La juventud húngara celebra el fin de la era Orbán
La noche del domingo, luego de conocerse la victoria de Péter Magyar en las elecciones parlamentarias, Budapest estalló en una fiesta hasta altas horas de la madrugada.

Un portavoz de la campaña de Viktor Orbán, el primer ministro húngaro, lo había dicho así: el hecho de que Péter Magyar y su partido Tisza hubieran elegido Batthyány tér como lugar de encuentro para su evento postelecciones podía ser considerado una provocación. La plaza, ubicada en la ribera oeste del Danubio, mira hacia el Parlamento al otro lado del río, y se ubica abajo de la Casa del primer ministro, encima de la colina.
Hasta ahí, sin embargo, llegaron a las 7 de la tarde del domingo miles de seguidores del partido opositor, en un ambiente festivo y confiado frente a una fecha que se anunciaba importante. De ganar Magyar y su colectividad, como finalmente pasó al final de la jornada, terminaría el gobierno de 16 años de Viktor Orbán, conocido como una figura clave de la extrema derecha europea, y considerado frecuentemente “la piedra en el zapato” de la UE.
Ya temprano, las calles que siguen el río estaban bloqueadas por gente caminando, y la policía ya no dejaba pasar autos ni tranvías. Sentada en una banca y con un pin con el logo rojo y verde de Tisza, Teresa, de 66 años, ya se mostraba optimista a esa hora, cuando las urnas venían de cerrar. “Estamos felices acá, vino mucha gente que votó por Tisza. Todo lo que espero es que mañana tengamos un país más democrático, más bello”, comentó a La Tercera.

Henry y Edina, de 51 y 45, conversaban en una banca mientras veían como se llenaba la plaza, tanto desde el puente que llevaba al Parlamento, como de la estación de metro. Su principal preocupación respecto a lo que fuera a ocurrir era de índole económica: “Somos optimistas respecto al hecho de que este gobierno corrupto se vaya. De Tisza, esperamos más transparencia, más democracia, y uno de los robos más grandes a la gente”, comentó Henry.
“Tenemos de los impuestos más altos del mundo. Comparado con Eslovaquia, tenemos el triple de impuestos, y los salarios más bajos del continente”, completó Edina. El año pasado, de hecho, Hungría superó a Bulgaria y Estonia en la lista de los países más pobres de la Unión Europea. Parte del problema, explican, tiene que ver con los bloqueos de fondos que Bruselas impone a Budapest a causa de las acciones de Orbán.

Sentada en la vereda con su amiga, Tothlili, de 22 años, exhibe un cartel a favor de Magyar que, según explica, hace referencia a un meme que se dio a conocer en 2022, durante las legislativas pasadas. “Estamos hartos con todo lo que ha venido haciendo Fidesz. Voté la vez pasada, no voté por ellos, y en estos cuatro años pudimos ver que todo lo que Fidesz prometió ha ido cayendo: precios en general, vivienda, medio ambiente, todas estas cosas han venido empeorando”, indicó.
Sin dar su nombre, un agricultor de cerca de 40 años pasa cerca junto a su pareja. A esas alturas de la noche, sin los resultados claros, temía que Orbán no fuera a reconocer los resultados, y estaba seguro de que Tisza ganaría en las urnas. “Ha sido una tiranía de 16 años, y es difícil sencillamente abandonar el poder. Pero espero que lo hagan de manera pacifica. Para muchos de nosotros, húngaros, es muy difícil siquiera imaginar el fin de el gobierno de Orbán pacíficamente. Está ocurriendo, pero es difícil de creer”, indicó.
Leti, de 39 años, caminaba con su hermana por los rieles del tranvía que no efectuaba servicios durante la jornada electoral. “Estamos muy felices: es mi tercera elección en la que participo, y llevo casi 12 años esperando este momento”.

