Por Ricardo OlaveCera: la nueva forma de consumir marihuana y pasta base que alerta a los especialistas
Formulado para ser consumido en vapers o pipas, este formato ha prendido las alarmas por sus altos concentrados de alucinógenos, los que pueden provocar “desde psicosis, hasta paranoia extrema y un deterioro físico acelerado”, dicen los especialistas. Disponible a través de internet y en lugares cercanos a colegios, en Chile recién se están estudiando sus efectos.

Dentro de las nuevas drogas que han llegado al comercio clandestino en Chile hay una que tiene especialmente preocupados a los especialistas. Se trata de la llamada “cera”, que ha levantado las alertas por su alta concentración psicotrópica y también por su creciente presencia en barrios populares.
En palabras del doctor Mauricio Muñoz, director de carrera de Química y Farmacia en la Universidad Andrés Bello sede Concepción, la elaboración de este concentrado puede ser a partir de pasta base o marihuana.
Dentro de la planta de la marihuana existen más de 100 cannabinoides, un grupo de sustancias con diferentes estructuras químicas, de las cuales son dos las más estudiadas: el THC y el CBD. Mientras que el CBD es conocido por su uso medicinal, el THC cuenta con los efectos psicoactivos que la hacen famosa.

Cristina Ibáñez, fundadora de la ONG Vivir sin adicciones, explica que ante la exposición del organismo a concentraciones elevadas de THC pueden observarse con mayor intensidad síntomas como psicosis, crisis de ansiedad, euforia, alteración de la percepción del espacio-tiempo o distorsión de la realidad.
Cuando el cerebro recibe concentraciones muy superiores a las habituales, “se saturan sus sistemas reguladores” explica Mauricio Muñoz de la UNAB.
En el caso de la cera, además de tener un mayor potencial adictivo, su consumo puede tener graves efectos tóxicos derivados de los productos químicos utilizados para su elaboración, ya que se usan otros elementos para aumentar su volumen y ganancia.
Eduardo Barros, director metropolitano del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol - SENDA, explica que los efectos psicoactivos de la cera podrían ser “hasta 33 veces más potentes” que los generados por el THC, impactando “especialmente en personas con mayor vulnerabilidad en salud mental”.

Además, Barros explica que se ha observado un “mayor riesgo pulmonar” cuando el consumo se realiza mediante vaporización de extractos, particularmente en productos sin control de calidad, debido a la posible formación de ceteno, un gas tóxico altamente irritante que se genera cuando la sustancia es calentada o vaporizada.
Una droga que se compra a un click
Al ser un fenómeno reciente, Ana Luisa Jouanne, directora de la Corporación La Esperanza –institución con 30 años dedicada a ofrecer rehabilitación y reinserción gratuita a personas de escasos recursos afectados por consumo problemático de sustancias– señala a LT BOARD que hay mucha desinformación en torno al consumo de cera y sus diferencias según la droga que se utiliza para su formulación; además, ambas se consumen en grupos socioeconómicos distintos.
En su experiencia, ambas tienen un porcentaje importante de uso, especialmente en la cultura de jóvenes, adultos y también en adolescentes.

La cera a base de marihuana se consume principalmente en el nivel socioeconómico ABC1 y, según las pesquisas de la institución, se vende en la calle a través de cartuchos, pods o aceites líquidos; también en sitios web de vapers, en mercados negros a través de internet y también en dispensarios legales “como nos cuentan nuestros propios usuarios de La Esperanza”, en los que se exige orden médica porque está legalizada para su uso controlado y medicinal.
“Es complejo abordar esta situación, porque cualquier persona puede comprarla, independiente de la edad”, enfatiza Jouanne de Corporación La Esperanza.
Hay distintos precios según la pureza, que pueden partir desde los $3 mil hasta $70 mil.
El problema mayor para Jouanne es que su comercialización no necesita de un “dealer” o contacto directo con un vendedor o traficante, ya que se ha modernizado su forma de conseguirla a través de delivery.
A ello, agrega que, especialmente cuando se compra en el mercado negro, no es posible saber de qué está compuesta y tampoco se pueden medir las dosis al vapearla. “Un solo cartridge o líquido de repuesto es equivalente a varios pitos, entonces es muy fácil que se produzca una sobredosificación”, detalla.
Vacío de información
Eduardo Barros, de SENDA, cuenta que la cera, al igual que otros nuevos tipos de droga, están siendo monitoreados a través del Sistema de Alerta Temprana (SAT).
Así fue como en 2025 se confirmó la presencia de cannabinoides semisintéticos de alta potencia en cartuchos para vaporizadores, como el acetato de delta-9-tetrahidrocannabinol (THC-O) y el tetrahidrocannabiforol (THCP), asociados a mayores riesgos para la salud física y mental.

