MasDeco

Econciencia: Los RESCON

Sábado 11 de marzo 2017, edición N°722

Imagen thumbnail_LOS RESCON

Estos son los 'residuos de la construcción', que en los años 90 en Chile correspondían a 0.3 m³ por cada m² construido. Esta cifra hoy es menor debido a varias razones, entre ellas: menor uso de moldajes de madera, menos uso de yeso (hay menos imperfecciones que corregir), sistemas modulares de construcción, mejor aprovechamiento de los materiales y mejor programación de obras. Todo ayuda a mejorar el medioambiente, pero ninguna de estas cifras es de por sí 'verde' por así decirlo, más bien obedecen a bajar costos, lo cual no está mal y coincide con lo ecológico.

Aun así los vertederos ilegales han aumentado, debido a las muchas obras que existen y más aun por la gran cantidad de ampliaciones que se hacen principalmente a viviendas.

Al poco tiempo de ser entregada, una casa nueva va a ser ampliada o completada: ya sea una pieza, taller, otro dormitorio, una mansarda, una terraza, un cobertizo para el auto, quinchos, piscinas... Estas ampliaciones en general son realizadas con presupuestos bajos y casi de modo artesanal debido al gran conocimiento constructivo e improvisación de los chilenos, sin profesionales ni permisos de ningún tipo, en donde el ítem 'retiro de escombros' es nocturno y casi gratis, mediante pequeños furgones dirigidos a alguna calle oscura.

Estos jamás llegan a un vertedero autorizado, pues están lejos y se debe pagar. Es así como de repente aparecen montículos de escombros; esto se aprecia muy bien desde el aire (cercanos a los aeropuertos, pues no hay nadie). Estos se combinan con productos tóxicos e inflamables, lo que constituye un gran problema si se botan en lugares con vegetación (bosques, cajones, laderas), aumentando la carga combustible además obstaculizando el paso a vehículos o brigadas contraincendios.

En los lugares de menos recursos es donde más ampliaciones se realizan; habría que contar con centros de acopio transitorios y sin costo, para que las pequeñas camionetas o carretoneros dejen aquí los escombros y luego la municipalidad respectiva los llevase a un destino oficial; así se ahorrarían gastos de limpieza, incendios y problemas sanitarios. Incluso estos podrían contar con personal de selección y reutilización de materiales, para así reciclarlos y darles futuros usos a estos escombros.

Más sobre:Javier Del RíoEconcicenciaResiduos de la construcción

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE