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Claudia Gintersdorfer, embajadora de la UE en Chile: “Vamos a apoyar a Ucrania el tiempo que haga falta”

En el marco del Día de Europa, que se celebra este sábado, la diplomática aborda los roces del bloque con el gobierno de Donald Trump, el rearme del continente ante la amenaza rusa, las relaciones con Chile y el impacto del acuerdo comercial modernizado suscrito con nuestro país.

Claudia Gintersdorfer, embajadora de la UE en Chile. Foto: Mario Téllez/La Tercera MARIO TELLEZ

Funcionaria de las instituciones europeas desde el año 2000, Claudia Gintersdorfer asumió sus funciones como Embajadora de la Unión Europea en Chile en septiembre de 2024. Previamente, fue encargada de las relaciones entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe en el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en Bruselas entre 2019 y 2024 y ha trabajado en varias Delegaciones de la UE en la región, como Brasil, Uruguay y México.

En el marco del Día de Europa, que se celebra este sábado 9 de mayo y que conmemora la histórica Declaración Schuman de 1950, que sentó las bases de la actual Unión Europea, Gintersdorfer conversó con La Tercera para analizar el actual estado del bloque de 27 países, los desafíos que implica la guerra en Ucrania, los roces con el gobierno de Donald Trump, las relaciones con Chile y el impacto del acuerdo comercial modernizado que está en vigencia desde febrero de 2025, entre otros temas.

¿Cuál es el balance que hace usted del estado actual de la Unión Europea?

Si me permite hacer una pequeña mirada atrás, cómo estaba Europa hace 75 años, cuando nació la integración europea, veníamos de dos guerras mundiales. Europa estaba devastada físicamente, en todos sentidos, había que reconstruirla. Entonces ahí lo que pasó es que hubo muchos europeos que dijeron esto ya nunca jamás puede suceder. Y eso fue el origen, la idea de origen de la Unión Europea fue asegurar la paz, estabilidad, prosperidad en Europa. Podemos decir que tuvimos 70 años de paz en Europa, algo completamente inédito.

Entonces, la guerra contra Ucrania para nosotros fue un despertar muy rudo, porque dábamos para sentado que ya teníamos el continente en paz. Es cierto que no ha habido guerra entre Estados miembros de la Unión, sin embargo, Ucrania es un vecino cercano, ahora es candidato a acceder a la adhesión a la Unión Europea. Entonces, por esto es tan grave para nosotros esta guerra en Ucrania, porque de alguna manera cuestiona la razón de ser de la Unión Europea, que es asegurar en primer lugar la paz y estabilidad en Europa.

Hoy estamos en un mundo con muchísima incertidumbre, con guerras, con una rivalidad geopolítica muy fuerte, etc. Entonces es un mundo diferente y Europa se tiene que adaptar. Hoy día nos enfrentamos a un mundo francamente hostil donde muchos poderes no comparten nuestra visión. Para nosotros la Carta de Naciones Unidas sigue siendo la brújula. Nosotros creemos en el multilateralismo, no creemos en la ley del más fuerte, creemos que ha de haber reglas que deben ser respetadas por todos. Pero el mundo de hoy, viéndolo con frialdad, con realismo, es diferente y de alguna manera para algunos parece que la Carta de la ONU ya no es esa brújula, ya no es algo a lo cual aspirar, sino que dicen yo tengo el poder y lo ejerzo como a mí me parezca bien.

Claudia Gintersdorfer, embajadora de la UE en Chile. Foto: Mario Téllez/La Tercera MARIO TELLEZ

Donald Trump ha sido crítico tanto del multilateralismo, como del funcionamiento de la ONU y la OTAN. ¿Cómo se plantea hoy la Unión Europea frente al desafío que implica lidiar con la incertidumbre que genera el gobierno del presidente de EE.UU.?

Para nosotros no ha sido fácil. Estados Unidos sigue siendo nuestra relación más importante, también en términos comerciales, de inversión, de flujos de comercio e inversiones, pero también de muchas otras, lo que en inglés se llama people to people contact, es muy importante, o sea, todo el intercambio entre Europa y Estados Unidos. Entonces, para nosotros no es cuestión de abandonar la relación transatlántica.

Y también es una relación entre sociedades, no solo entre el presidente de Estados Unidos y los jefes de Estado de la Unión Europea de turno. Así que nosotros todavía sentimos un compromiso con esta relación transatlántica, que pensamos que crea mucha prosperidad y muchos beneficios para la gente a ambos lados del Atlántico. Entonces intentamos adaptarnos, pero al mismo tiempo reencauzar esta relación.

¿Cómo ven el rol que va a tener la Unión Europea en lo que viene respecto al desarrollo de la guerra en Ucrania? ¿Todavía confían en que Estados Unidos puede jugar un papel clave o tal vez Europa va a tener que adoptar un rol más protagónico?

Desde el inicio para nosotros fue como un shock y una amenaza existencial, entonces desde el principio hemos apoyado a Ucrania, no sólo porque es un vecino y lo percibimos como amenaza, sino porque también fue una ruptura clara de la carta de Naciones Unidas, del Derecho Internacional.

