Jefe de Orden Público de Carabineros en La Araucanía: “Somos los más interesados en que se encuentre una solución”

El general Marcelo Araya indica que el escenario en la región es "complejo". Explica por qué no se detuvo a los manifestantes en las afueras de la Municipalidad de Curacautín el fin de semana, señalando que se intentó proteger a los comuneros que estaban en toma. Añade que hay una alta presencia de armas de fuego y ataques planificados al personal policial.




Este año Carabineros ha incautado 161 armas en La Araucanía, entre ellos un fusil, escopetas, municiones, pistolas y hasta una motosierra. Ayer hubo atentados en zonas urbanas y rurales; el fin de semana hubo incidentes en dos municipalidades tomadas de Curacautín y Victoria, y la subcomisaría de Ercilla, fue atacada con disparos durante los últimos días. La situación policial, sin duda, está al rojo y marcada por la huelga de hambre que están realizando 11 comuneros mapuches, quienes actualmente se encuentran en prisión.

Es complicado, difícil, pero es así, y nuestra labor es estar”. Dice a La Tercera PM, desde Temuco, el jefe de la Zona de Orden Público de La Araucanía, el general de Carabineros Marcelo Araya. En este sentido, resumió cómo se desarrolló la jornada del lunes: “Mucho lanzamiento de bomba molotov, quema de camiones, un detenido que casi se quemó atacando un camión, en Collico con Ercilla. Hubo además disparos contra el personal”.

¿Cuál es la realidad de la zona, en comparación con 2019?

Compleja. Es muy dinámica respecto de lo delictual en la región, considerando lo que ocurre en zonas rurales y también urbanas. Si comparamos el primer trimestre de 2019 con este, yo le puedo decir que hay una disminución en los hechos, pero el año pasado era pos la muerte de Camilo Catrillanca, por ende, es un escenario completamente distinto. Durante este último tiempo, sin embargo, durante estos últimos tres meses, mayo, junio y julio, efectivamente ha habido una mayor actividad delictual, principalmente en los delitos contra la propiedad. Hay más denuncias y más detenidos. Este trimestre ha sido particularmente muy activo, lo que coincide con el inicio de la huelga de hambre en Angol, Lebu y Temuco.

¿Qué delitos o tipos de atentados se han visto más durante este último tiempo?

Ha habido más usurpaciones o tomas de terreno, también incendios a predios forestales, sumados a quemas de camiones y cortes de ruta. Estos tres meses, además, se incorporaron las tomas violentas de los municipios Curacautín, Victoria, Ercilla, Collipulli y Traiguén , lo que ojalá marque un punto de término, porque todos fueron testigos lo que ocurrió durante este fin de semana. Situaciones de esa naturaleza no pueden volver a ocurrir.

Durante las tomas de los municipios del fin de semana, se vio que Carabineros no detuvo a las personas que estaban fuera de estos lugares, haciendo desórdenes y en toque de queda. La fiscalía abrió una investigación por oficio. ¿Por qué no se arrestaron a estas personas?

En este tipo de situaciones nos corresponde a nosotros resguardar siempre el bien jurídico de la vida de las personas. Aquí había un grupo de infractores respecto del toque de queda , había otros grupo que estaba al interior del municipio y personas que tenían un mayor riesgo de su integridad. Carabineros no discrimina: si tenemos que proteger a alguien que está con mayor indefensión, lo haremos, y así lo hicimos ese día. Existen varios registros en los cuales los mismos carabineros le dicen a las personas que estaban dentro de la municipalidad, que ellos los van a reguardar, pero necesitan la cooperación para evacuar rápidamente el lugar y evitar algo más grave. Muchos pueden criticar y decir “por qué a unos sí y otros no”, pero nos preocupamos por las personas que iban a ser agredidas. Era una situación extremadamente compleja, ¿y qué hicimos? Reguardar a personas que, incluso, estaban en una situación de ilegalidad.

Es decir, ¿al no detener a los manifestantes estaban protegiendo a los comuneros que estaban en la toma?

