Brasil rompe récord de violencia con siete homicidios por hora

Según datos divulgados este jueves por el Fórum Brasileño de Seguridad Pública, en 2017 las muertes violentas crecieron un 2,9%, sumando 63.880 casos.


Un día antes de su deceso, la concejala izquierdista y activista de derechos humanos de Río de Janeiro, Marielle Franco, había escrito en sus redes sociales: “¿Cuántos más tendrán que morir?”. El mensaje se refería a la muerte de un joven que salía de una iglesia, presuntamente debido a un abuso policial. Al día siguiente, el pasado 14 de marzo, fue el turno de Marielle. Fue acribillada cuando viajaba en un auto que fue interceptado por otro vehículo tras haber participado en un acto político.

El alevoso asesinato de la socióloga de 38 años desató el dolor y la indignación en Brasil. Miles de personas salieron entonces a las calles para expresar su repudio. “Mataron a mi madre y a más de 46.000 electores”, escribió en esa ocasión en Twitter, Luyara Santos, hija de Marielle, aludiendo al número de votos con los que su madre fue elegida en 2016.

Pero la cifra lanzada por Luyara para representar el grado de violencia imperante en el país se quedó corta. Según los datos divulgados este jueves por la organización no gubernamental Fórum Brasileño de Seguridad Pública (FBSP), Brasil registró un total de 63.880 muertes violentas en 2017, lo que supone un promedio de 175 por día y 7,2 por hora. El índice del año pasado es el mayor de la serie histórica, iniciada en 2013.

De acuerdo con el 12º Anuario Brasileño de Seguridad Pública, editado por el FBSP, el número de homicidios en el país aumentó un 2,9% respecto a 2016, cuando ya hubo un récord de 61.597 muertes violentas, de acuerdo con esta entidad, especializada en estudios sobre la violencia en Brasil y que recopila datos oficiales de las autoridades.

Es la primera vez que la tasa de muertes violentas supera el nivel de 30 casos por cada 100 mil habitantes. En 2017, el índice se ubicó en 30,8. A título de comparación, la media mundial es de 7,5 muertes por cada 100 mil habitantes, según un estudio de la ONG internacional Small Arms Survey, realizado con datos de 2016, consignó el diario O Globo.

No obstante, la tasa varía dependiendo de las regiones: en Sao Paulo, el estado más rico y poblado de Brasil, es de 10,7 por cada 100.000 habitantes, mientras que en que en Río Grande do Norte, uno de los más pobres, alcanza a 68, lo que supone el mayor indicador.

“El nivel de violencia de Brasil produce tantas muertes como países en guerra”, afirmó la socióloga Samira Bueno, directora ejecutiva del FBSP, durante la presentación del informe en Sao Paulo. Las alarmantes cifras, según Bueno, sitúan a Brasil “entre las 10 naciones más violentas del mundo”.

Una de las posibles explicaciones para el crecimiento en el número de muertes violentas es la guerra abierta entre organizaciones criminales que se disputan el mercado, indica el informe. Las facciones criminales establecidas en Sao Paulo y Río de Janeiro se han expandido hacia el Norte y Nordeste, donde la pelea se toma las calles, destaca O Globo.

El alza en las muertes violentas “claramente tiene relación con las dinámicas del crimen organizado, en especial con la expansión de algunas facciones”, explicó Bueno a La Tercera. “Estas dinámicas en el Norte y Nordeste tienen mucho que ver con la entrada de pasta base a Brasil y la producción de cocaína para el mercado europeo”, precisó.

Además de la acción del crimen organizado y la intensificación de las disputas entre bandas rivales, el incremento de los homicidios también obedece a la escalada de las muertes como consecuencia de intervenciones policiales. “Esto muestra que aún existe una lógica del enfrentamiento. Es una policía que produce muchas muertes, pero que también muere mucho”, señaló Bueno.

Según el informe, los civiles muertos en operaciones de la Policía (5.144 casos) aumentaron más de un 20% respecto de 2016, con una media de 14 fallecidos por día, mientras que el número de policías muertos disminuyó un 4,9%, hasta los 367.

“Cuando se opta por el enfrentamiento hay víctimas de los dos lados, en una cantidad muy grande”, aseguró el director presidente del FBSP, Renato Sergio de Lima. “Brasil está lidiando con el problema con recetas de la primera mitad del siglo pasado”, comentó el sociólogo. “La mayoría de los estados todavía invierten en control policial ostensivo, extremadamente militarizado, por eso no es casualidad que la policía sea responsable de casi el 10% de los homicidios practicados en Brasil”, agregó Bueno.

Con todo, el FBSP destacó que la mayor parte del país consiguió reducir el número de homicidios en 2017, pero en 12 estados hubo un crecimiento tan intenso que acabó impulsando los números absolutos, dijo Bueno.

Según EFE, en 2017 Brasil gastó unos US$ 22.285 millones en el área de seguridad pública, lo que representa un 1,3% del PIB del país. El asunto probablemente será abordado por los candidatos a las elecciones presidenciales de octubre.

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