Hasta la fecha hemos contribuido en diferentes formas de apoyo a Ucrania, unos 200 mil millones de euros desde el inicio del conflicto. Aprobamos un paquete de préstamos adicional de unos 90 mil millones de euros que sirve, uno, como apoyo macroeconómico a Ucrania y, dos, también para las capacidades de defensa de Ucrania. Nosotros hemos dicho desde el inicio que vamos a apoyar a Ucrania el tiempo que haga falta, esto sigue siendo nuestra posición. Nuestra posición sigue siendo que estamos trabajando y apoyando cualquier esfuerzo que pueda llevar a una paz duradera y justa, es decir, que hay que reconocer quién es el agresor y quién es el agredido y que tiene que estar basada en el Derecho Internacional. Esto implica soberanía, integridad territorial, etcétera.

Y al final no puede haber ninguna paz si Ucrania no está en la mesa y pensamos que también Europa tiene que estar en la mesa, porque al final somos nosotros los vecinos y los que vamos a estar apoyando en el tiempo a Ucrania. Además, Ucrania quiere ser un país miembro de la Unión Europea entonces nosotros tenemos un interés muy fuerte de que llegue a esta fase. Claramente Estados Unidos ha sido un actor bastante imprevisible durante la presidencia del presidente Trump.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, asisten a una conferencia de prensa tras la cumbre "Apoyo a Ucrania", en Kiev, el 24 de febrero de 2025. Gleb Garanich

Ahora, no quisiera predecir qué es lo que va a hacer o no va a hacer Estados Unidos. La realidad es que nosotros estamos dispuestos a asumir carga, responsabilidad, de seguir haciéndolo. También hemos adoptado ya el paquete número 20 de sanciones (contra Rusia). Sin embargo, lo que nos hace falta en Europa son algunas de las armas que necesita Ucrania. Estamos apoyando con dinero para que ellos puedan comprar también las armas que les hagan falta, pero ahí, claro, es clave que Estados Unidos esté dispuesto también a proveer esas armas a Ucrania.

En ese sentido, la guerra ahora en Medio Oriente es mala noticia, por muchísimas razones. Siempre una guerra, que ahora se volvió guerra regional, es una mala noticia para todos los afectados y para el resto del mundo por el alza de los precios del petróleo. Pero también es una mala noticia para Ucrania, uno, porque en esta guerra Estados Unidos están utilizando muchas de las armas que Ucrania también necesita y, dos, porque el mundo está distraído, está mirando a lo que pasa en Medio Oriente y, mientras tanto, Vladimir Putin tranquilamente puede estar bombardeando aquí. Nosotros estamos haciendo lo que podemos para mantener el tema de Ucrania en la agenda. para nosotros es obvio, para países más lejanos tal vez no es tan obvio. Pero también está, por ejemplo, el asunto de los más de 20.000 niño ucranianos que fueron secuestrados y llevados a Rusia. Y hay ahora una coalición internacional liderada por Ucrania y por Canadá, y Chile es parte de esa coalición. Y en algunos días, el 11 de mayo, vamos a organizar una conferencia en Bruselas para hablar de este tema y ver qué es lo que se puede hacer en términos concretos para que estos niños puedan volver a Ucrania.

La nueva política de EE.UU. ha empujado a Europa a la autosuficiencia en defensa. ¿Cómo ve este escenario de rearme del continente?

Hay un plan de rearme, un programa europeo, que se llama ReArm Europe. Claramente es una necesidad para nosotros, no lo estamos haciendo por gusto. Nos encantaría poder gastar esa plata en programas sociales, en muchas otras cosas, pero tenemos que hacerlo, porque claramente en el mundo de hoy tenemos que estar en posición de poder asumir, por lo menos, una mucho mayor parte de nuestra defensa, que en el pasado realmente estaba basada en la OTAN. Ahora ya hace algunos años, ya durante su primer mandato, el presidente Trump dijo que no es justo, que los europeos tienen que asumir más responsabilidad y también más del costo de su propia defensa, y ahí tengo que decir que tenía razón y esto ha pasado. Ahora hay un compromiso de prácticamente todos los países de elevar el porcentaje del gasto defensa a un 5% para el 2035. Incluso algunos hablan de que estamos yendo hacia una Unión Europea de Defensa. Ahora, si se va a llamar así o no, no lo sabemos. Sin embargo, claramente estamos yendo en esta dirección.

Un marine a bordo del transporte anfibio USS New Orleans durante el bloqueo impuesto a los puertos iraníes. Foto: Europa Press/CENTCOM CENTCOM

Trump ha sido reiterativo en pedir la colaboración de la OTAN desde el inicio de la guerra contra Irán y ahora para permitir el paso de buques a través del estrecho de Ormuz. ¿Cómo se compatibiliza la negativa de la UE a sumar su poder militar considerando el impacto económico que está teniendo el mismo conflicto en Europa?