De fondo, sonaban gritos de alegría: el conteo de votos llevaba solo el 20%, y la ligera ventaja que venía teniendo Fidesz se dio vuelta. Tisza ahora iba encima en el conteo. Leti continúa: “Quiero que desmantelen todo lo que Orbán hizo. Y que investiguen todos los casos de corrupción del gobierno, y que vuelvan los fondos europeos, que vuelva el dinero de la gente a la gente”.
Desde el castillo que se estaría construyendo el padre de Viktor Orbán, hasta un caso de pedofilia grave en el seno del sistema de protección de menores húngaro, pasando por los favores a Rusia y audios escandalosos desde el Ministerio de Justicia, la corrupción es el primer tema que mencionan todos los presentes como el gran problema de Fidesz. Desde hace dos años, precisamente, la denuncia a la corrupción fue la tecla que tocó Péter Magyar, y que ahora lo está llevando a la jefatura de gobierno.
“Nuestros sistemas públicos se han venido demoliendo, y esperamos que se reconstruya. Entendemos que no se hace en cuatro años, pero queremos al menos percibir el cambio”, indica Leti.

A eso de las nueve y media de la noche, el resultado se fue confirmando. Nerviosos, los presentes que atiborraban la plaza y los bordes del río actualizaban la página del conteo de votos, y veían otras estimaciones que llenaban de azul la cámara de diputados, por lejos por sobre el naranjo, el color de Fidesz. Una estimación a esa hora daba 136 escaños contra 53, una victoria por lejos para Tisza.
“Magyar construyó una buena oposición, una buena coalición, y sinceramente, no es que lo sigamos como persona, sino a todo el grupo que juntó. Y el sentimiento que representaba. Porque el problema con el gobierno anterior es que todos eran amigos, se conocen de la juventud. Magyar trae expertos en sus ámbitos, la mejor gente para el trabajo”, comenta Leti al respecto.
En eso, algunos empezaron a gritar, y en la televisión parecían confirmar algo que se venía viendo en las pantallas de los celulares presentes: un post de Facebook de Péter Magyar mismo aseguraba que Orbán lo había llamado, y que lo había felicitado por su victoria en las legislativas. Ya no había vuelta atrás, sentían los presentes: se acababan los 16 años de Fidesz.
Gabor, de 21 años, estudia Ciencias Políticas. Votó por Tisza y está contento de sacar a Fidesz del poder. “Espero que gobierne el país de una manera correcta, al menos mejor que Orbán. Su personalidad no será la mejor, de hecho al menos yo y mi amigo acá presente, creemos que es una persona narcisista. Pero eso no es lo que importa hoy”, comentó a este medio.
Para Tothlili, la prioridad era sobre todo sacar a Orbán, y se muestra satisfecha con lo logrado. “Los otros partidos no estaban mal, de hecho la Coalición Democrática estaba bien. No son un mal partido, pero no fueron capaces de aceptar que, sí querían cambiar algo con estas elecciones, tenían que dar un paso atrás. No vieron esto, insistieron en estar en las elecciones y no apoyar a Magyar”, criticó la joven. El partido de centroizquierda, Coalición Democrática, no obtuvo ningún escaño en una elección donde todo se jugaba entre la centroderecha europeísta y la extrema derecha euroescéptica.

Ya a las 10 de la noche, la fiesta estaba desatada en la capital húngara. Bocinazos, gente con banderas húngaras y gritos contra Fidesz y a favor de Tisza se escuchaban a un lado y otro del río. Una especie de rave con luces rojo y verde subió el volumen en la plaza cercana al Parlamento, y uno de los puentes de la ciudad se iluminaba de los colores nacionales. Buses repletos de jóvenes arribaron al lugar y se instalaron en una celebración que no concluiría hasta eso de las cuatro de la madrugada.
Cerca del Puente de las Cadenas, Dora, observa contenta y con un pin de Tisza en una boina roja. De 38 años, vive en Londres y volvió a Budapest a votar: “Bueno, lo que espero del próximo gobierno es que mantengan sus promesas. Será difícil, porque los gobernantes previos tomaron todo el dinero de los contribuyentes, y casi que ahora tendrán que empezar de cero”.
Sobre la relación con la Unión Europea, y la posibilidad de que Budapest colabore más con Bruselas, Dora comenta: “Espero que la relación con la Unión Europea mejore, porque ahora todo el mundo, afuera de Hungría, sabe cómo ha venido siendo Orbán. Nos hemos hechos conocidos por él”.
“Queremos que la Unión Europea mire a Hungría y vea a un miembro más, y no a la vergüenza que ha venido siendo Orbán”, añadió, por su parte, Leti.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
3.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE
