Como es un fenómeno reciente, no hay información detallada. Sin embargo, el comisario Gonzalo Santander, jefe de la Brigada de Investigación de Sustancias Químicas Controladas de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), dice que, aunque no aparezca señalada como tal en la normativa, al ocupar resina de cannabis la cera sí está contemplada en el Decreto 867 de la Ley de Drogas.
“Es una sustancia controlada y no existirían dificultades legales, administrativas o procedimentales para investigar hechos asociados a ella”, argumenta Gonzalo Santander de la PDI.
La principal complejidad surge, en palabras del comisario, ante los productos que declaran no contener THC y señalan que solo contienen CBD, cannabinoide presente en la planta de cannabis que no tiene efectos psicoactivos y que suele destinarse a fines terapéuticos.
En cuanto a la cera de THC, desde la PDI relatan que existen distintos métodos para identificar la sustancia. Los más básicos son las pruebas colorimétricas: test de color en los que se aplica un reactivo específico y se observa si se produce la coloración correspondiente. Luego están las técnicas instrumentales de terreno, como el Raman o el FTIR, que permiten identificar sustancias con mayor precisión que una prueba colorimétrica en el mismo lugar del procedimiento.
La otra cera de pasta base
A diferencia de la cera de marihuana, que está circulando en las clases sociales más altas, la otra “cera”, elaborada a partir de pasta base, circula en barrios vulnerables y su impacto es aún más grave. Esta variante, dicen los especialistas, tiene efectos inmediatos, compulsivos y altamente destructivos.
Ana Luisa Jouanne explica que esta versión no tiene relación con el cannabis medicinal ni con concentrados vaporizables, sino que es un derivado del proceso de elaboración de la pasta base, es decir, utiliza los restos de los restos de la cocaína.
“La cera de pasta base es literalmente insoportable: provoca psicosis, paranoia extrema y un deterioro físico acelerado”, señala.

A diferencia de la cera comercializada en cartuchos, esta sustancia se fuma en pipas artesanales y genera episodios intensos, pero breves, lo que obliga a repetir el consumo constantemente.
“Es una droga que produce una compulsión inmediata. La persona no alcanza a estabilizarse antes de necesitar nuevamente la sustancia”, describen desde la Corporación La Esperanza.
Desde el punto de vista neurobiológico, Cristina Ibáñez, quien realiza charlas educativas en colegios del país, explica que este tipo de sustancias altera de forma abrupta los sistemas de recompensa del cerebro. “Lo que ocurre es una saturación de los circuitos dopaminérgicos. El cerebro pierde su capacidad de autorregulación”, afirma.
Un desbalance no sólo aumenta el riesgo de dependencia, sino que puede gatillar cuadros psiquiátricos severos en personas predispuestas. Ibáñez relata que, en conversación con estudiantes, ha llegado a averiguar que su precio es aún más económico, partiendo en los $700 pesos en adelante, y se comercializa en espacios cercanos a los establecimientos.

“No es que los chiquillos salgan a robar para comprar; muchas veces se da en dinámicas de grupo, de juntarse a compartir”, dice.
La combinación entre alta potencia, bajo costo y contextos de exclusión social agrava el panorama. Según los equipos de rehabilitación, muchos consumidores de esta cera asociada a pasta base ya presentan deterioro físico y mental significativo al momento de ingresar a tratamiento.
La advertencia de los expertos
Ante la distribución y masificación de nuevas formas de drogarse, desde SENDA señalan que los estudios nacionales y los sistemas de información disponibles no recogen de manera diferenciada esta presentación de cera, por lo que aún no es posible estimar su magnitud ni su evolución en población adolescente o universitaria.
Aun así, es posible señalar que, en general, los patrones de consumo cambiaron, pasando desde cannabis fumada a otros formatos.
“Estos productos se enmarcan en un fenómeno más amplio y cambiante de nuevas presentaciones de cannabis, que requiere vigilancia permanente”, dice Eduardo Barros de SENDA.
En detalle, durante 2025 se incautaron 1.861.888,42 gramos a nivel nacional, mientras que en la Región Metropolitana fueron 643.649,72 gramos, según datos recopilados por el Modelo Territorial Cero (MT-0) de la PDI. En cuanto a resina, durante el último año las principales incautaciones que ha hecho la policía se registraron en puntos de ingreso al país.
“Hay meses en que se han decomisado más de 200 kilos, lo que evidencia cómo se está diversificando el mercado y cómo ha surgido con fuerza el consumo de THC concentrado en vaporizadores”, explican desde la institución.

Las voces entrevistadas coinciden en que hay prioridades de cara al futuro cómo medir el fenómeno. Hay que fortalecer la vigilancia y capacidad analítica del Sistema de Alerta Temprana, ampliar la oferta de tratamiento especializado y diseñar campañas públicas claras sobre los riesgos de los concentrados y el vapeo.
Para el académico de la UNAB Mauricio Muñoz, la complejidad e implicancias sanitarias de estas nuevas formas de consumo exige que la sociedad “comprenda el peligro que se esconde detrás”, mientras Cristina Ibáñez apunta a que “la combinación entre evidencia biológica y testimonio humano es, hoy por hoy, la herramienta más efectiva en prevención”.
Suscríbete a nuestro newsletter semanal, con los temas que marcan la pauta del país
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Suscríbete a nuestro newsletter semanal, con los temas que marcan la pauta del país
Lo Último
Plan Digital + LT Beneficios por 3 meses
Infórmate mejor y accede a beneficios exclusivos$6.990/mes SUSCRÍBETE














