Centro Arte Alameda se querella por incendio: Sospecha que siniestro fue por bombas lacrimógenas

El incendio que afectó al centro Cine Arte Alameda lo dejó reducido a escombros que reducido a escombros. FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE/AGENCIAUNO

La acción legal fue presentada ayer ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago contra quienes resulten responsables. "El zorillo de Carabineros ha direccionado varias bombas lacrimógenas al interior del centro, incluso por alto parlante nos han gritado: 'Cajita de fósforos" o 'pájaro tuerto'", dice el escrito.




A casi un mes del incendio del Centro Arte Alameda, ocurrido el 27 de diciembre, ayer la directora del establecimiento, Roser Fort, -representada por el abogado Juan Pablo Hermosilla- presentó una querella ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, en contra de todos quienes resulten responsables de haber quemado el lugar.

El caso es investigado por el fiscal Centro Norte Francisco Jacir, quien busca determinar cuál fue el elemento que inició el fuego ese día.

La acción legal da cuenta de las presunciones que tiene la directora respecto a lo ocurrido: "Tenemos sospecha para afirmar que aquello que inició el incendio se trata de bombas lacrimógenas provenientes de Carabineros, pero la finalidad de esta querella es que se investigue y se determine quiénes fueron los responsables".

De acuerdo al escrito, el 18 de octubre hubo "un caos generalizado en Plaza Italia, incluyendo quema de bancos y farmacias. Los días siguientes se generó un desborde generalizado, por lo que tomamos la decisión de mantener cerrado el Centro Arte Alameda hasta el 27 de octubre. Desde ese día, a pesar del cierre de todos los edificios de nuestros alrededores, consideramos relevante mantenernos presentes como espacio cultural, abriendo las puertas a distintas instancias de reflexión a través de cabildos y funciones gratuitas de cine que invitaban al diálogo. Ese mismo día se realizó una función del documental Lemebel, al cual asistieron más de 300 personas, lo cual ratificó nuestra impresión de que había un público que quería seguir viendo cine contingente".

Explica que luego del inicio de las manifestaciones y considerando la cantidad de heridos, una brigada de rescate voluntaria que pertenece al Servicio de Atención Móvil de Urgencia (Samu), se instaló en la entrada del edificio del Centro Arte Alameda, donde fueron atendidos durante un mes y medio más de 800 lesionados, varios con trauma ocular.

Señala que desde octubre a la fecha, pese a que los locales alrededor del centro fueron quemados, "el Centro Arte Alameda nunca recibió ataques por parte de los manifestantes, sino que se siguió reconociendo y respetando como un espacio de propuesta cultural". Además, indica que durante los 69 días de protestas previos al incendio, "como resultado de una fuerte represión policial, cayeron en el techo del edificio y alrededores más de 70 bombas lacrimógenas que provenían de Carabineros". Y que más de una vez tuvieron que apagar amagos de incendios con extintores y bidones de agua.

El 27 de diciembre, dice el escrito, había gente viendo películas al interior del recinto y cerca las 18.45 la directora avisó de un golpe con rebote en el techo. Así, dos trabajadores fueron a ver lo que pasaba y se percataron del fuego. El incendio -de acuerdo a la acción legal- "se inició, como dan cuenta varias grabaciones, en el costado sur poniente del edificio, por lo que, al llegar al techo, los trabajadores no lograron identificar el punto donde el fuego principió, ya que el objeto que inició el siniestro cayó en un cortafuego, quedando fuera de su alcance visual. De todas formas, consideramos que si el incendio hubiese sido generado por una bomba molotov, la expansión del fuego habría sido notoria y rápida".

Fort, en el documento, dice que desde que comenzó la crisis social han podido observar "una cierta animadversión por parte de funcionarios de Carabineros. Han sido ellos mismos quienes hostigan a nuestros trabajadores e incluso a la directora". Y que también durante las últimas semanas, "el zorillo de Carabineros ha direccionado varias bombas lacrimógenas al interior del centro, incluso por alto parlante nos han gritado: 'Cajita de fósforos" o 'pájaro tuerto'. A la fecha seguimos recibiendo agua con químicos, perdigones y lacrimógenas que rebotan en las improvisadas cubiertas de nuestra entrada".

Afirma que como el techo es de policarbonato, se incendió rápidamente, al igual que la sala 1, la oficina de producción y la oficina de administración, "habiéndose construido prácticamente todo el centro".

La querella pide que sean citados a declarar, entre otras personas, al general director de la policía uniformada, Mario Rozas, y el intendente metropolitano Felipe Guevara.

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