Por Alexis Paiva MackPrimer fósil de dinosaurio descubierto en la Antártida: esto se sabe de los restos del titanosaurio
El investigador de dinosaurios del Museo Natural de Historia de Londres, el profesor Paul Barrett, ayudó a identificar y describir el fósil. Según el especialista, su forma y tamaño sugieren que pertenecía al grupo de los titanosaurios y que probablemente medía entre seis y siete metros de largo.

Un fósil encontrado en 1985 y archivado durante más de 40 años acaba de ser identificado como el primer hueso de dinosaurio descubierto en la Antártida.
Inicialmente, cuando fue descubierto, los científicos pensaron que pertenecía a un reptil marino. Sin embargo, un nuevo análisis publicado en la revista Acta Paleontologica Polonica determinó que se trata de los restos de un titanosaurio.
En la actualidad, el territorio es conocido por su gruesa capa de hielo y sus condiciones climáticas extremas. No obstante, el escenario era diferente hace 70 millones de años.
Según explica un comunicado del Museo Natural de Historia de Londres, por aquel entonces, el continente más austral de la Tierra albergaba un próspero ecosistema boscoso con una gran diversidad de dinosaurios.
Ahora, “gracias a un fragmento de vértebra fósil, se confirma que este ecosistema incluía titanosaurios, el grupo de dinosaurios que comprendía a los animales terrestres más grandes que hayan existido”.

Qué se sabe del primer fósil de dinosaurio descubierto en la Antártida
El fósil fue recolectado en 1985 durante una expedición del British Antarctic Survey a la isla James Ross. Esta se encuentra en el sureste de la península Antártica, la sección del continente que se extiende hacia Sudamérica.
Durante la expedición, los investigadores encontraron múltiples fósiles marinos, lo que les permitió datar con precisión su formación en el Cretácico Superior.
Entre los elementos hallados se encontraba la vértebra de lo que en un principio se creyó que era un reptil marino.
Más de cuatro décadas después, el nuevo estudio demostró que el fragmento óseo pertenecía a un dinosaurio saurópodo.
El investigador de dinosaurios del Museo Natural de Historia de Londres, el profesor Paul Barrett, ayudó a identificar y describir el fósil.
“Aunque parezca increíble, este es el primer fragmento de dinosaurio descubierto en la Antártida. Pasó desapercibido porque creo que se identificó erróneamente debido a las duras condiciones de campo, pero se trata de un saurópodo y es solo el segundo hueso de saurópodo hallado en todo el continente”, declaró el especialista en saurópodos.
Barrett afirmó que el hueso no está lo suficientemente completo como para determinar a qué especie pertenecía.
Sin embargo, dijo, su forma y tamaño sugieren que pertenecía al grupo de los titanosaurios y que probablemente medía entre seis y siete metros de largo.
Precisó que, con estos hallazgos, no se puede determinar si se trataba de un ejemplar joven o si ese era su tamaño en la edad adulta.
De acuerdo al Museo Natural de Historia de Londres, durante el Cretácico Superior, el continente antártico aún estaba unido al extremo sur de Sudamérica.

“Estaba cubierto de exuberantes bosques templados dominados por helechos, palmeras y coníferas, quizás similares a los bosques que vemos hoy en la isla de Tasmania, frente a la costa sureste de Australia. Debido a la extrema latitud de la Antártida, también se producían drásticas fluctuaciones en las horas de luz, y toda la vida se sumía en el crepúsculo durante los meses de invierno”, explican.
Hasta ahora se han descrito alrededor de media docena de especies de dinosaurios del continente, pero los investigadores presumen que el número real puede ser considerablemente mayor.
“En el suelo del bosque habitaban pequeños herbívoros, como el Morrosaurus, anquilosaurios acorazados, como el Antarctopelta, y depredadores bípedos, como el Imperobator. También habría habido dinosaurios aviares, incluyendo un antiguo pariente de patos y gansos llamado Vegavis”, afirman desde el Museo.
Y agregan que, “aunque los fósiles son escasos, a estas especies se unieron algunos de los animales terrestres más grandes que jamás hayan existido: los dinosaurios saurópodos”.
“Solo se ha encontrado otro hueso de saurópodo en la Antártida, lo que confiere a este espécimen recién identificado un valor incalculable”, destacan.
Debido a que se trata de un fragmento, los científicos tienen una serie de preguntas sobre el dinosaurio del que proviene el fósil.
Aseguran que es muy similar al de uno llamado Muyelensaurus, que habitó en lo que hoy es Sudamérica, pero sostienen que es imposible determinar si se trata de la misma especie o de un pariente cercano.
Pese a lo anterior, están seguros de su edad geológica, ya que el fósil fue encontrado en rocas formadas en un ambiente marino. Los amonites cercanos al hueso contribuyeron a determinar con precisión la edad de la roca.
En palabras de Barrett: “Procede con mucha precisión de una parte del Cretácico Superior llamada Campaniense, concretamente de la parte más baja de este periodo”.
“Su datación es bastante precisa, porque proviene de rocas marinas. La vértebra se encontró junto a fragmentos de amonites, por lo que se trata de un animal que habría flotado mar adentro tras su muerte, quizás arrastrado por un río”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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