Las revelaciones de una exfuncionaria de la Casa Blanca que despertaron la ira de Melania y Donald Trump

La entonces secretaria de prensa de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, junto a Donald Trump a bordo del Air Force One, el 7 de agosto de 2019. Foto: AFP

En el libro "I'll Take Your Questions Now", Stephanie Grisham habla sobre lo que vio en su tiempo como secretaria de prensa del expresidente y en el gabinete de la primera dama estadounidense. Afirma que no daba conferencias de prensa, porque "no quería mentir".




Stephanie Grisham conoce bien a Melania y Donald Trump, en su rol como secretaria de prensa del entonces mandatario y como jefa de gabinete de la primera dama estadounidense. Así, desde que renunció a la Casa Blanca tras los disturbios del 6 de enero pasado en el Capitolio, la mujer escribió un libro en el que cuenta los detalles de cómo fue trabajar con el republicano.

El libro I’ll Take Your Questions Now (Tomaré sus preguntas ahora), que se publicará la próxima semana, cuenta sobre el temperamento “aterrador” de Trump: “Cuando comencé a ver que su temperamento no era solo por el impacto o las cámaras, comencé a lamentar mi decisión de ir al Ala Oeste”, escribió Grisham, de acuerdo a los extractos publicados en The New York Times y The Washington Post.

Grisham trabajó para la Casa Blanca entre 2019 y 2021, primero para Melania Trump, luego para el Presidente, antes de retornar finalmente a la oficina de la primera dama. Durante el tiempo que fue portavoz de la presidencia fue famosa por no haber dado ninguna conferencia con periodistas.

Stephanie Grisham escucha mientras el primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar, y Donald Trump hablan con la prensa antes de una reunión en la Casa Blanca, el 12 de marzo de 2020. Foto: AFP

Entre los detalles dados a conocer por The Washington Post se encuentra la conversación de 90 minutos entre Trump y el Presidente ruso, Vladimir Putin, en Osaka, Japón, en la cumbre del Grupo de los 20 de 2019. Los periodistas fueron sacados de la habitación y Grisham vio a Trump inclinarse hacia Putin para decirle: “Está bien, voy a actuar un poco más duro contigo durante unos minutos. Pero es para las cámaras, y cuando se vayan, hablaremos. Tú entiendes”.

El libro de 352 páginas describe una serie de acciones del ahora expresidente, las que van desde que “se comía con los ojos a una joven empleada del personal hasta orquestar mentiras para el público e intentar prohibir la entrada a los medios de comunicación en el recinto de la Casa Blanca”. También se refiere a Melania Trump, asegurando “que ansiaba su privacidad”.

Grisham incluso menciona el pelo sucio de Trump que, según ella, él mismo se corta con “un par de tijeras enormes que probablemente podrían cortar una cinta en la apertura de una de sus propiedades”.

“La intención detrás de este libro es obvia”, dijo la oficina de Melania Trump en un comunicado después de que se filtró un pasaje que compara a la exprimera dama con María Antonieta, la última reina francesa. “Es un intento de redimirse después de un mal desempeño como secretaria de prensa, relaciones personales fallidas y comportamiento poco profesional en la Casa Blanca. A través de la falsedad y la traición busca ganar relevancia y dinero a expensas de la Sra. Trump”.

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla en un mitin el 25 de septiembre de 2021 en Perry, Georgia. Foto: AFP

Asimismo, el expresidente respondió al libro a través de un comunicado con duras acusaciones a Grisham. “Este libro es otro intento lamentable de sacar provecho de la fuerza del presidente y vender mentiras sobre la familia Trump”, dijo la portavoz de Trump, Liz Harrington. Llamó a Grisham “una exempleada descontenta” y afirmó que los editores “deberían avergonzarse de sí mismos por aprovecharse de personas desesperadas que ven la ganancia a corto plazo al escribir un libro lleno de falsedades”.

“Stephanie no tenía lo que se necesita y eso era obvio desde el principio. Ella estaba muy enojada y amargada después de su ruptura y, a medida que pasaba el tiempo, rara vez se podía confiar en ella, o incluso pensar en ella. Tenía grandes problemas y sentimos que debía resolver esos problemas por sí misma. Ahora, como todos los demás, ha recibido el pago de una editorial de izquierda radical para decir cosas malas y falsas”, indicó la portavoz del exmandatario.

La relación a la que se refiere Trump es la de Grisham y el exasesor de la Casa Blanca Max Miller, quien actualmente se postula para el Congreso en Ohio y enfrenta algunas preguntas difíciles sobre su comportamiento pasado, asegura CNN.

Según el relato de Grisham, la Casa Blanca de Trump giraba en torno al “enorme ego del jefe”, incluso cuando eso significaba mentirle a la gente o generar rumores dañinos.

Un ejemplo fue la misteriosa visita de Trump al hospital presidencial en el Centro Médico Walter Reed, en 2019. La negativa de la Casa Blanca a explicar la naturaleza de la visita llevó a especular que se estaba ocultando un grave problema de salud.

Grisham dice que el mandatario fue simplemente a hacerse un “procedimiento muy común”, insinuando que fue una colonoscopía.

No obstante, Trump se negó a someterse a anestesia, porque eso supondría ceder el poder por un corto tiempo a su vicepresidente, Mike Pence, y creía que esto sería “mostrar debilidad”, según cita el diario The New York Times.

Grisham dice que Trump tenía un carácter “aterrador” y por eso era necesario un asistente conocido por el personal de la Casa Blanca como “el hombre de la música”, que le tocaba canciones de Broadway, incluida Memory, del musical Cats.

Su tarea era tocar melodías suaves cuando el presidente “enfurecía”, algo que ocurría a menudo, según el relato de Grisham.

“Trump estaba demasiado encerrado en su propio ego y en sus propios delirios sobre su invencibilidad como para lidiar adecuadamente con la pandemia del coronavirus”, relata un pasaje del libro, según el Post.

Para el comentarista de CNN Chris Cillizza, la respuesta del exmandatario al libro es “escandalosa”. “El desdén de Trump del libro de Grisham -y de la propia Grisham- como solo una mujer amargada en el lado equivocado de una ruptura es espantoso incluso para sus estándares decididamente bajos”, escribió.

“Si esperas que exista una respuesta de funcionarios electos republicanos al ataque de Trump a Grisham, no has prestado mucha atención a la política durante los últimos cinco años. Este, como otros tantos excesos y comentarios inapropiados de Trump, será ignorado o, en algunos sectores, incluso defendido”, concluyó Cillizza.

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