Hong Kong: China admite mayor crisis desde 1997

Protestas en Hong Kong

Blindados y efectivos de la policía china en Shenzhen, en la frontera con Hong Kong.

Una autoridad de Beijing manifestó que "las actividades violentas se están intensificando".


Hong Kong atraviesa por su peor crisis desde que regresó a la soberanía de China de manos de Reino Unido en 1997, reconoció hoy el jefe de la oficina que se encarga de los asuntos del territorio y de Macao, en momentos en que intensas protestas asedian al centro financiero asiático.

"La crisis de Hong Kong (...) continúa después de 60 días y empeora cada vez más", dijo Zhang Xiaoming, uno de los funcionarios chinos de más alto rango que supervisa los asuntos de Hong Kong, durante una reunión en la ciudad china de Shenzhen.

"Las actividades violentas se están intensificando y el impacto en la sociedad se está propagando. Puede decirse ahora que Hong Kong enfrenta su situación más severa desde el traspaso delpoder", declaró.

Hong Kong se ha enfrentado a meses de protestas algunas veces violentas que comenzaron con el rechazo a una ley de extradición -ahora suspendida- y que se intensificaron hasta convertirse en un desafío directo al gobierno de la líder local Carrie Lam y con llamados a una democracia plena.

Las manifestaciones, que continuaron en las últimas horas, representan una piedra en el zapato para el gobierno del Presidente chino, Xi Jinping, que está lidiando al mismo tiempo con una guerra arancelaria con Estados Unidos y la desaceleración de la economía.

Zhang hizo estos comentarios sobre la crisis política que vive Hong Kong en un foro que incluyó a delegados chinos en el parlamento del territorio y a miembros del Congreso Nacional del Pueblo.

No hubo ningún representante de la oposición en el evento.

En una de las respuestas más contundentes a las protestas, el gobierno chino advirtió el martes a la oposición de Hong Kong que no "juegue con fuego" y pidió a los residentes defender su hogar.

Las últimas protestas han superado en tamaño e intensidad a las anteriores muestras de indignación, escalando después de que la líder de Hong Kong -respaldada por Beijing- advirtió que la ciudad está cerca de un "límite extremadamente peligroso", que representa un desafío a la soberanía china.

Carrie Lam, por su parte, rechazó los pedidos de dimisión y ha insistido en que mantendrá con resolución la ley y el orden.

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