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Expectación en Hungría en medio de legislativas que podrían sacar del poder Orbán tras 16 años

Con imágenes de Zelensky como enemigo en la calle, el partido gobernante Fidesz ha convertido estas elecciones en un plebiscito: “la guerra o nosotros”.

Este domingo, los 7,5 millones de votantes húngaros tienen en frente la opción de mantener, por otros 4 años más, a Viktor Orbán en el poder, o terminar su gobierno de 16 años y darle el poder a Peter Magyar. Aunque sus diferencias no son muy fuertes en cuanto a su ideología política, y de hecho Magyar se fue del partido gobernante, Fidesz, hace solo dos años, Orbán y su campaña no han dudado en caricaturizar al oponente como “marioneta de la Unión Europea”, y lo ponen junto al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en propagandas.

De todos modos, podrían ser los últimos golpes e un gobierno ahogándose, dado que las encuestas independientes han llegado a dar 10 puntos de ventaja al candidato de Tisza. En Budapest, la capital, sus votantes se muestran entusiasmados con lo que podrían ocurrir, y traducen su postura en algo muy sencillo: el país necesita un cambio.

A las orillas del Danubio, Albert, de 31, descansa en una banca. Trabaja en marketing, y cree que esta, a diferencia de las elecciones pasadas, podría ser la verdadera ocasión para sacar a Orbán del poder. “Las encuestas dan a Magyar como vencedor, y es por quién voto yo, pero quiero tener cuidado porque estamos en una capital, y acá vivimos en nuestra burbuja de percepción. De todos modos, la situación es muy distintas a los comicios anteriores”, indica, señalando que esta vez toda la oposición se puso a apoyar a Peter Magyar casi unánimemente.

De 23 años, Botond, estudiante de leyes, tomó parte en el cierre de campaña de Viktor Orbán. Votante de Fidesz, considera al respecto: “Estoy preocupado, porque los medios internacionales están construyendo una narrativa, de que podrían hacer trampa. Ya están construyendo esta narrativa de que si el Fidesz y Viktor Orban ganan de nuevo, como en las pasadas 4 elecciones, dirán que no fue justo, que hubo influencia rusa y así. Y de ahí, van a decir que no aceptan a Orbán como líder de Hungría”.

En el mismo evento, Christopher, de 22, teme que una victoria de Magyar signifique acercarse a la guerra con Ucrania, y asegura que los líderes de Occidente, “la presidenta de la comisión europea, Ursula von der leyen, o el secretario de la OTAN, Mark Rutte”, están alentando la confrontación con Rusia, y que Orbán no se deja llevar por eso. “Cuando Rutte dice que tenemos que prepararnos para pelear la guerra que nuestros abuelos pelearon: son frases muy preocupantes. Y siento que nos están empujando, en los diarios, cada vez más por la guerra”.

Orbán ha sido uno de los aliados más importantes de Putin en la Unión Europea, y entre otras cosas ha bloqueado distintos proyectos de ayuda a Ucrania, con el veto que le confiere a Hungría ser país miembro del bloque. Al respecto, Albert quiere que su país ser aleje del influjo de Moscú: “Somos parte de la Unión Europea, no quiero que estemos ni un poco más cerca de Putin, y encima Orbán ha venido trabajando para él estos cuatro años de guerra”.

“Para mí es algo loco, porque Orban en los 90 era una figura, fue de las personas que le decían a los soldados rusos ‘váyanse a sus casas, queremos democracia, no más opresión’, y ahora hace todo lo contrario”, considera.

De 33, Peter trabaja en una organización de psicólogos, y espera que Magyar gane las elecciones: “Porque creo que los últimos 16 años, lo que Fidesz le ha hecho al país, la corrupción, todo lo que pasa tras las cortinas, ha venido envenenando todo, vamos en la dirección incorrecta. Encima perdemos los fondos de la Unión Europea, y él dinero que hay lo usan ellos para financiar diferentes organizaciones y su partido, y aquellos que son cercanos a ellos. Pero no han desarrollado nada en el país, y eso se ve en la infraestructura, en la educación, en la salud”.

Luta, de 38, pasaba por el mitin de Fidesz accidentalmente, pero en estas elecciones votará por Tisza, el partido de Magyar. De todos modos, duda de que Orbán acepte una derrota sin más: “Creo que intentará hacer trampa de alguna manera, me lo temo. Espero que no lo haga, porque todo apunta a que Tisza ganas, pero siento que Fidesz hará algo: no sé qué, pero lo harán”.

Sentada junto a sus amigos al sol en unas escaleras que dan al Danubio, Isabela, estudiante de 22 años, considera que Magyar es la única opción contra Orbán, y una de las principales cosas que la lleva a votar por por Tisza es el historial de derechos humanos del actual gobierno: “Este gobierno ha estado quitando derechos, por ejemplo, a la gente transgénero, y no pueden cambiar de nombre, o de género, legalmente. Y en la misma dirección, el gobierno de Orbán ha puesto la homosexualidad en el mismo espacio que la pedofilia, diciendo que ambas son igualmente dañinas para la sociedad”.

Sobre si Magyar, ex militante Fidesz, ha hablado sobre estos temas, Isabela reconoce que no, pero prefiere un cambio en comparación con lo que ha tenido el país los últimos 16 años. “Creo que no habla sobre eso porque puede afectar gravemente su popularidad. Espero que sea esa la razón, y espero que hable de estos temas más adelante”, apunta.

Respecto a la performance económica de Orbán, Albert también tiene quejas: “Desde el covid las cosas solo han ido empeorando, no avanzan para nada. Te doy un ejemplo: hace 10 años, Hungría y Polonia era países similares, que venían del bloque soviético, y eran relativamente pobres. Ahora, Polonia se ha adelantado muchísimo, y son un país, de hecho, rico”. Ya en 2025, Hungría se convirtió oficialmente en el país más pobre de Europa, superando en el ránking a Bulgaria y Estonia.

Nora, 47, es una dependienta de una tienda de souvenirs y vota por el Partido Democrático, de centro izquierda. Al referirse a Peter Magyar, o a Víctor Orbán, considera que ambos son lo mismo. Y en peor, considera que la aparición de Tisza hace dos años en el escenario político solamente ha conseguido un vacío en la oposición, que ha silenciado y que ha hecho que todos los opositores estén detrás de Magyar para sacar a Orbán.

Habiendo participado como activista en el noreste de Hungría durante casi una década, señala: “he visto como los alcaldes de ciertos pueblos han exigido a los votantes para obtener trabajos, para poder estar, para obtener ventajas en sus municipios, el sacar fotos de los votos para indicar que votaron por Fidesz“.

“Es una cosa común, es una cosa conocida en Hungría”, indica, y por estas mismas cosas, no tiene mucha esperanza en lo que ocurra en las elecciones legislativas. Al respecto, considera también las votaciones de Peter Magyar, que en el Parlamento Europeo no han sido muy distintas a las del mismo partido Urban. O sea, bloquear si posible las ayudas a Ucrania, y cualquier iniciativa que tenga que ver con apoyar a Ucrania.

“Ojalá esté equivocada, pero esto es cosa tiempo y no va a cambiar mucho, porque no estamos en un país realmente democrático”, se lamenta.

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