Nepal eleva a cerca de 1.400 los muertos por las devastadoras inundaciones en la frontera con China
En China la emergencia dejó cerca de 50 muertos y más de 500 desaparecidos en China.

Las autoridades de Nepal han elevado este martes a cerca de 1.400 los muertos a causa de la devastadora inundación registrada el 26 de agosto en una zona del norte del país situada en la frontera con China, al tiempo que han recalcado que más de 1.400 personas siguen desaparecidas cerca de tres semanas después de la catástrofe.
La Policía nepalí ha señalado en su último balance que hasta ahora se ha localizado 1.399 cadáveres, con más de 13.700 personas rescatadas por parte de los equipos de emergencia desplegados en la zona del desastre, que dejó cerca de 50 muertos y más de 500 desaparecidos en China.
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha resaltado este mismo martes que más de 17.000 niños nepalíes afectados por las inundaciones necesitan apoyo mental y psicosocial urgente para recuperarse de la angustia y el trauma causados por las inundaciones, que tuvieron “un impacto devastador” sobre la infancia.
“Más allá de la destrucción visible, estas inundaciones han dejado profundas cicatrices emocionales en los niños y sus familias”, ha afirmado la representante de UNICEF en Nepal, Alice Akunga, quien ha destacado que “las inundaciones se produjeron en plena jornada escolar, rompiendo en un instante la sensación de seguridad de los niños y niñas”.
“Muchos de ellos presenciaron escenas angustiosas y ahora luchan contra el miedo, la ansiedad y el duelo; algunos incluso son incapaces de hablar de lo que vivieron”, ha señalado. “Además del suministro de ayuda humanitaria y la reparación de infraestructuras críticas, los niños necesitan apoyo psicológico y psicosocial para ayudarles a procesar lo ocurrido, recuperar la sensación de seguridad y comenzar a sanar”, ha explicado.
En este sentido, Shitanshu Dhakal, médico del Hospital Trishuli en Nuwakot y exdefensor juvenil de UNICEF para la salud mental, ha relatado que “la carga invisible del trauma en los niños y sus familias afectados por las inundaciones es profundamente angustiosa”.
“El miedo puede persistir durante mucho tiempo después del desastre. Los niños deben ocupar un lugar central en la respuesta de salud mental, recibiendo primeros auxilios psicológicos inmediatos y apoyo continuo para prevenir consecuencias a largo plazo”, ha efendido.
Por ello, el organismo ha hecho hincapié en que el apoyo psicológico y psicosocial es un componente vital de la respuesta de emergencia, antes de destacar que trabaja ya con las autoridades y sus socios para dar protección a los niños damnificados por las inundaciones mediante servicios de localización y reunificación familiar, así como apoyo psicosocial.
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