Bolsonaro y gobierno de Brasil ocultaron datos de deforestación en la Amazonía por cumbre climática COP26

La deforestación en la Amazonía brasileña aumenta y alcanza el máximo de los últimos 15 años.

Datos del sistema de monitoreo Prodes del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de ese país, muestran que la Amazonía perdió 13.235 kilómetros cuadrados de selva en el periodo de referencia de 12 meses de agosto de 2020 a julio de 2021. La cifra está 22% por arriba del periodo de 12 meses previo y es la más alta en 15 años. Tres ministros del gabinete presidencial de Bolsonaro, así como un coordinador del INPE que compila los datos -que hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias-, dijeron que el informe anual de deforestación estaba disponible en el sistema de información del gobierno antes del 31 de octubre, cuando se iniciaron las conversaciones en Glasgow.




Tanto el presidente Jair Bolsonaro como el ministro de Medio Ambiente de Brasil, Joaquim Leite, sabían que la tasa anual de deforestación de la Amazonía había aumentado antes de las conversaciones climáticas de la ONU en Glasgow, pero no dieron a conocer los resultados para no obstaculizar las negociaciones, según tres ministros de gabinete que hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato.

Datos del sistema de monitoreo Prodes del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE por sus siglas en portugués) publicados el jueves, muestran que la Amazonía perdió 13.235 kilómetros cuadrados de selva en el periodo de referencia de 12 meses de agosto de 2020 a julio de 2021. La cifra está 22% por arriba del periodo de 12 meses previo y es la más alta en 15 años.

Los tres ministros, así como un coordinador del INPE que compila los datos -que hablaron con la AP bajo condición de anonimato por temor a represalias-, dijeron que el informe anual de deforestación estaba disponible en el sistema de información del gobierno antes del 31 de octubre, cuando iniciaron las conversaciones en Glasgow.

Seis días antes de eso, durante una reunión en el palacio presidencial, Bolsonaro y varios ministros discutieron los resultados de deforestación de 2020 a 2021 y decidieron no divulgarlos sino hasta después de la conferencia climática, dijeron los tres ministros, dos de los cuales estuvieron presentes en la reunión.

Más tarde ese mismo día, el gobierno lanzó un programa para promover el desarrollo verde. Los discursos oficiales parecían un ensayo general de los intentos de proyectar una administración ambiental responsable en Glasgow después de dos años de elevados niveles de deforestación.

Uno de los dos ministros que participó en la reunión dijo que la decisión de retener datos fue parte de una estrategia para recuperar la credibilidad ambiental en el extranjero. No fue un intento de mentir, indicó la persona, sino un medio para enfatizar los desarrollos positivos, particularmente la disminución interanual reflejada en los datos de deforestación preliminares para julio y agosto del sistema de monitoreo Deter.

Bolsonaro resaltó esos mismos datos cuando habló en la Asamblea General de la ONU en septiembre. Sin embargo, en los dos meses que han pasado desde entonces, el sistema Deter ha mostrado fuertes aumentos interanuales.

Los datos Deter son publicados cada mes y se consideran un importante indicador para completar cálculos del más preciso sistema Prodes, que está basado en imágenes más claras y es publicado una vez al año. Prodes generalmente coincide con los datos de Deter.

Después de la publicación de los datos del Prodes del jueves, Leite le dijo a la prensa que los datos no reflejan el compromiso del gobierno en meses recientes. Leite dirigió la delegación brasileña en la cumbre climática de la ONU.

Bolsonaro, quien desde hace mucho defiende el desarrollo en la Amazonía, incluyendo la explotación minera de territorios indígenas, no participó en Glasgow después de asistir a la reunión del Grupo de los 20 en Roma.

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