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Rusia inicia ejercicios nucleares mientras Putin se reúne con Xi en China para megaproyecto de gas

Por otro lado, la tensión entre la OTAN y Rusia escaló el martes, luego que un F-16 rumano derribara a un dron supuestamente ucraniano, que habría sido desviado, en territorio estonio.

El presidente chino Xi Jinping, y sus par ruso Vladimir Putin asisten a una ceremonia oficial de bienvenida en Beijing, el 16 de mayo de 2024. Foto: Archivo Sergei Bobylev

Rusia inició el martes ejercicios masivos de sus fuerzas militares, que incluyeron lanzamientos de práctica de misiles balísticos y de crucero con capacidad nuclear, en medio de un aumento de los ataques con drones ucranianos y justo cuando el Presidente Vladimir Putin llegó hasta Beijing para reunirse con su par chino, Xi Jinping.

El Ministerio de Defensa ruso indicó que los ejercicios, que durarán tres días y en los que participan 64.000 personas y 7.800 piezas de equipo militar, ensayarán “la preparación y el uso de fuerzas nucleares en caso de agresión”.

El ministerio dijo que participarán las fuerzas de misiles rusas, las flotas del Norte y del Pacífico, la aviación de largo alcance y unidades de las regiones militares de Leningrado y Central.

Lanzamiento de prueba del nuevo misil balístico intercontinental Sarmat de Rusia en un lugar no especificado del país, el 12 de mayo de 2026. Foto: Archivo

Además, formarán parte más de 200 lanzadores de misiles, 140 aeronaves, 73 buques de superficie y 13 submarinos, incluidos ocho submarinos nucleares estratégicos.

Según el ministerio, los ejercicios también incluirán entrenamiento sobre cómo utilizar las armas nucleares tácticas rusas desplegadas en Bielorrusia.

Estas maniobras también servirán para practicar la cooperación con Bielorrusia, aliado que alberga armas nucleares rusas. El arsenal ruso en el país vecino incluye su sistema de misiles Oreshnik, de alcance intermedio y con capacidad nuclear.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania condenó previamente el despliegue de armas nucleares tácticas rusas en Bielorrusia y los ejercicios nucleares conjuntos como un “desafío sin precedentes” para la arquitectura de seguridad global, e instó a los socios internacionales a responder con firmeza.

Todo esto se produjo en un momento en que Ucrania ha intensificado drásticamente sus ataques con drones contra Rusia, incluido un ataque el fin de semana en los suburbios de Moscú que dejó tres muertos y varios edificios e instalaciones industriales dañados.

La agencia The Associated Press explicó que los recientes ataques han dificultado que los funcionarios del Kremlin presenten el conflicto en Ucrania -que ya se encuentra en su quinto año- como algo tan lejano que no afecta a la vida cotidiana de los civiles rusos.

La semana pasada, Putin elogió el exitoso lanzamiento de prueba del nuevo misil balístico intercontinental Sarmat, que está destinado a reemplazar a los antiguos misiles nucleares de fabricación soviética.

En 2024, Putin adoptó una doctrina nuclear revisada, señalando que cualquier ataque convencional de una nación contra Rusia apoyado por una potencia nuclear se consideraría un ataque conjunto contra su país. Esta amenaza tenía claramente como objetivo disuadir a Occidente de permitir que Ucrania atacara a Rusia con armas de mayor alcance y parece reducir significativamente el umbral para el posible uso del arsenal nuclear ruso.

El presidente ruso, Vladimir Putin, llega a Beijing el 19 de mayo de 2026, para realizar una visita de Estado a China. Foto: Xinhua Gao Jie

Los sectores más belicistas de Rusia llevan mucho tiempo instando al Kremlin a que responda a los crecientes bombardeos ucranianos atacando a los aliados de Kiev en Europa con armas convencionales, argumentando que los miembros europeos de la OTAN no se atreverían a tomar represalias y entrar en un conflicto militar directo con la mayor potencia nuclear del mundo.

El mes pasado, el Ministerio de Defensa publicó una lista de fábricas europeas que, según afirmó, participaban en la producción de drones y sus componentes para Ucrania. Advirtió que los ataques contra Rusia con drones fabricados en Europa conllevan consecuencias impredecibles.

Reunión de Xi y Putin

Putin llegó el martes a Beijing en una visita, que según el Ministerio de Asuntos Exteriores chino, sería la vigésima quinta al país, y pone de relieve sus estrechos lazos con Xi, pocos días después de que Donald Trump realizara la primera visita de un presidente estadounidense a China en nueve años.