La verdad es que Trump no consultó a los europeos antes de iniciar esa guerra, lo hizo completamente con Israel, y nosotros como Unión Europea desde hace muchos años estamos preocupados por el tema de Irán por varias razones. Uno, por el posible desarrollo de un programa nuclear para fines armamentísticos y no de uso pacífico, y dos, por la represión y las violaciones a los derechos humanos de su propia población.

De hecho, a mí hace muchos años cuando trabajaba en Bruselas me tocaba ocuparme de los derechos humanos en Irán, así que yo conozco un poco del tema, la pena de muerte que no solo sigue vigente, sino que la aplican de la forma más cruel imaginable. O sea, no cabe duda que este régimen iraní es un régimen nefasto para su propia gente.

No es mandato de la OTAN estar en guerras así, o sea, la OTAN tiene un mandato de autodefensa. Pero desde luego que nosotros vamos a apoyar cualquier solución diplomática, porque pensamos que la única solución tiene que ser diplomática.

Una mujer pasa junto a una valla publicitaria con los retratos de los líderes iraníes y libaneses asesinados en la plaza Enghelab de Teherán, el 11 de mayo de 2025. ATTA KENARE

¿Qué grado de amenaza considera que representa hoy tanto Rusia como China para la Unión Europea?

Creo que en el caso de Rusia es muy obvio. Hay países que son Estados miembros de la Unión Europea hoy, pero eran parte del ámbito de la Unión Soviética. Estoy pensando en los países bálticos, también países como Polonia. Están al lado del conflicto contra Ucrania y ellos están muy preocupados. Ellos han vivido en carne propia el actuar de Rusia. Y desde luego que también para nosotros uno de los motivos de nuestro apoyo a Ucrania es esto, que vemos que si no se le para a Putin ahora, quién sabe qué es lo que va a hacer después. O sea, puede ser una amenaza directa a la Unión Europea, claramente.

Con China, el caso es muy diferente. China se ha convertido en una gran potencia comercial, produce muchísimos de los productos que el mundo consume hoy día y también tecnologías del futuro, etc. Con China tenemos una relación importante como todo el mundo, no libre de conflictos, pero digamos los conflictos que tenemos son más por temas comerciales.

El primer ministro británico Keir Starmer ha buscado acercarse al mercado único de la UE a 10 años del Brexit. ¿Cree que se puede ser optimista de un eventual retorno de Reino Unido al bloque?

No lo sé. O sea, en su día fue un tema muy, muy controvertido. Hubo también muchos ingleses que estaban en contra, pero igual no salieron a votar el día del referéndum, sólo se dieron cuenta después. Muchos jóvenes que estaban acostumbrados a viajar libremente por Europa, de estudiar ahí, y ahora no tienen esa posibilidad. Así que Reino Unido, de hecho, está pensando de reintegrarse a algunos de los programas europeos. Ellos tienen que pagar una cuota para estar dentro otra vez, pero lo están haciendo porque han visto los beneficios concretos que han perdido. Yo no sé, no quiero hacer predicciones, pero creo que ya este acercamiento y cooperación en diferentes áreas es algo muy positivo.

¿Cómo ve el momento actual de la relación entre la Unión Europea y Chile? ¿Cómo ha funcionado el acuerdo comercial modernizado que está en vigencia desde febrero del 2025?

Realmente el año pasado fue un hito en cuanto a la modernización, un upgrade de nuestra relación bilateral. Chile ya tenía un acuerdo con la Unión Europea del año 2002, pero se decidió modernizarlo, un proceso que trascendió varios gobiernos y finalmente entró en vigor ya la parte del acuerdo comercial, el Interim Trade Agreement o ITA como lo llamamos, y al mismo tiempo tenemos el acuerdo más amplio, que es el Acuerdo Marco Avanzado que todavía está en vías de ratificación por los países miembros de la Unión Europea, pero que ya también entró en aplicación provisoria a partir de junio del año pasado.

En cuanto al acuerdo comercial, ya lleva ahora 14 meses en vigor, siempre hay un pequeño retraso en que salgan las estadísticas, pero por lo que hemos visto trajo beneficios inmediatos al prácticamente el 99% del comercio en ambas direcciones, que está bajo condiciones preferenciales, o sea, eliminamos los aranceles y también hicimos muchas cosas para facilitar el comercio en términos de procedimientos, etcétera, también apoyo a las pymes. Las últimas cifras que hemos visto es que desde el 2023 comparado al 2025 ha habido un aumento del 7% en el comercio entre Unión Europea y Chile, así que esa es una cifra ya concreta.

En cuanto a inversiones, seguimos siendo el primer inversor en Chile, que es algo que no siempre se sabe, pero como nosotros somos un bloque comercial, realmente deberían de sumarse. Como mencioné, tenemos un solo acuerdo comercial entre todos los países de la Unión Europea con Chile, no es a nivel bilateral y, por ende, también las cifras las agregamos. Pero a veces en términos de percepción no se nos percibe como un socio tan importante, porque se ven a los países individualmente, pero somos el primer inversor y, según nuestras cifras, el tercer socio comercial de Chile después de China y Estados Unidos.

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