Carabineros ve que ellos podían ser agredidos, como se pretendía hacer, y se resguardó la integridad de quienes estaban en la toma, para sacarlos del lugar y continuar el procedimiento policial en la comisaría. Son dos situaciones simultáneas y nuestro rol jurídico es prestarle mayor protección a la vida, en este caso, los comuneros que estaban en la toma, porque realmente estaban en riesgo. Discriminación, por ningún motivo.

¿Pareciera que es complejo abordar el tema del orden público en la zona, por qué ocurre eso?

Nuestra labor constitucional es mantener el orden público. Cuando ocurre alguna situación tenemos que ir, hay que llegar a los lugares. Nosotros no solamente tenemos que prestarle auxilio a las víctimas, sino que también le damos protección a muchos servicios, públicos y privados, para que puedan realizar sus actividades, pero yo espero que algún día eso no sea así, y puedan cada uno realizar su actividad con normalidad, porque se ven enfrentados a estas situaciones en las cuales un grupo de personas cometen acciones delictivas. Todos queremos vivir en paz.

Entonces, ¿por qué es tan complicado detener a las personas que cometen estos actos?

Un tema es el armamento que utilizan en acciones planificadas contra carabineros. Me refiero, por ejemplo, un corte de ruta: se bloquea un camino de tierra rural, impidiendo el desplazamiento de toda una comunidad, aislando la zona. Carabineros va al lugar, pero al llegar se empiezan a escuchar disparos, son sectores de difícil acceso. Acá en la región es donde más caminos de tierra hay. Entonces, cuando llegamos hay que asegurar el lugar, brindar protección al personal para lograr desbloquear el corte. Muchos se preguntan, ¿por qué no lo hacen rápido? Estamos hablando de árboles de muchos metros, por ende, tenemos que usar motosierras, moverlos, y además, estar preocupados que nos ataquen. Eso produce demora y retraso para ir en auxilio de otros lugares. Pasa también que a veces se impide el tránsito de servicios públicos que se desplazan. Entonces, ¿quién tiene que ir a despejar estos pasos? Carabineros.

¿Les gustaría el apoyo de otras instituciones, las Fuerzas Armadas, por ejemplo, para hacer más expeditas estas situaciones y ustedes estar abocados solo en labores de orden?

Preferiría que estas cosas no ocurrieran, y así el personal esté patrullando y brindado ayuda a la comunidad, pero estos bloqueos que van contra la seguridad de las personas, muchas veces son dirigidas contra el personal policial y lamentablemente no se miden de los efectos. Hemos visto como se destruyen municipios y atacan cuarteles policiales. Muchas unidades están en zonas rurales y a esos cuarteles les han disparado, han enviado bombas incendiarias, afectando puntos de encuentro para muchas personas que requieren de una comisaría en zonas rurales.

¿Sienten que esto es un problema político y de diálogo, donde ustedes están al medio del conflicto?

La dinámica policial es así. Estamos preparados para eso, esto es permanente. Somos los más interesados en que se encuentre una solución, y por eso hemos sido prudente y aprendido de todos los sucesos.

¿Los marcó el caso Catrillanca, en términos de actuar policial, en cómo ingresan a las comunidades?

Sí. Se tuvieron que mejorar y perfeccionar los procedimiento. Mire, nosotros tenemos patrullas de ayuda a las comunidades indígenas, donde interactúan permanentemente con las comunidades. Ellos han sido muy bien recibidos, y también tenemos mucha cooperación de ellos. Entonces, situaciones lamentables como lo ocurrido con Camilo Catrillanca esperamos que no se vuelva a repetir, pero para eso también esperamos que todos estos sucesos atentatorios, con disparos, no vuelvan a ocurrir. Esta es una región buena y se merece vivir en paz.

¿Pidieron más contingente desde Santiago?

No. Somos los que somos, los carabineros acá trabajan bastante porque quieren contribuir a la tranquilidad y paz social. Esperamos que todo se solucione por el bien de esta región.

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