Eso sí, el presidente ruso fue recibido por el canciller Wang Yi en el aeropuerto, a diferencia de lo que ocurrió con Trump, a quien lo estaba esperando el vicepresidente Han Zheng.

Se espera que el mandatario ruso y su par chino mantengan conversaciones que conduzcan a un aumento sustancial de las exportaciones energéticas rusas a China, impulsando aún más unas relaciones que, según el Kremlin, ya se encuentran en un “nivel excepcionalmente alto”.

Vladimir Putin y Xi Jinping se estrechan las manos.

El gasoducto Fuerza de Siberia 2, con una capacidad de 50.000 millones de metros cúbicos anuales y cuya construcción se ha retrasado considerablemente, y que pretende conectar los yacimientos de gas rusos que en su día abastecieron a Europa con China, será objeto de conversaciones “serias” y “muy detalladas” entre Putin y Xi, declaró el Kremlin.

Según analistas consultados por Financial Times, los crecientes problemas económicos de Rusia, cuatro años después de su invasión a gran escala de Ucrania, hacían más probable que Putin y Xi llegaran a un acuerdo para seguir adelante con el gasoducto PS2, considerado la única oportunidad real de Moscú para compensar parte de sus exportaciones perdidas a Europa.

En septiembre pasado, Rusia y China firmaron un “memorando de entendimiento” sobre la construcción del gasoducto, tras lo cual los ingenieros de Gazprom comenzaron a trabajar en los diseños técnicos. Sin embargo, ambos países siguen estancados en cuanto al precio que Beijing pagaría por el gas y el volumen que se comprometería a comprar.

Putin afirmó este mes que Rusia y China estaban cerca de dar un “paso adelante serio y muy sustancial en materia de petróleo y gas”, y añadió que estaría “muy contento” si se finalizara un acuerdo durante la visita.

“Este es el mejor momento posible: China lo necesita más que nunca y Rusia se encuentra en una situación desesperada en busca de nuevas fuentes de ingresos”, según Alexander Gabuev, director del Centro Carnegie Rusia Eurasia en Berlín, citado por el Financial Times.

El presidente ruso, Vladimir Putin, llega a Beijing el 19 de mayo de 2026, para realizar una visita de Estado a China. Foto: Xinhua Gao Jie

Tensión en el Báltico

En una escalada en la tensión entre la OTAN y Rusia, un F-16 rumano -que participaba en la misión de vigilancia aérea del Báltico- derribó un dron supuestamente ucraniano que este martes sobrevolaba Estonia.

El ministro de Defensa estonio, Hanno Pevkur, dijo al medio Delfi que el dron probablemente era de origen ucraniano y tenía como objetivo objetivos en Rusia.

En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania acusó a Moscú de desviar intencionadamente los drones ucranianos hacia territorio de la OTAN.

“Pedimos disculpas a Estonia y a todos nuestros amigos bálticos por estos incidentes involuntarios”, declaró Heorhii Tykhyi, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania.

Los expertos estiman que los drones son desviados usando sistemas de guerra electrónica. Las amenazas fueron interpretadas como un intento de disuadir a los Estados bálticos de apoyar a Ucrania y de dividirlos. También reflejan la irritación de Moscú por los ataques con drones ucranianos y el rumbo general de la guerra, que últimamente ha sido desfavorable para el Kremlin.

Según el diario The Kyiv Independent, el dron derribado en Estonia es otro caso en el que presuntos vehículos aéreos no tripulados (VANT) ucranianos se estrellaron en territorio de los países bálticos durante ataques aéreos contra el noroeste de Rusia.

A principios de mayo, un dron ucraniano se estrelló contra un depósito de petróleo en Letonia, lo que provocó la dimisión del ministro de Defensa letón, Andris Sprūds, y, en última instancia, la caída del gobierno letón. El derribo del martes parece ser la primera vez que un dron es derribado en Estonia.

El Ministerio de Defensa ruso informó del derribo de más de 300 drones ucranianos durante la noche del 19 de mayo, incluyendo zonas sobre las provincias de Yaroslavl, Moscú y Novgorod.

Letonia y Estonia emitieron alertas por la presencia de drones en algunas zonas de su territorio alrededor del mediodía, y ambos países están haciendo un seguimiento conjunto de la incursión.

El dron fue derribado entre Vortsjärv y Poltsamaa, en el centro de Estonia, antes de estrellarse en un campo, según informaron las autoridades estonias. Se está llevando a cabo la búsqueda de los restos y no se han reportado víctimas.

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