Bérgamo, de epicentro de la tragedia a la ciudad con mayor inmunidad de Europa

Cinco ataúdes de víctimas de coronavirus en una iglesia en Serina, cerca de Bérgamo, el 21 de marzo. Foto: AFP

La provincia que registró en marzo cerca de la mitad de todos los muertos causados por el Covid-19 en Italia, hoy vive un escenario distinto. Un estudio comprobó que el 42% de la población tiene anticuerpos, la cifra más alta de todo el Viejo Continente.


En Bérgamo el miedo todavía no desaparece. En marzo esta provincia se convirtió en el epicentro de la tragedia en Italia. Desde que el llamado “paciente uno” fue diagnosticado con Covid-19 el 21 de febrero, hasta el 31 de marzo, en toda la zona de Bérgamo, donde vive poco más de 1 millón de habitantes, murieron 6.238, poco menos de la mitad de los 14.324 fallecidos hasta entonces en el país a causa del coronavirus, según el sistema de Vigilancia Nacional Integrada de Italia. Y sólo en la ciudad de Bérgamo, de 120 mil habitantes, la tasa de mortalidad creció en marzo 568%. Si en 2019 hubo 125 decesos registrados ese mes, este año la cifra subió a 602. Las páginas de obituarios de L’Eco di Bergamo, el principal diario local, pasaron de menos de una a más de una docena y la ciudad no dio abasto para sepultar a todos sus muertos. “Sacábamos muertos desde la mañana hasta la noche, uno después de otro, constantemente”, relató hace algunos meses a The New York Times Vanda Piccoli, dueña de una de las funerarias del lugar. “Solo se sentía el ruido de sirenas”.

Un sepulturero con mascarilla y traje protector traslada un ataúd en el cementerio Monumental de Bérgamo, en marzo. Foto: AFP

La ciudad vivió semanas oscuras. Las restricciones sanitarias impedían celebrar funerales y muchos de los familiares de las víctimas no pudieron despedirlas hasta meses después. Y como recordaba a La Tercera el doctor Giuseppe Remuzzi, director del Instituto de Investigaciones Farmacológicas Mario Negri de Milán, durante el primer mes de la pandemia los centros de urgencias de los hospitales estaban sobrepasados y “llegaban al menos unas 80 personas a la sala de emergencia cada día con problemas respiratorios severos”. Bérgamo era “un lazareto de dolor, donde los directores de los hospitales debían seleccionar qué pacientes pensaban que iban a vivir”, escribió por esos días el diario británico The Guardian. En la ciudad, “quien no está enfermo o muerto está contagiado, lo que sucede es solo la punta del iceberg”, agregaba en marzo Marco Rizzi, infectólogo jefe del hospital Giovanni XXIII, que operaba por esos días al 100% para atender pacientes Covid.

Empleados funerarios transportan el ataúd de una persona que murió de Covid-19 en un cementerio de Bérgamo. Foto: Reuters

Sin embargo, a nueve meses de ese escenario apocalíptico, el panorama ha cambiado. Hay temor por la segunda ola y el propio alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori, alertó en octubre que ésta podría ser peor que la primera. Por eso, reforzó las medidas de seguridad en una población, la que, en todo caso, ha seguido con rigurosidad todas las exigencias de distancia social y lavado de manos, tras el impacto de lo sucedido en marzo. Pero según un estudio publicado a fines de noviembre en el International Journal of Public Health, la razón de que hasta ahora la zona haya sido menos golpeada que en marzo -a niveles dramáticamente diferentes- no está en las medidas de precaución, sino en la inmunidad de la población.

Bérgamo es hoy la zona europea con la mayor tasa de anticuerpos entre sus habitantes. Un 42% de su población presenta inmunidad, una cifra positiva, aunque lejos aún del 60% necesario para la inmunidad de rebaño.

Un empleado del cementerio Monumental de Bérgamo se traslada en bicicleta por el recinto. Foto: AFP

De acuerdo a las cifras epidemiológicas en Italia, hoy se registran aproximadamente 21 casos por cada 100 mil habitantes en la provincia de Bérgamo, menos de la mitad de los 45 por cada 100 mil habitantes que se producen en Italia y lejos de los más de 107 por cada 100 mil habitantes de Milán, que se ha convertido en el centro de la emergencia en Lombardía durante la segunda ola. Durante octubre, cuando comenzó a registrarse la segunda ola en Italia, los nuevos casos en Bérgamo llegaron a 2.875, mientras que en Milán alcanzaron los 40.431, según detalla el estudio que comprobó la mayor presencia de anticuerpos en la población bergamasca. Los muertos también han bajado. Si en marzo el promedio de muertos diarios era de 170, en noviembre fueron tres. Este último mes, además, el total de fallecidos llegó a 90.

Una mujer usa mascarilla mientras camina por las calles de Bérgamo. Foto: AP

“Es muy temprano para concluir que hay inmunidad de rebaño en Bérgamo”, señala, sin embargo, el trabajo dirigido por los doctores Carlo Signorelli y Alberto Zucchi, porque las “esperanzas iniciales de una situación similar con una prevalencia incluso mayor de anticuerpos (66%) observada en Manaos en la primera ola, hoy se está viendo frustrada por un resurgimiento del virus”. Pese a ello, los expertos no descartan que en el caso de Bérgamo, la mayor presencia de anticuerpos sí haya reducido la circulación del virus, lo que permite limitar “el impacto de futuras olas epidémicas con una menor carga en el sistema de salud”. Pero como eso aún está por determinarse, los expertos son cautos y concluyen que a la luz de las actuales evidencias aún es “es muy peligroso promover la inmunidad de rebaño como un mecanismo para controlar la pandemia”.

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