La crisis que no dejó viajar al Presidente, tema obligado en la COP 25 en Madrid

La apertura de la cumbre del clima reúne en Madrid a 50 jefes de Estado

Piñera envió hoy un video a la cumbre en que habló de "ola de violencia criminal" y que acá "se resguardan los derechos humanos". La ministra Schmidt también le ha dedicado una buena porción de sus discursos a la crisis. Hoy, en paralelo con la inauguración, hubo algunas protestas contra el gobierno, pero hasta ahora la delegación dice que no ha tomado más medidas.




En el ministerio de Relaciones Exteriores y en el de Medio Ambiente dicen que no han debido impartir una instrucción o recomendación adicional de seguridad, y que tampoco han adoptado medidas nuevas ante las manifestaciones que se han sucedido en Madrid debido a la crisis chilena. En rigor, la mayoría de las protestas no han logrado acercarse a la delegación nacional presente en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, aka COP25, que se realiza a partir de hoy y hasta el 13 de diciembre. Pero la cumbre tiene al drama chileno como tema obligado en las intervenciones oficiales, partiendo por la del Presidente Sebastián Piñera esta mañana.

Impedido de salvar los 10.965 kilómetros a los que se tuvo que trasladar la COP25 luego que su gobierno renunciara -12 días después de que estallara el conflicto- a organizarla, el mandatario envió un video que se proyectó hoy durante la inauguración. Chile habrá perdido la sede material, pero sigue siendo el país anfitrión y tiene la presidencia delegada: en los pasillos hay espacios y salones con nombres de ciudades chilenas y otros detalles.

Tanto Piñera como la ministra Carolina Schmidt, titular de la presidencia delegada, han debido dedicarle tiempo a explicar la crisis en sus intervenciones. En la de hoy, el mandatario dijo que "duele hoy no estar en Madrid. Pero siento que mi deber es estar en Chile, enfrentando los duros tiempos que hemos vivido".  Y luego abrió su explicación diciendo que el país "fue una de las colonias más pobres de España en América Latina, y sin embargo, los últimos 30 años fueron muy fecundos: recuperamos nuestra democracia, logramos un gran progreso económico y social".

En su mensaje -que se proyectó en pantallas y subtitulado al inglés- el Presidente llegó al siguiente nivel de detalle, considerando la naturaleza del foro: "En las últimas seis semanas hemos vivido tres situaciones, simultáneas, pero de muy distinta naturaleza. Primero, una ola de violencia criminal, que hemos enfrentado con los elementos de la democracia y del Estado de Derecho, resguardando los derechos humanos de todos. Cualquier desviación de este principio, está siendo investigado por la fiscalía y será juzgada por los tribunales de justicia, como corresponde en una democracia y en un Estado de Derecho".

Durante la misma mañana, cerca de las 9 hora local, aproximadamente una veintena de personas protestó en las afueras del recinto donde se desarrolla la cumbre. La mayoría, con sus ojos vendados en señal de protesta por las personas que han perdido la vista o sufrido lesiones oculares a causa de los disparos de Carabineros. Hubo consignas contra Piñera pero no pasó a mayores.

La seguridad en las instalaciones del IFEMA, que es donde ocurre la COP 25, es bastante estricta. Toma varios minutos ingresar al centro de eventos, casi con tantos controles como para tomar un vuelo. Filas para cruzar por detectores de rayos, acreditaciones, escaneo de credenciales -específicas para cada actividad-, controles de seguridad y ruedas de prensa en las que las preguntas deben ser consensuada antes.

Mal que mal, la cumbre reúne nombres como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente de Argentina, Mauricio Macri, y de Ecuador, Lenin Moreno; el primer ministro francés, Edouard Philippe; el príncipe Alberto de Mónaco; el primer ministro de Portugal, Antonio Costa; el primer ministro de los Países Bajos, Mark Rutte; la primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina. Ello, aunque en la prensa española se advertía que faltaban representantes de los principales países emisores.

Ha habido varias manifestaciones en los días previos contra el gobierno chileno. Algunas con carteles del tipo "España acoge a un gobierno asesino" y otras de calibre similar. Con todo, hasta ahora se ha conocido una sola en presencia de autoridades. Fue ayer, y le tocó a la ministra Schmidt, cuando estaba hablando durante la Conference of Youth 2019: tal como se observa en el video que circuló por redes sociales, un grupo de jóvenes protestó silenciosamente poniéndose de pie y cubriéndose uno de sus ojos en protesta por la represión de Carabineros.

"Se pararon algunos, menos de 10 entre 300, con un ojo tapado. Muy respetuosos. No fue una funa", relatan en el Ministerio de Medio Ambiente, donde -insisten-, la ministra no ha debido tomar precauciones después de eso. Con todo, el incidente no ocurrió en el fortificado recinto oficial de la COP25.

"Chile Despertó", según Schmidt

En el equipo de Schmidt dicen que es evidente la preocupación e interés de lo que pasa en Chile. Pero señalan que no les ha tocado hacer control de daños ante delegados extranjeros, al menos no al estilo de lo que la Cancillería había dispuesto a sus misiones hace algunas semanas.

Schmidt también recalcó lo "doloroso" de no haber podido realizar la cumbre en Santiago. Pero se extendió mucho más -y en un tono bien distinto al de Piñera- la semana pasada. Fue en el Fórum Europa durante la presentación de la COP 25, donde abrió diciendo que "sé que también quieren saber de Chile, así que primero les hablaré de lo que está pasando en mi país".

Partió citando cifras de crecimiento y demases, pero a poco relató que "se produjo lo que hemos conocido como el despertar de Chile". Y luego aseveró que "sí, Chile despertó. La desigualdad es germen de malestar y afecta la dignidad de las personas. También porque tenemos nuevas generaciones, con otros sueños y demandas, y con otras expectativas". Y que "es una crisis que demanda mayor equidad y que reclama dignidad".

Schmidt incluso dijo entonces que "una gran mayoría despertó de manera cívica y pacífica. Sin embargo, una minoría lo hizo de manera violenta, pero con mucha visibilidad. Veinte estaciones del Metro fueron quemadas y destruidas de manera simultánea. Saqueos masivos, incendios, destrucción de supermercados, farmacias, medios de transporte".

Y que "frente a esa violencia, la gran mayoría de nuestras fuerzas de seguridad y orden actuaron salvando vidas, infraestructura crítica, pequeños comercios", pero que "sin embargo ha habido excepciones inaceptables, que lamentamos, y sobre las cuales no habrá impunidad".

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