Por Bastián DíazA 14 meses de las presidenciales, Francia entra en campaña
Con varios candidatos perfilándose para suceder a Emmanuel Macron, las municipales de marzo servirán como un test para ver cómo se posicionan los partidos de cara a las presidenciales de 2027. El partido de extrema derecha Agrupación Nacional lidera hace meses las encuestas.

Aún no termina el noveno año de la administración de Emmanuel Macron, y la lucha por sucederlo ya parece disparada en Francia. Con el partido de extrema derecha Agrupación Nacional liderando hace meses las encuestas, las apuestas están altas para 2027. Este escenario ha obligado al resto de las colectividades políticas a acelerar su búsqueda de candidatos, con el miedo de que un partido euroescéptico llegue a la presidencia de la segunda economía más grande de la Unión Europea.
A pesar de que las elecciones están programadas para abril de 2027, casi todos los aspectos de la agenda política francesa parecen parecen enfocados hoy ya en esos comicios, en los que el presidente Macron, luego de dos períodos, no puede volver a presentarse.
En tanto, y a pesar de llevar tiempo seduciendo a las clases populares, la Agrupación Nacional de Marine Le Pen y Jordan Bardella, curiosamente, no logran convencer al empresariado francés: un reportaje en profundidad de Reuters dio cuenta del escepticismo con el que el partido de extrema derecha es visto desde las élites económicas.

La pasada World Impact Summit, que tuvo lugar en París y en la que se discutió la transición ecológica, fue también una oportunidad para que los candidatos ya confirmados mostraran sus cartas en sostenibilidad y ecología: Marine Tondelier de los Verdes, Jordan Bardella de Agrupación Nacional, el centrista Gabriel Attal y Raphaël Glucksmann de la centroizquierda, utilizaron el debate en el escenario para exponer visiones rivales para la nación y el Elíseo.
Desde el influyente lobby empresarial Medef también se están moviendo pronto para hacerse oír en la campaña, y se sabe que están organizando almuerzos para líderes de la industria con posibles candidatos como Bardella, Attal y el líder socialista Olivier Faure.
Con este panorama, los partidos políticos están tratando las elecciones municipales del próximo mes como un ensayo general para la contienda presidencial. La extrema derecha espera consolidar su estatus como la fuerza política predominante en Francia, mientras que la izquierda y el centro buscarán demostrar que siguen siendo relevantes, y sobre todo, quién de entre ellos puede llegar al Elíseo. “Va a ser una campaña muy larga”, dijo Bruno Jeanbart, encuestador de OpinionWay.

De todos modos, ser el primero en saltar a la palestra en las elecciones francesas no ha sido necesariamente una ventaja: el exprimer ministro Édouard Philippe (2017-2020), que confirmó su candidatura hace meses e inicialmente se consideraba uno de los favoritos, ahora va a la zaga en las encuestas. El también exprimer ministro liberal François Bayrou (2024-2025), cuyas aspiraciones presidenciales son un secreto a voces, lleva tiempo afirmando que lo único que importa para los candidatos es que se hable de ellos la Navidad previa a las elecciones, ”como muy pronto".
No hay un candidato claro para liderar el “oficialismo”, dado que las elecciones de Macron en 2017 devastaron el tradicional panorama de izquierda-derecha de Francia. El centro político se ha fragmentado, con una mezcolanza de candidatos compitiendo por ocupar el puesto del líder de Renacimiento.
Al respecto, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, advirtió contra la presencia de demasiados candidatos, en particular Philippe y Attal en la centroderecha. “La competencia es normal y legítima”, declaró a la emisora RTL la semana pasada: “Pero si hay más de un candidato, es posible que no lleguen ambos a la segunda vuelta. Necesitamos un acuerdo urgente”.
Políticos menos conocidos, como el diputado socialista Jérôme Guedj, que se unió a la contienda la semana pasada, se anticipan con la esperanza de aprovechar el tiempo extra para construir una imagen con los votantes. Guedj se une así Philippe y Tondelier como candidatos 100% confirmados.
Otros se han mostrado más reservados sobre 2027, pero parecen estar preparándose para la contienda: entre ellos se encuentran el exprimer ministro Dominique de Villepin (2005-2007), el líder del partido de centroderecha Les Républicains, Bruno Retailleau, y el líder conservador de la región de Hauts-de-France, Xavier Bertrand.

Mientras tanto, el plan en la Agrupación Nacional es claro: si Marine Le Pen sigue siendo inelegible a causa de su condena por corrupción, será el actual presidente de la formación, el joven Jordan Bardella, de 30 años, el que irá a los comicios en busca del sillón del Elíseo. Pero a pesar del creciente atractivo de la marca entre votantes otrora cautelosos, Reuters dio cuenta de que los CEO, fundadores y jefes de grupos empresariales dicen que el partido nacionalista y antiinmigrante ha logrado pocos avances en el establishment económico de Francia.
Los ejecutivos citaron los sucesivos cambios en las posturas que van desde los impuestos hasta las pensiones, la falta de claridad en la tributación corporativa, los compromisos sin financiamiento y las corrientes económicas divergentes dentro de la dirección del partido: todo esto les hace cuestionar la verdadera postura de la Agrupación Nacional.
Según lo que declara Agrupación Nacional, las prioridades económicas del partido se centran en impulsar el poder adquisitivo mediante recortes de impuestos, especialmente en energía, la reducción del gasto público y de la contribución de Francia al presupuesto de la UE, y la reestructuración de la asistencia social para priorizar a los ciudadanos franceses.
“No puedo decirles en este momento cuál es la doctrina económica de Agrupación Nacional”, declaró Patrick Martin, quien lidera el grupo de lobby empresarial Medef, a la prensa el mes pasado. La ausencia de planes detallados amenaza con convertirse en un obstáculo electoral si los votantes conservadores que Agrupación Nacional busca cortejar comienzan a dudar de su capacidad para dirigir la segunda economía más grande de la UE.
Un asesor de Bardella declaró a Reuters que el partido se ha reunido con directores ejecutivos de “la mitad del CAC 40”, las 40 empresas más importantes de la bolsa francesa. Pero Bardella se negó a nombrar a ninguno cuando la agencia de noticias lo presionó, limitándose a decir que él y Le Pen se reúnen regularmente con líderes de todas las edades, desde pequeñas empresas hasta grandes compañías.
“El mensaje que les transmitimos es que el Estado no puede hacerlo todo y que la recuperación del país debe pasar por impulsar el crecimiento”, declaró Bardella.
Incluso los aliados conservadores naturales se mantienen discretos. Los multimillonarios Vincent Bolloré y Pierre-Edouard Sterin, conocidos por su apoyo a causas de derecha, no se han alineado públicamente con Agrupación Nacional. “Aún hay dos programas económicos: el de Marine Le Pen y el de Jordan Bardella”, declaró el director ejecutivo de una gran empresa francesa a Reuters. “Uno (Bardella) se inclina por el libre mercado, el otro por el socialismo-comunismo”, comentó, añadiendo que la base del partido se alineaba más con el populismo con tintes izquierdistas de Le Pen.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE













