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Cómo el conflicto en Medio Oriente podría beneficiar a Putin

La escalada militar en la región deja a Rusia como único gran exportador de crudo pesado, mejorando su posición en el mercado del hidrocarburo. A la vez, Kiev ofreció a los países del golfo Pérsico envueltos en el conflicto los conocimientos ucranianos en el combate de drones iraníes a cambio de una tregua.

El mandatario ruso, Vladimir Putin. Foto: archivo SERGEI BULKIN

Durante décadas, el principal respaldo internacional de Irán ha sido Moscú, protegiéndolo de las resoluciones de la ONU mientras intentaba suavizar las sanciones occidentales y vendía armamento por valor de miles de millones de dólares a Teherán.

Tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel a Irán, el presidente ruso, Vladimir Putin, condenó el asesinato el sábado del líder supremo iraní, Alí ​​Jamenei, como una “cínica violación de todas las normas de la moral humana y del derecho internacional”.

El ex primer ministro y antiguo sucesor de Putin, Dmitry Medvedev, calificó con sarcasmo al presidente estadounidense, Donald Trump, de “pacificador que mostró su verdadera cara”.

El presidente de la Duma Estatal —la cámara baja de la Asamblea Federal de Rusia—, Vyacheslav Volodin, comparó la guerra con los intentos colectivos de Occidente por desestabilizar a Rusia en la década de 1990. Pero, mientras los ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra Irán continuaban por cuarto día consecutivo, Rusia parecía estar a punto de beneficiarse mucho más de la guerra de lo que parecía perder.

La ganancia más inmediata para Moscú es un aumento en sus ingresos petroleros.

El complejo de refinería Taneco, que forma parte del grupo de empresas del productor de petróleo ruso Tatneft. Foto: archivo

El precio del crudo ruso Urals se desplomó a un nuevo mínimo a finales de febrero, a 40 dólares por barril, debido a los fuertes descuentos provocados por las sanciones occidentales por la guerra en Ucrania. Pero mientras el precio del crudo Brent, el crudo de referencia internacional, subía un 13 % el lunes, alcanzando los 82 dólares por barril, el Urals se negociaba a 57 dólares.

El petróleo ruso será codiciado

Rusia, Irán y Venezuela son los principales productores mundiales de crudo pesado, que se exporta a decenas de países para su procesamiento en sus refinerías.

Las exportaciones venezolanas se estancaron después de que las fuerzas especiales estadounidenses capturaran al presidente Nicolás Maduro los primeros días de enero y la Casa Blanca tomara el control del comercio petrolero de Caracas.

Ahora, la suspensión de las exportaciones iraníes significa que las refinerías de petróleo diseñadas para procesar crudo pesado tendrán que depender del petróleo ruso de los Urales.

“Esto significa que el petróleo ruso será codiciado porque la reconstrucción de los procesos tecnológicos de las refinerías de petróleo es larga y costosa”, declaró a Al Jazeera Igar Tyshkevych, analista político con sede en Kiev, la capital ucraniana.

Si los precios del petróleo siguen subiendo, el Kremlin podría proponer un aumento de la oferta a cambio de la decisión de Washington de levantar parcialmente las sanciones. Y una mayor producción petrolera rusa reduciría los precios de la gasolina en Estados Unidos antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, afirmó el analista, lo que convertiría esta situación en una opción tentadora para el inquilino de la Casa Blanca.

Impacto limitado

Aun así, el aumento de los precios del petróleo podría no inclinar la balanza a favor de Moscú.

El investigador asociado del Royal United Services Institute, Dan Marks, señaló a The Kyiv Independent que el presupuesto ruso se ha diversificado en los últimos años, con ingresos en aumento a pesar de la bajada de los precios del petróleo debido a una mayor recaudación de impuestos.

También, advirtió que Europa podría enfrentarse a tensiones fiscales si los precios de la energía vuelven a subir.

Dado que los gobiernos europeos asumen una mayor carga financiera para apoyar a Ucrania ante la reducción del respaldo estadounidense, la reanudación de la inflación o la interrupción de la actividad industrial podrían erosionar el apoyo público.

Explosión en Teherán, Irán, tras los ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel. Foto: archivo

John Herbst, exembajador de Estados Unidos en Ucrania y Uzbekistán consultado por el medio ucraniano, argumentó que el resultado a largo plazo depende de la evolución de los acontecimientos en Irán.

Si los combates remiten rápidamente, sobre todo si resultan en un gobierno estable y no teocrático, los precios del petróleo podrían retroceder, incluso por debajo de los niveles previos al ataque, afirmó.

“En cualquier caso, el aumento de los precios del petróleo es una ventaja económica para Rusia, pero la fácil eliminación de un liderazgo favorable a Rusia en Irán es un factor geopolítico negativo”, afirmó Herbst. “Los comentaristas de la televisión rusa están furiosos porque, en tres meses, Trump ha eliminado del mapa geopolítico a dos antiguos aliados políticos rusos”, siguió.

Diplomacia performativa

Con esto, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, insinuó el domingo una represalia nuclear iraní contra Estados Unidos, respaldada por Rusia. Trump “empujó a Estados Unidos a una nueva guerra” en la que “varios países” estaban dispuestos a “suministrar directamente a Irán sus propias ojivas nucleares”, escribió en redes sociales.

Pero esto parece improbable. Si bien Irán ha apoyado la guerra de Rusia en Ucrania proporcionando drones y otro equipo militar, hasta el momento el Kremlin no ha ofrecido ayuda militar a Irán, a pesar del acuerdo de asociación estratégica firmado hace apenas unos meses, en el que ambos países acordaron ayudarse mutuamente a contrarrestar las amenazas comunes a la seguridad.

Mientras los recursos militares rusos se concentren en Ucrania, Putin parece tener poco interés en el conflicto entre Israel e Irán y se ha presentado como un mediador informal de paz, aunque rechaza la posibilidad de actuar como mediador oficial, según consignó France 24.

“Simplemente estamos sugiriendo ideas… Si resultan atractivas para ambas partes, estaremos contentos”, declaró al hablar del conflicto en un foro económico en San Petersburgo el viernes.

Y es que el líder ruso tiene poca influencia sobre los resultados entre Israel o Irán. “Rusia no es lo suficientemente fuerte como para moldear el nuevo orden que emerge en Oriente Medio, y quizá no esté en la mejor posición para beneficiarse de él”, afirmó al medio francés el investigador del Consejo Europeo de Asuntos Internacionales, Kadri Liik.

Pero eso no significa que no lo intente. El especialista en Rusia de International Crisis Group, Oleg Ignatov, explicó a France 24 que “Putin es muy táctico e intentará sacar provecho de la situación”. Con esto, el mejor escenario para Rusia sería un conflicto a corto plazo en el que el Kremlin ofrezca a Irán la limitada defensa militar que actualmente puede proporcionar a cambio de que Teherán se comprometa a evitar atacar bases estadounidenses en su proximidad.

El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev. Foto: archivo

Tal acuerdo aumentaría la dependencia de Irán de Rusia y evitaría el riesgo de un enfrentamiento con Estados Unidos. “Rusia puede decir que no quiere una escalada, pero está dispuesta a ayudar a Irán y a defenderse. Eso parece lógico”, declaró Ignatov.

También sería una extensión de lo que Liik denomina la política de Putin de “diplomacia performativa” hacia Estados Unidos mientras persigue sus propios objetivos en Ucrania. “Rusia finge ser útil, finge estar involucrada en los procesos diplomáticos, sin ceder ni un ápice en sus exigencias maximalistas y tratando de ganar tiempo”, sostuvo.

La oferta de Zelensky

La escalada bélica no se limitó a los bandos Teherán y Washington-Israel. Tras los ataques conjuntos, Teherán respondió enviando drones Shahed-136 —de fabricación persa— a las bases militares estadounidenses distribuidas en el golfo Pérsico. Pero no todos los ataques a distancia dieron contra las bases estadounidenses, sino que impactaron edificios civiles.

Con esto, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Catar, Baréin, Omán y Kuwait terminaron envueltos en el conflicto, expandiendo la crisis por toda la región.

Y la amenaza de los Shahed es latente. Esta aeronave no tripulada es una herramienta clave en la estrategia militar de Teherán y sus aliados debido a su bajo costo y su capacidad de volar hasta 2.500 kilómetros antes de estrellarse contra su objetivo. Su precio está estimado en torno a los 20.000 euros y, con una ojiva de 40 kilogramos, se lanzan en oleadas masivas para saturar las defensas aéreas y obligar al enemigo a gastar misiles mucho más caros para derribarlos.

Rusia recibe estos dispositivos por parte de Irán y los ha utilizado en su guerra en Ucrania bajo el nombre de Geran-2.

A propósito de lo anterior, según la agencia Bloomberg, el presidente ucraniano, Volodimyr Zelensky, habría ofrecido enviar a sus mejores expertos en el derribo de drones iraníes al Golfo, bajo la condición de que líderes de la región convenzan al Kremlin de aceptar una tregua de un mes en la guerra de Rusia contra Ucrania.

Cuatro años de invasión a gran escala por parte de Rusia habrían permitido a Kiev desarrollar una experiencia única en la interceptación de los drones rusos —muchos de ellos Geran-2— que están desplegados ampliamente por la región y que, según un video distribuido por medios iraníes, además disponen de un arsenal con miles de unidades listas para el uso.

Un dron iraní, Shahed, siendo utilizado por Rusia en combate. Foto: archivo STRINGER

“Sugiero lo siguiente: los líderes de Medio Oriente tienen excelentes relaciones con los rusos”, declaró Zelensky a Bloomberg. “Pueden pedir a los rusos que implementen un alto el fuego de un mes”, siguió.

Una vez establecida la tregua, “enviaremos a nuestros mejores operadores de interceptores de drones a los países de Oriente Medio”, añadió. El alto el fuego también podría ser de dos meses o dos semanas “para que podamos ayudar a los países de Medio Oriente a proteger a la población civil”.

Pero Rusia ha rechazado repetidamente las propuestas del presidente estadounidense Donald Trump a un alto el fuego en Ucrania, mientras Washington buscaba negociar un acuerdo de paz, y no está claro por qué Putin aceptaría uno ahora.

El presidente ruso mantuvo una serie de llamadas telefónicas el lunes con los líderes de los países del Golfo afectados por los ataques iraníes, incluyendo Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Catar. Sobre la reunión, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró a la prensa que Moscú también estaba “en contacto constante con los líderes iraníes”.

“Sin duda, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Catar mantienen buenas relaciones, principalmente económicas, con Putin”, afirmó Zelensky a la agencia estadounidense. “Podemos ayudar a Israel de la misma manera”, agregó el mandatario.

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