de su grave diagnóstico de ceguera debe ser sometido a un estricto tratamiento psicológico y debe estar acompañado en este proceso por su familia y seres queridos”.

Considerando que, según el abogado, las autoridades del penal no se han manifestado a fin de modificar la medida, aunque él insiste en que sólo se acercó a teléfono para pronunciar el nombre de la enfermedad, resolvió iniciar hoy la medida de fuerza.

“La suspensión de las visitas al comandante Corbalán ordenada por el alcaide de Punta Peuco afectan la integridad física y psíquica del interno, por lo que se presentará un recurso de protección en contra del alcaide de Punta Peuco para que se suspenda en forma inmediata la sanción aplicada al paciente, por vulneración de la garantía constitucional”, agregó el abogado Meza en conversación con La Tercera PM.

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